Niños y niñas arhuacos: guardianes de la tradición
Los bailes tradicionales como el chicote, sharuy el colibrí se convirtieron en puentes intergeneracionales, transmitiendo conocimientos ancestrales y fortaleciendo los lazos comunitarios. Más allá de una celebración, este evento se posiciona como un espacio de diálogo intercultural y resistencia cultural.
Las voces de los niños y niñas son claras: “Deseamos que nuestra cultura perdure a través del tiempo” y sus mensajes reflejan una profunda conexión con la naturaleza y un compromiso con la defensa de su territorio ancestral.
Al promover la expresión artística y el reconocimiento de sus saberes, Bienestar Familiar contribuye a visibilizar la importancia de preservar las tradiciones indígenas y garantizar los derechos de los niños y niñas del pueblo arhuaco.
(Fin/djp/pu)





















