Bogotá, D. C.
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA C.K. Albarracin Vera
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA Luisa Fernanda Vanegas Rayo.
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA M. F. JULIO SALAS
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA A.G. BERMUDEZ ROZO
Niñez y adolescencia de Iberoamérica construyen propuestas para prevenir las violencias digitales
Niñas, niños y adolescentes de distintos países iberoamericanos se reunieron en un conversatorio virtual sobre violencias digitales con el propósito de construir una declaración regional que será presentada a gobiernos, empresas de tecnología y otros sectores estratégicos, como un llamado a fortalecer la protección de sus derechos en entornos digitales.
El espacio de intercambio se desarrolló en tres bloques temáticos. El primero abordó las principales manifestaciones de la violencia digital; el segundo se centró en las estrategias de prevención; y el tercero estuvo dedicado a la construcción colectiva de propuestas para promover entornos digitales seguros y de cuidado, que se integrarán en la declaración final.
En representación de Colombia participaron Diana, Luciana y Dilan, quienes fueron seleccionados como resultado de la realización de tres sesiones de un conversatorio nacional denominado «Lo digital es mi territorio de paz», liderado por Bienestar Familiar. Esta actividad permitió además consolidar aportes para llevar una voz articulada en representación de Colombia, al escenario iberoamericano.
Durante el conversatorio internacional, los delegados de Colombia compartieron reflexiones y propuestas concretas. Luciana hizo un llamado a que las plataformas de redes sociales atiendan con mayor prontitud y eficacia las denuncias, al señalar que en algunos casos requieren múltiples solicitudes para eliminar contenidos inapropiados o agresivos.
En la misma línea, Diana destacó la importancia de fortalecer la aplicación efectiva de las normas existentes, subrayó la responsabilidad de los administradores de estas plataformas en la atención oportuna de los reportes y la necesidad de identificar oportunamente a los perpetuadores de vulneraciones de derechos de las infancias y adolescencias en el entorno digital.
Por su parte, Dilan resaltó el valor de las redes sociales como espacios de comunicación familiar y social, al tiempo que enfatizó la necesidad de reforzar sus mecanismos de seguridad, debido a la facilidad con la que, en algunos casos, se puede acceder a datos personales y generar riesgos para los usuarios.
Como resultado de este ejercicio participativo, se elaborará una relatoría que servirá de base para la construcción de la declaración regional. Esta iniciativa fue impulsada por el Instituto Interamericano del Niño, Niña y Adolescente de la Organización de los Estados Americanos, la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes de México, la Oficina de la Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra la Niñez y la Organización de Estados Iberoamericanos.
Cuentas para la Vida empezó a mostrar cómo las comunidades están leyendo los cambios en sus territorios
Más de 4.000 personas, entre niñas, niños, adolescentes, familias, comunidades indígenas, madres comunitarias, agentes educativos y liderazgos territoriales han participado en las mesas públicas de Cuentas para la Vida desarrolladas por Bienestar Familiar en distintos territorios del país.
Agua potable, alimentación real, participación infantil, fortalecimiento cultural, acompañamiento familiar y cuidado comunitario han hecho parte de las conversaciones recogidas durante las jornadas.
Las conversaciones que comenzaron en los ejercicios de participación ciudadana, desde las rendiciones de cuentas hasta las asambleas comunitarias y las mesas públicas de «Cuentas para la Vida», empezaron a dejar una lectura que atraviesa distintos territorios del país: cuando las comunidades hablan de transformación, hablan de cambios concretos en su vida cotidiana.
Hablan del agua potable que llega a comunidades históricamente excluidas. De niñas y niños que hoy participan a través de la música, el dibujo, los relatos y la palabra. De familias que reciben acompañamiento en zonas rurales dispersas. De culturas y saberes que las comunidades quieren mantener vivos. De procesos comunitarios que hoy hacen parte de la vida de los territorios y del cuidado de la niñez.
Durante las últimas dos semanas, más de 4.000 personas han participado en mesas públicas desarrolladas en contextos rurales, urbanos, fronterizos, étnicos y comunitarios del país. Las jornadas han reunido voces de niñas, niños, adolescentes, familias, comunidades indígenas, madres comunitarias, agentes educativos, autoridades tradicionales y liderazgos territoriales alrededor de preguntas sobre bienestar, protección y cuidado para las nuevas generaciones.
Aunque las conversaciones han sido distintas en cada territorio, se han convertido en el espacio para expresar preocupaciones y reflexiones comunes: alimentación, fortalecimiento familiar, prevención de violencias, participación infantil, identidad cultural, cuidado colectivo y permanencia de procesos comunitarios.
Por ejemplo, en La Guajira las conversaciones desarrolladas con comunidades wayuu hicieron referencia al acceso al agua potable, al fortalecimiento cultural y el acompañamiento familiar.
«Ya tenemos la oportunidad, como derecho fundamental, de consumir agua potable», expresó Iván Fernández Pushaina, autoridad ancestral wayuu de Manaure, durante una de las mesas públicas realizadas en el territorio.
En comunidades rurales dispersas de Uribia, las familias también resaltaron el acompañamiento a la educación y el cuidado de niñas y niños desde sus primeros años.
«Muchas de las familias cuentan hoy con acompañamiento para fortalecer la educación y el cuidado de los niños desde sus primeros años», expresó Ángel de Jesús Baquero Gómez, líder de la comunidad Paramana.
En Valle del Cauca, más de 1.067 personas participaron en 11 mesas públicas donde aparecieron conversaciones sobre educación inicial, formalización de madres comunitarias, juego, música, participación y continuidad de programas para la niñez.
«Siento un agradecimiento inmenso porque además de cómo tratan a mi nieta, yo también he aprendido. Hoy me siento en capacidad de cuidar un niño», expresó una abuela participante del Hogar Infantil del Centro Zonal Yumbo.
También aparecieron voces como la de Emanuel Quintero, un niño de 11 años del programa de música del centro zonal Cartago: «Me gusta el programa por la música, jugar con mis compañeros y conversar con las profes. Me gustaría que continuara porque puedo seguir aprendiendo y compartiendo con mis amigos».
En San Andrés, las familias hablaron del fortalecimiento de la cultura raizal y de prácticas tradicionales como los relatos orales, los cuentos de Anansi, la gastronomía típica, la música y los bailes autóctonos como parte de la identidad cultural de niñas, niños y adolescentes.
Mientras tanto, en Huila, Antioquia y Risaralda, niñas, niños, adolescentes y familias participaron en ejercicios de dibujo, cartografía social, música, relatos y diálogo comunitario alrededor de temas como participación infantil, fortalecimiento familiar, inclusión y prevención de violencias.
Las mesas públicas también avanzaron en territorios como Boyacá, Casanare, Meta, Arauca, Atlántico, Chocó, Santander, Bogotá y Caquetá, donde las comunidades compartieron experiencias y reflexiones sobre bienestar, cuidado y protección de niñas, niños y adolescentes.
Más que una suma de actividades, «Cuentas para la Vida» empezó a construir una conversación nacional sobre cómo las comunidades están leyendo los cambios que atraviesan sus territorios y cuáles consideran fundamentales para la vida cotidiana de niñas, niños, adolescentes, familias y comunidades.
Durante mayo y junio, las mesas públicas continuarán desarrollándose en distintos lugares del país para seguir reuniendo voces, experiencias y memorias construidas desde los territorios alrededor del cuidado de la vida y la niñez.
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA ERICK DAMIAM NIETO ANZOLA
Bienestar Familiar fortalece la articulación institucional para prevenir la trata y la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes
En el marco del Primer Encuentro Nacional de la Unidad Especial de Investigación de delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes (UENNA), con énfasis en trata y explotación sexual, el Bienestar Familiar participó en espacios de diálogo, reflexión y articulación interinstitucional para fortalecer las respuestas del Estado frente a las violencias que afectan a niñas, niños y adolescentes.
El encuentro permitió visibilizar la necesidad de escuchar las voces de niñas, niños, adolescentes y jóvenes sobrevivientes de explotación sexual y trata de personas, reconociendo sus experiencias como fundamentales para transformar las rutas de atención, fortalecer los procesos de protección y avanzar hacia garantías reales de acceso a la justicia.
Durante la agenda académica, la subdirectora general, Adriana Velásquez, realizó una ponencia sobre el papel de los funcionarios en relación con la responsabilidad que tienen frente a la niñez en el marco de la debida diligencia en los procesos judiciales, donde se destacó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre las entidades del Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF) para responder de manera integral frente a las distintas formas de violencia contra la niñez y la adolescencia.
«Hablar de debida diligencia frente a las violencias contra niñas, niños y adolescentes significa entender que detrás de cada caso hay una vida que necesita ser protegida con humanidad, articulación institucional y respuestas oportunas», puntualizó la subdirectora general.
En el espacio se reiteró que actuar con debida diligencia implica responder a tiempo, evitar la revictimización y garantizar procesos de atención que reconozcan la dignidad, la voz y los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Asimismo, la directora de Protección Especial de la entidad, Adriana Tierradentro, participó en el diálogo intergeneracional sobre prevención y acceso a la justicia, un espacio que reunió a jóvenes sobrevivientes, representantes de entidades nacionales e internacionales y organizaciones sociales para reflexionar sobre la importancia de construir respuestas institucionales más humanas, oportunas y centradas en las víctimas.
«No podemos normalizar ninguna forma de explotación o violencia contra la niñez. El compromiso institucional debe ser actuar de manera coordinada para garantizar protección, acceso a la justicia y restablecimiento de derechos», precisó Tierradentro.
El Primer Encuentro Nacional de la UENNA reunió a representantes de la Fiscalía General de la Nación, Fundación Renacer, organismos internacionales, Policía Nacional y entidades del orden nacional y territorial, en una agenda orientada a fortalecer capacidades institucionales, intercambiar experiencias y avanzar en la prevención de la explotación sexual comercial y la trata de niñas, niños y adolescentes en el país.
Colombia avanza en una atención más humana y segura para niñas, niños y adolescentes sobrevivientes de violencia sexual
· Bienestar Familiar y UNICEF llevaron a cabo la apertura del curso de formación orientado a fortalecer las capacidades técnicas e institucionales de los actores del Sistema Nacional de Bienestar Familiar y de las entidades competentes en la atención, protección y restablecimiento de derechos de la niñez y la adolescencia sobrevivientes de violencia sexual.
Con el propósito de avanzar en una atención más integral, segura, confidencial y libre de revictimización para niñas, niños y adolescentes sobrevivientes de violencia sexual, el Bienestar Familiar, como rector del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, en alianza con UNICEF, realiza la apertura del Curso de Atención a Niñas, Niños y Adolescentes Sobrevivientes de Violencia Sexual.
Este proceso formativo busca fortalecer las capacidades técnicas e institucionales de profesionales, equipos de atención, autoridades administrativas y entidades responsables de la protección integral de niñas, niños y adolescentes. Su propósito es brindar herramientas conceptuales, metodológicas y prácticas para responder de manera oportuna, segura, coordinada y centrada en los derechos de la niñez.
El curso fue adaptado para Colombia y se basa en la metodología de Caring for Child Survivors of Sexual Abuse de UNICEF, que se ha implementado por más de una década en múltiples países del mundo, actualizándose con aprendizajes, evidencias y recomendaciones de profesionales que atienden a las niñas, niños y adolescentes sobrevivientes de violencia sexual y sus familias.
Esto representa una apuesta estratégica para consolidar respuestas institucionales más efectivas frente a las violencias sexuales contra niñas, niños y adolescentes. Su enfoque propone pasar de una mirada centrada únicamente en el daño a una perspectiva centrada en las personas sobrevivientes, sus capacidades, su participación y sus procesos de recuperación integral.
Para su implementación se realizó la formación de 60 profesionales del sistema de protección nacional, que replicarán la metodología con los equipos de las defensorías y comisarías de Familia de todo el país.
Durante la apertura se presentó el enfoque conceptual y metodológico del curso, así como sus principales componentes para fortalecer la gestión de casos, la evaluación, la planificación, la implementación, el seguimiento, el cierre y la derivación segura hacia servicios especializados. De igual forma, se abordaron principios fundamentales para la atención, como la seguridad física y emocional, la confidencialidad, el consentimiento informado, la escucha activa, la participación y la no discriminación.
El evento finalizó con un panel de expertos titulado «Garantías y desafíos en la atención integral de niñas, niños y adolescentes sobrevivientes de violencia sexual», que permitió abordar los avances, retos y oportunidades institucionales para garantizar respuestas articuladas entre los sectores de protección, justicia, salud, seguridad y cooperación internacional.
En este espacio participaron representantes del Ministerio de Justicia y del Derecho, la Policía de Infancia y Adolescencia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Medicina Legal y la Fiscalía General de la Nación, y contó con la moderación de Julián Moreno Parra, director del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, y Paola Franchi, especialista de Protección de UNICEF Colombia.
Esta iniciativa también impulsa una transformación en el lenguaje institucional, al promover el uso del término «sobreviviente» en lugar de «víctima», como una forma de reconocer la resiliencia, la capacidad de recuperación y el derecho de niñas, niños y adolescentes a reconstruir sus proyectos de vida con dignidad.
Las y los participantes resaltaron que proteger a niñas, niños y adolescentes requiere un compromiso colectivo y sostenido, en el que instituciones, familias, comunidades y cooperación internacional trabajen de manera coordinada para construir entornos seguros, protectores y libres de violencias.
Este curso constituye un paso estratégico para fortalecer un sistema de protección que responde ante el daño y además acompaña activamente los procesos de recuperación, resiliencia y construcción de futuro de cada niña, niño y adolescente sobreviviente de violencia sexual en Colombia.






















