La Guajira
ALEJANDRO ALEX GONZALEZ
YOLENI BONIVENTO EPINAYU
Manos rojas que no quieren guerra se levantan en La Guajira
El viento de la tarde movía una bandera distinta: blanca, completamente blanca, pero atravesada por decenas de manos rojas estampadas con determinación. Se levantó en las instalaciones del Bienestar Familiar en La Guajira como un símbolo poderoso que clama: ¡Alto ahí! La niñez y la adolescencia no van a la guerra.
Cada huella era un llamado a la protección, un recordatorio de que sus derechos no son negociables. Pero la conmemoración no se quedó en los símbolos.
Desde el Instituto Denzil Escolar, la infancia y la adolescencia llevaron al escenario pequeñas dramatizaciones que retrataron momentos en los que pueden estar en riesgo, como en propuestas engañosas, presiones o silencios impuestos. Con actuaciones sentidas, representaron situaciones que, aunque parecieran lejanas, forman parte de realidades que deben prevenirse.
No fue una puesta en escena cualquiera. Fue una forma valiente de mostrar que aprendieron a identificar el peligro y, sobre todo, que conocen las rutas para protegerse. En cada escena también afirmaron que hablar, confiar en sus familias, acudir a docentes y buscar el apoyo de las instituciones como Bienestar Familiar es el camino para activar la protección y no enfrentar solos ninguna amenaza.
Hubo silencio cuando terminaron las dramatizaciones. Un silencio reflexivo. Luego, aplausos largos, conscientes. Porque lo que se había visto no era únicamente teatro; era pedagogía viva, era prevención hecha voz.
Durante la jornada, el Bienestar Familiar acompañó cada momento, escuchando, orientando y respaldando las expresiones de niñas, niños y adolescentes, comprometido con la prevención del reclutamiento y con la construcción de entornos protectores donde la niñez pueda crecer segura, estudiar y soñar sin miedo.
La bandera blanca con manos rojas continuó ondeando como una declaración colectiva. En La Guajira, la infancia y la adolescencia no guardan silencio. Se expresan, participan y saben que cuentan con instituciones que respaldan su voz.
Al finalizar, el rojo dejó de ser únicamente un color de alerta. Se convirtió en un sello de compromiso. Porque cuando la manada se une, la guerra no avanza.
1.125 familias del asentamiento La Pista, en Maicao, tejen caminos sin fronteras con Bienestar Familiar
Un total de 1.125 familias del asentamiento La Pista, el más grande del departamento de La Guajira, serán atendidas por «Tejiendo Caminos sin Fronteras» de Bienestar Familiar con apoyo de la Fundación Hilton, que incluye enfoque diferenciado y está orientado al fortalecimiento familiar y comunitario.
El acompañamiento técnico y fortalecimiento a los equipos que da inicio a la atención, estuvo liderado por la subdirectora general de Bienestar Familiar, Adriana Velásquez Lasprilla, quien visitó el asentamiento ubicado en el municipio de Maicao, para presentar la iniciativa ante líderes, lideresas y comunidad.
La Pista es un asentamiento multiétnico y multicultural habitado, en su mayoría, por población migrante. Se estima que allí residen cerca de 13.000 personas, de las cuales aproximadamente 7.000 son niñas y niños, lo que convierte este territorio en una prioridad para la atención integral y la garantía de derechos.
Son 65 profesionales que están en territorio trabajando con familias migrantes y comunidad de acogida en prevención de violencias, cohesión social, pautas de crianza y educación alimentaria. Un equipo comprometido con escuchar, orientar y acompañar a quienes más lo necesitan.
Durante la jornada, la subdirectora general destacó que «Tejiendo Caminos sin Fronteras» se desarrolla con fortalecimiento técnico y enfoque diferencial, reconociendo las diversidades sexuales, la ruralidad y el campesinado, así como las migraciones y los contextos de movilidad humana.
Anunció, además, que se llevarán a cabo comunidades de aprendizaje durante cuatro días, en articulación directa con la comunidad, con el propósito de que cada decisión sea concertada y la atención responda de manera efectiva a las necesidades reales de la población.
La visita finalizó con un recorrido por las manzanas del asentamiento, con el fin de validar los posibles espacios donde se brindará la atención a las familias beneficiarias del programa.
(fin/scs/oam)
LUISMAR DANIELA BRAVO COLINA
El amor que educa y hoy dirige: Yeleidys Mercedes Bulla Berrios es la nueva directora (e) de Bienestar Familiar en La Guajira
Con 18 años de experiencia al servicio de la primera infancia, la nueva directora regional (e) de Bienestar Familiar en La Guajira, Yeleidys Mercedes Bulla Berrios, representa una apuesta clara del Gobierno Nacional por dignificar la labor de las madres comunitarias, reconociendo en ellas no solo años de trabajo, sino una vocación que transforma vidas.
Durante casi dos décadas, su vida ha estado dedicada al cuidado, la formación y el bienestar integral de niñas y niños, entendiendo que la primera infancia es el cimiento sobre el cual se construye una sociedad justa, sensible y solidaria. Su labor ha sido guiada siempre por el amor, la responsabilidad y el compromiso, creando entornos seguros donde cada niño ha sido acogido con respeto, paciencia y afecto.
A lo largo de este camino ha fortalecido su formación y sus conocimientos como profesional en Licenciatura en Pedagogía Infantil y especialista en Atención Integral a la Primera Infancia, convencida de que la calidad humana es clave para garantizar el desarrollo emocional, social y cognitivo de las niñas y niños. Para ella, ser madre comunitaria nunca se trató solamente de un trabajo: fue y sigue siendo una vocación de vida.
Reconocida por su sensibilidad, entrega y compromiso, ha promovido en los niños valores como el respeto, la solidaridad y el amor, al tiempo que ha acompañado a sus familias, dejando una huella significativa en cada etapa del desarrollo infantil. Su mayor satisfacción ha sido ver crecer a los niños felices, seguros y con oportunidades.
Hoy, al asumir el reto de dirigir el Bienestar Familiar en La Guajira, lo hace con compromiso y entrega: «Recibo esta responsabilidad con humildad, gratitud y una entrega total. Asumo este desafío con el mismo amor con el que durante 18 años cuidé a cada niño y niña, convencida de que dignificar la labor de quienes trabajan por la primera infancia es el camino para construir un futuro mejor para nuestro territorio y para Colombia», expresó la nueva directora en encargo.
Su nombramiento marca un logro personal y simboliza el reconocimiento histórico a miles de mujeres quienes, desde los hogares comunitarios, han sostenido el bienestar de la niñez.
(fin/scs/oam)
Bienestar Familiar camina junto a la comunidad: el Centro de Desarrollo Infantil Lomas de Trupillo abrirá sus puertas como Jardín Intercultural
En medio de sonrisas, abrazos y mucha esperanza, la comunidad de Lomas de Trupillo recibió la visita de la directora general de Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, quien llegó al sector junto al alcalde distrital de Riohacha, Genaro Redondo, para conocer y validar el Jardín Intercultural Lomas de Trupillo, recientemente entregado al Bienestar Familiar.
La jornada concluyó con un mensaje claro y compartido: cuando el Estado escucha, cumple y trabaja de la mano con la comunidad, el bienestar familiar deja de ser una promesa y se convierte en realidad. En Lomas de Trupillo, ese camino ya empezó.
«Estamos acompañando a las comunidades, entregando ayudas humanitarias y sumándonos a las acciones para atender la ola invernal»: directora general de Bienestar Familiar
Por su parte, la directora general de Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, señaló:
«Hemos visto y vivido de cerca las inundaciones. Estamos acompañando a las comunidades, entregando ayudas humanitarias y sumándonos a las acciones para atender la ola invernal, no solo en La Guajira sino también en Córdoba, que son algunos de los departamentos más afectados. Hemos activado el Sistema Nacional de Bienestar Familiar y continuamos actuando de manera articulada para proteger a la niñez y a las familias».
En un acto de justicia histórica, el Gobierno del Cambio dignifica la labor de 161 madres comunitarias en La Guajira
En un hecho sin precedentes que marca un antes y un después en la política de cuidado y protección de la primera infancia, el Gobierno del Cambio, a través del Bienestar Familiar, formalizó la vinculación laboral directa y a término indefinido de 161 madres comunitarias del departamento de La Guajira. Con esta decisión, se reconoce de manera concreta y definitiva su invaluable aporte al desarrollo integral de niñas y niños en los territorios más vulnerables del país.
La mayoría de las beneficiarias desarrolla su labor en zonas rurales y dispersas de distintos municipios de La Guajira, y un número significativo pertenece a al pueblo wayuu. Este avance representa un paso concreto hacia el reconocimiento de la diversidad étnica, cultural y territorial del país, y fortalece el enfoque diferencial y comunitario en la atención a la niñez, especialmente en contextos históricamente excluidos.
Para mujeres como María de los Santos Fernández Jayariyu, con 14 años de servicio continuo a la primera infancia, esta decisión tiene un significado personal y colectivo. «Me siento muy contenta de estar aquí. Esto tiene un significado muy grande para mí, porque después de tanto trabajo y de tanta lucha, ya era hora de que fuéramos trabajadoras del Estado, de poder contar con un salario y ser reconocidas como madres comunitarias», expresó.
María de los Santos también resaltó el acompañamiento institucional y sindical que hizo posible este logro. «Agradezco al presidente de la República por hacernos parte de este proceso, al presidente del sindicato nacional y departamental, y a la doctora Astrid Cáceres, que siempre ha estado muy pendiente de nuestra lucha como madres comunitarias».
Con esta decisión, el Gobierno del Cambio reafirma su compromiso con la justicia social, la dignificación del trabajo de cuidado y el fortalecimiento del sistema de protección a la primera infancia, reconociendo que cuidar a la niñez es una tarea esencial para la construcción de paz, equidad y desarrollo en los territorios.






















