“El propósito es fortalecer sus capacidades para generar ambientes cuidadores que permitan el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes, la garantía de los derechos individuales y colectivos, la construcción de tejidos social y cultural, la protección integral y el buen vivir, a partir del reconocimiento de sus saberes, tradiciones, intereses, usos y costumbres, aportando en la pervivencia y salvaguarda de las poblaciones étnicas y campesinas”, sostuvo la directora de Familias y Comunidades del ICBF, Haidy Duque.
Las familias indígenas que estarán atendidas por el ICBF son: Sambdui, Beguido, Nawa Nuevo, Kiparado, Amborromía, Kredo, Nawa, Kapupudo y Mongaratatado, ubicadas en el municipio de Tierralta, asentado en los límites del Parque Natural Nacional Nudo del Paramillo.
En este mismo espacio y mediante un diálogo abierto y colaborativo que contó con la participación de la subdirectora general del ICBF, Adriana Velásquez, las lideresas expresaron las necesidades de la comunidad para que la entidad identifique y priorice las áreas que requieren atención.
La funcionaria les manifestó que las organizaciones sociales, étnicas, campesinas de padres y madres de familia, entre otras, pueden postularse como aliados en la operación de servicios, para que de esa forma ayuden no solo a cuidar a las niñas y los niños, sino también los recursos públicos destinados para dicha atención.
(Fin/dgp/pup)