Centro Zonal Creer (Esp. En Protección)

Dirección:

Calle 12 # 30 - 35 Piso 3 Barrio Pensilvania, Bogotá, D. C.

Teléfono (s):

57(601) 437 76 30
Ext: 119001 - 119002 - 119007 - 119008 - 119010 - 119016 - 119022 - 119023 - 119026 - 119027

Horario de Atención:

Lunes a Viernes 08:00 a.m. a 05:00 p.m. (Jornada Continua)

Directores y Encargados

Coordinador(a) Centro Zonal
Luz Dary Goyeneche Bello
Responsable Servicios y Atención
Marisol Guzmán Grajales

Cobertura

  • Bogotá D.C. - Atiende población de todas las UPZ del Distrito Capital

¿Qué pasa si la persona que tiene la obligación de dar alimentos se encuentra radicada fuera del país?

Código FAQ
ALI01037
Respuesta:

Si no es posible que la persona obligada a dar alimentos acuda por sí mismo o a través de apoderado a fijar la cuota en audiencia de conciliación o que se logre acuerdo para el cumplimiento de la obligación alimentaria, se tiene que hacer lo siguiente:

Si la persona está radicada en uno de los países que hacen parte de la “Convención sobre la Obtención de Alimentos en el Extranjero”, quien tenga la custodia del niño, niña o adolescente en Colombia, puede presentar solicitud de alimentos internacionales con la ayuda del Centro Zonal del ICBF más cercano al lugar donde se encuentre el menor de edad, para que el Defensor de Familia brinde el apoyo jurídico necesario; o podrá presentar su solicitud directamente ante el Consejo Superior de la Judicatura: https://www.ramajudicial.gov.co/

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Si no fue posible contactarse con un asesor, por favor envíenos su pregunta, nosotros la escalaremos y le daremos respuesta a su correo electrónico en los términos de ley:

Bienestar Familiar alerta sobre información falsa en redes sociales que pone en riesgo a niñas y niños en La Guajira

La Guajira
Riohacha

Bienestar Familiar Regional La Guajira alerta a la ciudadanía sobre la circulación de publicaciones falsas en redes sociales, en las que personas no autorizadas están compartiendo números de teléfono y ofreciendo supuestos cupos o atenciones dirigidas a mujeres gestantes, niñas y niños, utilizando el nombre de la entidad de manera indebida.


Estas acciones no corresponden a canales oficiales del Instituto y representan un alto riesgo para la seguridad, integridad y derechos de niñas, niños y adolescentes, especialmente cuando promueven traslados indebidos o desinformación sobre los servicios institucionales.

 

Bienestar Familiar aclara que, para los servicios de Primera Infancia existe la prematrícula comoel primer paso para garantizar el derecho a la educación inicial de niñas y niños desde los 0 meses hasta los 5 años, así como de las personas gestantes, facilitando su acceso oportuno a la atención. El registro se realiza únicamente a través del enlace https://prematricula.icbf.gov.co/


 

Por otra parte, el Modelo de Atención Integral (MAI) está estrictamente destinado a las comunidades wayuu, y ha sido diseñado para atender las necesidades específicas de esta etnia dentro de sus propios territorios.


 

De acuerdo con el Memorando 202420000000171513 del 18 de diciembre de 2024, se establece que: «Las comunidades beneficiarias deben contar con un territorio definido, una autoridad ancestral reconocida y un cementerio ancestral. Asimismo, los beneficiarios de este programa deben vivir y habitar permanentemente en la misma comunidad».


 

En este sentido, para acceder a esta atención, Bienestar Familiar, a través de los centros zonales, solicita una certificación escrita o audiovisual que acredite la pertenencia y la habitabilidad permanente de los beneficiarios, emitida por la autoridad ancestral de las comunidades wayuu.


 

El incumplimiento de estos requisitos dará lugar a sanciones para las asociaciones u organizaciones involucradas, así como para los miembros de los núcleos familiares, cuando se evidencie que estas acciones ponen en riesgo la vida y el bienestar de niñas y niños.


 

Frente a esta situación, la directora regional (e) en La Guajira, May Belliny Badillo Brito manifestó: «Hacemos un llamado urgente a los padres de familia y a la comunidad en general para que no se dejen engañar por información falsa que circula en redes sociales», aseguró.Además agregó que ninguna atención del Bienestar Familiar se ofrece a través de números personales o intermediarios no autorizados. Estas prácticas ponen en grave riesgo a las niñas y niños y serán objeto de las acciones correspondientes.


 

Badillo también subrayó que la protección de sus derechos es una responsabilidad colectiva y no se permitirá  que se juegue con su seguridad, por lo tanto, hace un llamado a las asociaciones, organizaciones, padres de familia y comunidad en general a evitar el traslado indebido de niñas y niños, y a reportar cualquier irregularidad que afecte su bienestar integral, únicamente a través de los canales oficiales:


 

 

Atención presencial:


 

* Centros zonales del Bienestar Familiar, con los profesionales responsables de servicios y atención.


 

Canales virtuales:


 

* Página web: www.icbf.gov.co

* Chat, Video Chat y Formulario web

* Correo electrónico: anticorrupción@icbf.gov.co

* Línea 141

* Línea Gratuita Nacional: 01 8000 91 80 80, opción 4.

Actividades de Bienestar

Estilos de Crianza

Se han identificado tres tipos de crianza de acuerdo con las prácticas que tienen los padres y madres. Aquí te hablaremos de ellos y de los mitos a su alrededor.
Los estilos de crianza dependen, significativamente, del contexto social y cultural en el cual se practican las labores de cuidado, protección y socialización que desarrollan los padres y madres. De acuerdo con estas prácticas, se han nombrado de la siguiente manera: estilo autoritario, estilo permisivo y estilo democrático.
 
El estilo autoritario: bajo el principio del poder absoluto de los adultos
 
El estilo autoritario se encuentra relacionado con la manera tradicional en la que se desarrollan las dinámicas de crianza, basada en una noción de autoridad ligada al ejercicio del poder de los adultos sobre los niños, niñas y adolescentes.
 
Esto ha hecho que se encuentren algunas afirmaciones que han hecho carrera de generación en generación y que se identifican, incluso, en las comedias que acostumbramos a ver o escuchar. Las siguientes afirmaciones son referentes precisos de este estilo: “acá se hace lo que yo diga” o “mientras viva en esta casa se hace lo que yo diga”.
 
Los  padres,  madres  y cuidadores con este estilo de crianza cargan el peso de mantener siempre la autoridad y control en sus hogares todo el tiempo, conservan las pautas de crianza con las que fueron formados, tienen la tendencia a ser altamente  exigentes con sus hijos e hijas y a postergar la satisfacción de sus necesidades en pro de aprendizajes que les sirvan, en el futuro, a estar preparados para enfrentar un mundo que es dificil.
 
También tienden a ser poco cálidos afectivamente o a generar cambios significativos en su carácter: pueden ser muy cariñosos en ciertos momentos y supremamente estrictos en otros; rara vez escuchan la opinión de los niños, niñas y adolescentes o los consultan, pues parten del hecho de que la experiencia y conocimiento está exclusivamente en los adultos, quienes detentan la autoridad y la toma de desiciones.
 
Los niños y niñas criados bajo este estilo de manera predominante tienden a ser altamente sumisos en algunos espacios y significativamente autoritarios en otros, particularmente en aquellos donde hay otras personas a las que considera inferiores.
 
Estilo permisivo: el que todo lo permite
 
En el estilo permisivo, los padres y madres son reacios a establecer límites y se caracterizan por una baja o nula exigencia hacia los niños, niñas y adolescentes, quienes terminan haciendo lo que les place.
 
Con este estilo se han relacionado algunos fenómenos que se identifican con el denominado ‘síndrome del emperador’, en el que los niños y niñas tienen la autoridad en el hogar, pues en sus casas se hacen las cosas que ellos desean para evitar sus pataletas o tristezas.
 
Generalmente, este estilo responde a padres que vivieron su crianza bajo estilos autoritarios, que les fueron difíciles o dolorosos de aceptar; en este sentido, buscan evitarle a sus hijos e hijas las cosas que ellos mismos padecieron, aun a expensas de su propia salud.
 
Como consecuencia, este estilo de crianza se asocia a los niños, niñas y adolescentes que tienen dificultades para asumir responsabilidades y dinámicas de autocontrol, por lo que tienden a ser impulsivos y poco empáticos con las necesidades de los otros, ya que han sido criados como centro del universo.
 
Estilo democrático o colaborativo, basado en el buen trato y aprendizaje constante
 
Finalmente, encontramos el estilo democrático o colaborativo. Este estilo se caracteriza por padres y madres que balancean sus prácticas de crianza entre la respuesta a las necesidades de los niños, niñas y adolescentes y la definición consecuada de normas.
 
Los padres y madres tienden a usar métodos correctivos basados en el buen trato y en el aprendizaje constante, en los que la comunicación se convierte en la herramienta fundamental y la pauta es la escucha constante de las necesidades de sus hijos e hijas, sin que esto signifique que se ceda a todos sus requerimientos, lo que a la vez permite que los niños, niñas y adolescentes desarrollen su autonomía y confianza.
 
Para profundizar es este aspecto, te sugerimos el artículo ¿Cómo construir una familia democrática?
 
Una reflexión para favorecer el aprendizaje
 
Los estilos de crianza no suelen encontrarse de manera pura en ninguna familia. Esto significa que encontramos diferentes combinaciones en las que puede predominar uno o dos de los estilos, de acuerdo con las interacciones entre los integrantes de las familias, las dinámicas sociales a las que se enfrenten y la influencia de sus seres cercanos.
 
La invitación es a trabajar para que predomine el estilo de crianza democrático, en tanto que favorece los aprendizajes de todos los integrantes de la familia, la armonía en el hogar y el bienestar general de todos.
 
Sin embargo, hay que tener presente que los procesos de cambio son paulatinos, se desarrollan de manera mas fácil para algunos y con mayores dificultades para otros, por lo que seguir una dirección de aprendizaje siempre será beneficioso.
 
Reflexiona sobre el estilo o estilos de crianza que se practican en tu hogar y sobre el bienestar actual y futuro que pueden producir para tus hijos, hijas y, en general, para la familia. Esa será la mejor ruta para construir una mejor versión de ti mismo y de tu estilo propio de crianza.
 

La importancia del juego como un derecho de niños y niñas en primera infancia

La importancia del juego como un derecho de niños y niñas en primera infancia
Para muchos adultos puede ser desconocido que el juego es un derecho y una parte esencial en el desarrollo y aprendizaje de niños y niñas al ser una de las actividades rectoras de la primera infancia. Pero, además, el juego es uno de los principios fundamentales para Colombia en el marco de la política de Estado para el desarrollo integral de la primera infancia «De cero a siempre» (Ley 1804 de 2016).
En el marco de la atención integral, se considera que el juego es un derecho que debe ser garantizado en todos los entornos donde el niño o niña vive su desarrollo y aprendizaje, desde el hogar, hasta entornos como el educativo, de salud, los espacios públicos, comunitarios y digitales etc. Esto implica, promover y garantizar el disfrute del juego en todos los entornos donde niñas y niños viven su desarrollo y aprendizaje bajo la premisa de que «la niña y el niño viven en el juego y para el juego» y que estos entornos deben adaptarse a esta condición vital.

El juego es importante para el desarrollo de niños y niñas pues a través este se generan escenarios y situaciones que promueven la comunicación, la cooperación, la construcción de normas y límites, el desarrollo de la identidad y la autonomía, la representación de la realidad, el conocimiento de los objetos y las relaciones de causalidad.
 
Por esta razón es importante movilizar experiencias que permitan el disfrute del juego y de esta manera potenciar el desarrollo y aprendizaje de las niñas y los niños. Movilizar experiencias implica organizar, disponer y resignificar ambientes para que tengan potencial lúdico, es decir pensar en escenarios de juegos, objetos, enseres, utensilios y otros elementos que pueden ser transformados, manipulados, recreados y disfrutados desde las propuestas de las niñas y los niños.
 
En cuanto al entorno educativo, entender el juego como una parte fundamental del desarrollo en la primera infancia favorece un cambio de paradigma de una perspectiva escolarizante al reconocer experiencias que impulsen el poder que tiene el juego en el desarrollo integral y aprendizaje de las niñas y los niños. Esto quiere decir que agentes educativos y maestros deben posibilitar que los niños se sientan acogidos y valorados como parte de una familia, comunidad y el mundo donde puedan expresar sus ideas, pensamientos, emociones y sentimientos de manera genuina; obtengan diferentes significados sobre las situaciones, ocupaciones, fenómenos naturales y los diversos usos de las cosas que les rodean.
 
Además, estas prácticas contribuyen al fortalecimiento de las capacidades del talento humano y de los adultos, de las familias de las niñas y niños en torno al juego y su correlación con los procesos de desarrollo y aprendizaje. Por esta razón hay que darle un lugar privilegiado al juego como una actividad seria y propia de las niñas y los niños.