La Guajira
GUILLERMO LUIS BUILES MEDINA
Por primera vez, la niñez wayúu de la Zona Norte Extrema de La Guajira hace parte de un encuentro de participación
Con 36 participantes de la etnia wayúu, representantes de cada uno de los nueve corregimientos que integran la Zona Norte Extrema de la Alta Guajira, se llevó a cabo el primer «Encuentro de Participación de Niñas, Niños y Adolescentes» convocado por Bienestar Familiar como ente rector del Sistema Nacional de Bienestar Familiar. El evento tuvo lugar en el Centro de Desarrollo Infantil del corregimiento de Nazareth, bajo un enfoque étnico, territorial y cultural.
Unidades Móviles de Bienestar Familiar fortalecen la protección y el bienestar en los rincones más apartados de La Guajira
Las Unidades Móviles de Bienestar Familiar se han convertido en un puente de esperanza para miles de familias en La Guajira. Para septiembre de este año, han logrado llegar a más de 21.000 personas, entre niños, niñas, adolescentes, madres gestantes, comunidades indígenas y población víctima, llevando acompañamiento integral a territorios donde la presencia del Estado es vital.
Familiar está fortaleciendo la articulación interinstitucional y proyecta ampliar el alcance de las Unidades Móviles durante lo que resta de 2025 y de cara a 2026. La meta es brindar más herramientas a las familias y comunidades para consolidarlas como entornos protectores y seguir transformando vidas desde la cercanía, el respeto y la presencia constante.
Crónica: la historia del adolescente que dejó el trabajo infantil para volver a soñar
En Riohacha, bajo el sol que abrasa la tarde, la historia de Nilson Betancourt comenzó a cambiar. Lo que inició como un caso más de trabajo infantil terminó revelando una realidad mucho más profunda: la de un adolescente que, entre rebeldías, sueños de fútbol y una limitación visual que avanzaba en silencio, encontró en Bienestar Familiar y en su propia familia una ruta de acompañamiento, articulación y esperanza que hoy se reconoce como uno de los logros más significativos en la protección de la niñez en La Guajira.
Nilson había sido identificado en situación de trabajo infantil, apoyando a su madre en labores que excedían lo permitido para su edad. Sin embargo, el proceso pronto reveló una situación aún más compleja: una condición limitante visual que afecta su rendimiento escolar, su vida cotidiana y su pasión por el fútbol. Su madre relató que, pese a llevar un proceso médico, le habían negado una cirugía necesaria debido a su nacionalidad venezolana.
Ante este panorama, el Equipo Móvil de Protección Integral de Bienestar Familiar, no solo avanzó en el restablecimiento de derechos asociado al trabajo infantil, sino que emprendió una gestión paralela para garantizar la atención en salud que Nilson requería. Con compromiso y celeridad, el equipo articuló acciones con Migración, la Alcaldía Distrital de Riohacha, a través de la gestora social, Claudia Ortiz y con la Defensoría de Familia de la regional.
Esta gestión culminó en la interposición de una acción de tutela, cuyo fallo ordena que Nilson sea intervenido mediante un trasplante de córnea, un procedimiento indispensable para mejorar su condición visual y su calidad de vida.
El caso también evidenció retos emocionales y escolares. Durante el acompañamiento, Nilson presentó rebeldía, baja autoestima y episodios de acoso en su institución educativa. El Equipo Móvil respondió con intervenciones psicosociales, acompañamiento permanente a la familia y articulación con el colegio, logrando cambios significativos en el bienestar del adolescente.
Hoy, Nilson es un adolescente transformado. Dejó atrás el trabajo infantil y dedica sus días a estudiar y practicar su deporte favorito: el fútbol. Hace parte de un equipo local y sueña con convertirse en futbolista profesional para «sacar a su familia adelante», según afirmó con entusiasmo.
La madre del adolescente expresó su gratitud y reconocimiento al proceso: aseguró que antes no era consciente del daño que podía generar al involucrarlo en actividades laborales, y que ahora entiende la importancia de que su hijo dedique su tiempo a los estudios y a construir su proyecto de vida. «Bienestar llegó en el momento en que más lo necesitábamos. Hoy mi familia es otra. Somos diferentes, estamos mejor», afirmó.
Bienestar Familiar realizó una ceremonia de reconocimiento a la familia, exaltando a los padres como corresponsables y garantes de derechos, donde la directora regional encargada de Bienestar Familiar en La Guajira, May Belliny Badillo Brito celebró el logro alcanzado y envió un mensaje de acompañamiento: «Este resultado marca un antes y un después para Nilson y su familia. Seguiremos acompañándolos en esta ruta. Les invitamos a no desistir».
(fin/scs/oam)
Bienestar Familiar fortalece la justicia restaurativa con primera práctica formal en La Guajira
Bienestar Familiar Regional La Guajira, con el acompañamiento de la Subdirección de Responsabilidad Penal, realizó la primera práctica restaurativa formal con un joven vinculado a una medida no privativa de la libertad, con el propósito de restaurar los vínculos familiares y promover la reparación integral dentro de la sanción impuesta en el proceso del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA).
Esta iniciativa marca un hito en la región, al ser el primer ejercicio formal de justicia restaurativa desarrollado bajo la herramienta metodológica impulsada por Bienestar Familiar. Durante seis meses, el equipo psicosocial de CAIMEC, operador del programa, acompañó tanto al adolescente como a su familia —víctimas secundarias— en un proceso de reflexión, responsabilización y reconciliación, para reconstruir la confianza y fortalecer el entorno familiar.
«Este ejercicio es el resultado de un proceso de formación y fortalecimiento regional en prácticas restaurativas que adelantamos durante esta vigencia. Hoy podemos ver los frutos de un trabajo riguroso que busca dejar capacidad instalada en los operadores, para que continúen replicando este modelo con otros casos en el territorio», explicó Liz Cortés Medina, enlace técnico de la Subdirección de Responsabilidad Penal de Bienestar Familiar.
La práctica restaurativa desarrollada en La Guajira tuvo una preparación previa que incluyó acompañamiento psicosocial individual y familiar, sesiones periódicas de trabajo emocional y un proceso progresivo de responsabilización del adolescente frente a su conducta.
Este cierre simbólico representa no solo la culminación de un proceso, sino también el inicio de una nueva etapa en la implementación de la justicia restaurativa dentro de Bienestar Familiar humanizada para los jóvenes en conflicto con la ley, fortaleciendo la atención integral.
Con esta iniciativa, el Instituto reafirma su compromiso con la transformación social, la prevención de la reincidencia y la reconstrucción del tejido familiar y comunitario, promoviendo que los adolescentes asuman de manera consciente las consecuencias de sus actos y participen en la reparación del daño causado.
(fin/scs/oam)
Jose Gonzalez
MARIA CELESTE MANGA FERNANDEZ
Se resaltan avances en los procesos de adopción de Bienestar Familiar en La Guajira
• Entre 2020 y 2025, la entidad reportó la adopción de 15 niñas y niños oriundos del departamento de La Guajira, a distintas familias nacionales e internacionales.
Niñez wiwa construye caminos de paz y esperanza junto al Bienestar Familiar en La Guajira
Con el propósito de fortalecer la convivencia y el bienestar emocional de las comunidades indígenas en proceso de retorno, el Bienestar Familiar desarrolló una jornada de acompañamiento psicosocial con la comunidad wiwa de Limón Carrizal, en la zona rural del distrito de Riohacha.
La actividad, liderada por las Unidades Móviles de Bienestar Familiar como parte del programa «Aquí Crece la Generación para la Paz», se enfocó en promover espacios de diálogo, reflexión y fortalecimiento cultural, contribuyendo a la construcción de entornos protectores y pacíficos de esta comunidad ancestral.
Durante la jornada, niñas, niños y adolescentes fueron protagonistas de actividades lúdicas y reflexivas orientadas a los símbolos de la paz. A través del juego y la expresión artística, compartieron mensajes de esperanza, amor por su entorno y compromiso con la preservación de la armonía en su comunidad.
El encuentro inició con una armonización espiritual en el sitio sagrado Duashagaka, donde los equipos profesionales de la entidad y la comunidad participaron en un acto simbólico de respeto y conexión con el territorio. Posteriormente, se llevó a cabo un diálogo con la autoridad tradicional wiwa, que permitió reafirmar el reconocimiento hacia su cosmovisión y prácticas culturales.
El cierre de la jornada incluyó un espacio de integración que fortaleció los lazos de confianza entre las familias y los equipos de Bienestar Familiar, dejando como resultado una mayor cohesión social, mejor convivencia y el sentido de pertenencia entre los participantes, promocionando la paz, la memoria cultural y el desarrollo integral de las comunidades indígenas en La Guajira.
(fin/scs/aas)






















