Bogotá, D. C.

Claves para identificar a un posible agresor sexual en la familia o cercano a ella y cómo actuar ante la sospecha

Claves para identificar a un posible agresor sexual en la familia o cercano a ella y cómo actuar ante la sospecha
Existen determinados comportamientos o actitudes que pueden encender las alarmas. Identificarlos a tiempo es clave.
La cifra es alarmante: tan solo entre enero y diciembre de 2019, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar abrió 14.032 procesos para restablecer los derechos de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual.

De estos casos, un alto porcentaje de los delitos ocurrió en los entornos  más próximos a los menores de edad: sus hogares, sus barrios, sus colegios y otros lugares que normalmente frecuentan.

Y peor aún: la mayoría de los actos de violencia sexual hacia niñas, niños y adolescentes son cometidos por personas muy cercanas a ellos, incluso de su misma familia.

 “Hay estadísticas que  demuestran que muchos de  los abusadores son los padrastros, los abuelos, los tíos, los primos, los padrinos, los hermanos, e incluso, los mismos padres. No obstante, también pueden ser  profesores, vecinos, entrenadores, cuidadores o  personas que tienen un contacto constante los niños”, advierte Angélica Vera, referente en prevención de violencia sexual de la Dirección de Niñez y Adolescencia.

En este escenario, es fundamental que madres y padres aprendan a identificar cuáles son esas señales que pueden  prender las alarmas sobre la posible presencia de un agresor sexual en la familia o cercano a esta, de manera tal que puedan  actuar a tiempo y mitigar el riesgo.

No existe un perfil definido

Para empezar,  hay que tener en cuenta que no existe un perfil o un patrón específico para identificar a un agresor sexual.

De acuerdo con Luis Jesús Prada Moreno,  profesional especializado forense del Instituto Nacional de Medicina Legal, un pedófilo puede ser una persona de cualquier edad, sexo, condición social o económica, nivel educativo, profesión, raza, religión, condición física o cognitiva.

De acuerdo con Prada, existen algunas conductas del sujeto que pueden levantar sospecha y a las que se debe prestar atención como por ejemplo:
  • La insistencia por permanecer a solas con niños, niñas y adolescentes. Inventa cualquier excusa para lograrlo.
  • La preferencia por socializar con menores de edad por encima de los adultos.
  • Las muestras exageradas de cariño o de afecto en forma injustificada e inoportuna.
  • La compulsión a la pornografía ya sea a través de video o de revistas.
  • El haber estado involucrado o haber sido denunciado anteriormente por un abuso sexual.
  • El consumo problemático o el abuso de sustancias psicoactivas.

Cuando la confianza se convierte en un peligro


Que la mayoría de los casos de abuso sexual hacia niños, niñas y adolescentes ocurran en sus entornos más cercanos, tiene un común denominador: la confianza. Precisamente, por eso, suele ser  tan difícil identificar a tiempo una situación de riesgo.

De acuerdo con Prada, de Medicina Legal,  una de las cosas que el agresor desarrolla en el proceso de abuso es la confianza tanto con su víctima como con los cuidadores de esta.

Su objetivo es generar una atmósfera en la que sus intensiones pasen desapercibidas y logren ganar espacios de privacidad  donde, finalmente, puedan quedarse a solas con el menor de edad.

“Los agresores siempre buscan ganarse la confianza de la niña, niño o adolescente: intentan ser muy cercanos, se inventan actividades lúdicas y recreativas con el propósito de compartir mucho tiempo con su víctima; tienden a ser muy cariñosos y suelen dar regalos sin motivo alguno. También se valen de guardar secretos o de darles dinero a las niñas y a los niños como una forma sutil de manipularlos y extorsionarlos”, añade Angélica Vera, del ICBF.

Factores de riesgo

Los expertos en el tema coinciden en señalar algunos factores que incrementan el  riesgo de que una niña, niño o adolescente sea víctima de agresión sexual. Entre ellos se consideran los siguientes:
  • La falta de educación sexual desde temprana edad que impide que los niños aprendan a identificar los riesgos a los que están expuestos y que, por ende, no desarrollan acciones de autocuidado y establezcan límites con relación a las manifestaciones de afecto.
  • La inobservancia o la negligencia por parte de madres, padres o cuidadores a la hora de crear entornos protectores. Asimismo, el dejar solos a los niños por mucho tiempo.
  • La debilidad o carencia de vínculos afectivos entre los menores de edad y sus adultos significativos. Los agresores aprovechan este desequilibrio para llenar vacíos emocionales.
  • El hacinamiento en las viviendas.
  • La violencia intrafamiliar y el maltrato físico, verbal o psicológico hacia las niñas, niños y adolescentes que lesiona su autoestima y su seguridad, haciéndolos más propensos a ser víctimas de este delito.
  • Las condiciones de discapacidad física o cognitiva.

Los comportamientos de los niños también son una señal de alerta


Así como hay determinadas actitudes del agresor que deben llamar la atención de padres y cuidadores, las niñas, niños y adolescentes también manifiestan algunos cambios de comportamiento e, inclusive, cambios físicos que no se pueden pasar por alto.

Algunos de estos son:

- Conductas sexuales inadecuadas para la edad. Que un niño o niña demuestre tener un conocimiento acerca de las relaciones sexuales que no debería, que se toque con insistencia sus órganos sexuales, que haga representaciones de una relación sexual, por ejemplo, con sus pares o con un muñeco al que le hace movimientos con su pelvis, o que haga dibujos alusivos a una relación sexual es un claro indicador de que algo no va bien.

Aquí hay que indagar,  de forma amable, respetuosa y amorosa, “dónde aprendió eso, con quién o con quiénes lo aprendió, quién inició la actividad y cómo participa cada uno”, aconseja el profesional forense, Luis Prada.

- Cambios bruscos en su estado de ánimo. Cuando una niña, niño o adolescente es víctima de abuso sexual, generalmente, tiende a volverse introvertido, ansioso o agresivo.

En otros casos  puede mostrarse más extrovertido de lo normal. También debe llamar la atención la incomodidad o el temor que el niño o niña manifieste con respecto a un determinado adulto.

-Retrocesos en su desarrollo. Hay niños que, tras ser sometidos a situaciones estresantes, o a sucesos que les provocan angustia y temor, presentan retrocesos.

Por ejemplo, presentar problemas de control de esfínteres después de que ya habían aprendido a ir al baño, alteraciones en su lenguaje o motricidad, problemas para dormir y cambios inesperados en su rendimiento académico.

-Cambios físicos. Aunque la mayoría de las niñas, niños y adolescentes que son víctimas de abuso sexual no presentan señales corporales, en algunos casos sí es posible que se presenten pequeñas lesiones o cicatrices genitales o anales, dolor abdominal o en la región genital que deben ser consultados inmediatamente con el personal de salud.

A su vez, la aparición de algunas infecciones diagnosticadas con pruebas de laboratorio confirmatorias como, por ejemplo, la Chlamydia, la Sífilis, la Gonorrea, entre otras, así como la presencia de infecciones urinarias podrían hacer sospechar de un posible abuso sexual.

Por su parte, el embarazo en mejores de 14 años, de acuerdo con la ley colombiana, es una clara muestra de abuso sexual.

¿Qué hacer ante la sospecha?

Una vez la madre, el padre o el cuidador haya identificado alguna de las señales de alerta descritas anteriormente será clave realizar un abordaje adecuado de la situación empezando por acercase a la niña, niño o adolescente de forma amable, empática y cariñosa para así animarlo a hablar de la situación por la que está atravesando.

Es fundamental que al hacerlo el adulto esté sereno ya que si se muestra angustiado, desesperado o irascible, causará temor en el menor de edad y reducirá al mínimo las posibilidades de que la niña o el niño narre los hechos.
Para empezar el diálogo es esencial recordarle que su familia lo ama y que cuenta con todo su apoyo y su protección para superar cualquier problema o situación que le genere incomodidad.

 Si la niña, el adolescente, empieza a hablar es necesario escucharle atentamente, evitar presionarlo con demasiadas preguntas y ayudarle a comprender que nada de lo ocurrido es su culpa y que tampoco ha hecho nada malo, ya que quienes han atravesado por este tipo de experiencias, tienden a sentir culpabilidad o eso es lo que los agresores, en algunos casos, les han hecho creer.

“Los padres y cuidadores deben saber que la revelación de esta experiencia no es un evento sino un proceso. Los niños, niñas y adolescentes, por lo general van contando poco a poco. Así que más que preguntar, se trata de saber escuchar”, aconseja el profesional forense de Medicina Legal, Luis Prada.

Además, el experto recomienda no juzgar a la víctima mediante expresiones como  “¿por qué no me habías dicho antes?” o “¿por qué te quedaste callado?” y mucho menos, confrontarlo con el agresor ya que esto genera miedo y se corre el riesgo de silenciar al menor de edad quien puede terminar retractándose o negando los hechos.

Otro aspecto clave es creerles a las niñas, niños y adolescentes. Siempre.

“Lamentablemente, ellos muchas veces informan que están siendo víctimas y los padres no les creen. Eso hace que pierdan la confianza al tiempo que le abren el camino al agresor para seguir violentándolos, sencillamente, porque no hay un entorno protector”, explica la referente en prevención del abuso sexual del ICBF, Angélica Vera.

En lugar de ello lo correcto será agradecerle a la niña, niño o adolescente por haber compartido su experiencia, reafirmarle que cuenta todo el apoyo necesario y asegurar su protección inmediata retirando el contacto con el posible agresor.
Para ello, se deberá buscar orientación profesional reportando el caso al la línea nacional 141 del ICBF, a las Defensorías o Comisarías de Familia, a la Policía o a la Fiscalía para activar cualquiera de las rutas de atención y denuncia. De esta forma, las autoridades pertinentes determinarán la responsabilidad del presunto agresor
 
 

El juego no es una pérdida de tiempo, es un asunto muy serio y formativo

El juego no es una pérdida de tiempo, es un asunto muy serio y formativo
Jugar jamás será una pérdida de tiempo. Cuando los niños juegan no hacen algo improductivo. No molestan y mucho menos dejan de destinar espacio para su formación. Todo lo contrario.
“Los adultos tenemos que entender que cuando un niño está jugando no está molestando. Los invitamos a utilizar otras palabras. Los niños curiosean y cuando lo hacen generan la apertura de su sistema nervioso, que les permite fortalecer todas sus capacidades, los ayuda a relacionarse con los otros. En términos actuales, les permite ser buenos ciudadanos”.

El psicólogo Emilio Espejo, asesor de la Corporación Juego y Niñez -organización que lleva 20 años promoviendo en Colombia el juego como un derecho, como un factor de desarrollo humano- les ha dicho esto a pedagogos, padres y madres de familia, al igual que a abuelos y demás cuidadores.

Como otros profesionales estudiosos del efecto del juego en los seres humanos, asegura que jugar es la mejor inversión de tiempo que pueden hacer niñas y niños porque aporta a la maduración de su cerebro y al desarrollo motriz, físico, emocional y ético.

Precisamente, eso fue lo que encontraron profesionales de la Universidad Nacional de Colombia, quienes hicieron seguimiento durante cuatro años a un grupo de niñas y niños de seis municipios de Colombia que asistían a ludotecas (espacios para jugar en familia) y a uno que no asistía en esos mismos lugares. Los primeros mostraron mayores habilidades en el plano social, emocional y creativo.

En resumen, la investigación mostró que el haber jugado en las ludotecas les permitió a niñas y niños ser empáticos, lo que significa tener la capacidad de ponerse en el lugar del otro, sentir el dolor ajeno, entender el escenario del otro. De igual forma, los enseñó a relacionarse mejor, controlar y saber expresar sentimientos, manejar conflictos, seguir reglas y autorregularse.

“Estos hallazgos señalan la importancia de las ludotecas para el desarrollo de competencias, especialmente aquellas relacionadas con las competencias ciudadanas y emocionales”, señala el libro que contiene los resultados y el desarrollo de la investigación, el cual fue titulado El juego un asunto serio en la formación de los niños y las niñas.
 
 
Crianza amorosa

Parte del éxito de la crianza está en tener al juego como un invitado todo el tiempo. No solo en el cuarto de los niños, también en la sala, el comedor, el estudio. Todos los espacios en los que adultos y niños se encuentran.

“¿Por qué desde el juego? Porque el juego en familia es un recurso único para fortalecer una crianza amorosa, una crianza centrada en el respeto y el afecto, explica la psicóloga María Consuelo Jáuregui.

Para la especialista, “cuando jugamos fluye una energía vital que transforma nuestra relación con el mundo, los objetos y las personas. A través de la fantasía hacemos posible la construcción de mundos imaginarios en los que podemos transitar con los que amamos. Con el juego aprendemos y enseñamos con afecto”, señala.

Es fundamental además que ese juego no sea impuesto. Debe ser concertado con los niños porque ellos tienen voz y voto y son los que más conocen ese mundo, que es su mundo.

En ese sentido, debe abrirse espacio para la imaginación y la creatividad. Como lo dicen los sicólogos, para el juego en libertad. Ese en que se les permite a los niños crear mundos posibles, alternativas de realidad distinta.

Allí ellos tienen la posibilidad de ser astronautas, creadores de vacunas imposibles de lograr, donde las aves nadan y los peces vuelan. Seguro que esa habilidad la mantendrán cuando sean adultos y serán los científicos o artistas que crearán algo que nadie más imaginó.

Lo único que no debe estar permitido entre niñas y niños debe ser los juegos que denigran de otros, que perpetúan la inferioridad de mujeres frente a los hombres o que mantienen la idea de que unos juegos son para niñas y otros para niños.

“El juego se vive, no se lo cuentan a uno, por eso la recomendación para los papás es que jueguen y que piensen que el juego no es solo transformador para los niños, también lo es para los adultos”, puntualiza el psicólogo Marlon Darío Pachón.
 
 

Directora del ICBF tiene su primer encuentro con los representantes de los niños en el Consejo Asesor y Consultivo de Niñez y Adolescencia

Bogotá, D. C.
@linaarbelaez La Directora General del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Lina Arbeláez, tuvo hoy su primer encuentro con los delegados de los niños que hacen parte del Consejo Asesor y Consultivo Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes (CACNNA). 
El Consejo Consultivo creado desde 2017 es un escenario donde los niños, niñas y adolescentes de diferentes departamentos del país, mediante una serie de actividades, brindan recomendaciones y sugerencias para la garantía de sus derechos y su protección integral.  Además, se incentiva la creación de espacios participativos para la construcción de procesos de convivencia.
 
Para la Directora General del ICBF, Lina María Arbeláez, la manera de ver el mundo de los niños, niñas y adolescentes es la impronta para tener cambios estructurales, por eso escuchó atentamente sus propuestas como: fortalecer el juego y la diversión como pilar fundamental del aprendizaje, enfocar el trabajo por los niños, niñas y adolescentes con discapacidad, enfocar temas de emprendimiento, impulsar el campo colombiano y promover la lectura, entre otros.

Para la conformación del Consejo Asesor se realiza una convocatoria en todo el país para que desde las Mesas de participación territorial se presenten los candidatos y desde el ICBF se eligen a los 13 integrantes, quienes permanecerán un máximo de dos años o hasta que el consejero cumpla 18 años.  
 
Los representantes elegidos son: 
Charles Davis Blanco (San Andrés) con 15 años de edad, hizo parte del proyecto “Pasa la Voz, Tu Opinión Cuenta” en el año 2016, participa activamente de los espacios de participación y fue representante por Colombia en el 2do Foro de Sistemas de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes realizado en Montevideo Uruguay en septiembre de 2018. Ha representado a su departamento en los juegos Superate en Vóleibol y le gustaría estudiar contabilidad pública.
 
Isabela Gómez Puerta (Cali - Valle del Cauca) tiene 17 años de edad y es apasionada por la economía, actualmente estudia Comercio Exterior y Análisis Financiero. Hizo parte del proceso "El poder de la palabra: participar" en el 2017. Es parte del Consejo Departamental de Política Social e integrante del Consejo Departamental de Participación Ciudadana.

Brayan Imanol Narvaez Salcedo (Pasto - Nariño) a sus 17 años de edad se considera una persona que ayuda a todos, le gusta el diálogo y pone en duda aspectos que la gente considera certeros, ya que esto puede generar nuevos caminos, está enamorado de su cultura y valora aspectos del individuo y la comunidad.
 
Karen Tatiana Carreño Cely (Tunja - Boyacá) tiene 15 años y es integrante de la Mesa municipal y departamental de participación de niñas, niños y adolescentes, le encanta cantar y bailar, cree que con una buena información y logrando expresar asertivamente se pueden lograr grandes cosas, por eso quiere estudiar Comunicación Social o Ciencias de la Comunicaciones.
 
Cristian Fabián Lara Mesa (Venecia - Cundinamarca) tiene 15 años y es el líder de la Mesa de participación de niñas, niños y adolescentes en el municipio Venecia. Actualmente se encuentra en el grado 11, le gustaría estudiar Administración Pública y algún día ser alcalde.
 
Simón Felipe Leiva (La Argentina - Huila) quien es presidente de la Mesa de participación de niñas, niños y adolescentes de su municipio y del departamento del Huila, quisiera estudiar Ingeniería Civil.
 
Laura Sofía Lopera Quintero (Mocoa - Putrumayo) a sus 15 años hace parte del grupo de liderazgo de adolescentes y jóvenes del municipio de Mocoa y es líder estudiantil en su colegio, amante del violín y su amor por ayudar a los demás la ha llevado a pensar en estudiar Medicina.
 
Santiago Cardona Quintero (Pereira – Risaralda) es emprendedor social y escritor. Hace parte de la mesa de participación de Risaralda, hace parte de la Mesa de participación del departamento de Risaralda, realiza trabajo comunitario a través de la organización viajeros entre letras, fue representante del CACNNA en el “Proyecto de Cooperación Sur-Sur Fortalecimiento e intercambio de experiencias de promoción de la participación infantil y adolescente en Uruguay y Colombia”.
 
Brissa Villa (Sabaneta – Antioquia) tiene 13 años de edad y está en octavo grado en el Colegio Concejo de Sabaneta JMCB. Le encanta la practicar lucha olímpica y trabaja para que los niños, niñas y adolescentes del país tengan voz y voto.
 
El Consejo también cuenta con una invitada especial, Emila Murgueitio Sánchez de Bogotá, quien tiene 17 años y es la representante de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad y su hobbie es la cocina.

Actividades de Bienestar

Durante la cuarentena, escápate a los universos de Marvel y DC Comics

Durante la cuarentena, escápate a los universos de Marvel y DC Comics
Las famosas editoriales liberaron algunos de sus títulos más famosos. Podrás leerlos completamente gratis por tiempo limitado.
Si eres un fanático de comics como Los Vengadores, Capitán América, X-Men, Batman o Superman, entre muchos otros títulos emblemáticos, esta noticia te alegrará la cuarentena.

Marvel Unlimited, el servicio de suscripción de cómics digitales de Marvel, te ofrece acceso completamente gratuito a algunas de sus novelas gráficas más exitosas de los últimos años.

Eso sí, deberás poner en práctica tus habilidades en inglés, ya que los contenidos estarán disponibles en ese idioma.

“Quienes permanecen en aislamiento podrán escaparse y entrar al universo Marvel para revivir algunas de sus historias favoritas”, señaló la editorial en su cuenta de Twitter.

Para acceder a la oferta de cómics gratuitos de Marvel Unlimited, solo necesitas ingresar a este enlace  y registrarte o descargar la aplicación Marvel Unlimited disponible para iOS o Android en las respectivas tiendas de aplicaciones de Apple y Google Play.

Luego, deberás hacer clic en el botón ‘Free Comics’ en la pantalla de inicio. No necesitarás diligenciar ningún tipo de información de pago ni suscripciones de prueba para la disfrutar de los cómics.
Recuerda que este acceso gratuito estará disponible por tiempo limitado.

Ahora, si lo tuyo son los comics del universo DC, la editorial no se ha quedado atrás y también ha puesto a  tu disposición una variedad de títulos que se actualizan de manera continua.

Estos, además, están disponibles para ser descargados online. Para acceder a la lectura de cómics gratis de DC puedes ingresar a este enlace.

                      ¡Prepárate para disfrutar de las aventuras y actos heroícos de tus superhéroes favoritos!

 
 

Mis Manos Te Enseñan: experiencias de cuidado y crianza en el hogar en tiempos de Coronavirus. Volumen 2

Mis Manos Te Enseñan: experiencias de cuidado y crianza en el hogar en tiempos de Coronavirus. Volumen 2
El aislamiento preventivo en casa continúa y las orientaciones que desde el ICBF les damos a las familias sobre las prácticas de cuidado y crianza no se detienen.
Para el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), acompañar a los hogares colombianos durante la emergencia sanitaria generada por el Coronavirus y continuar garantizando la alimentación de niñas, niños y adolescentes y de sus cuidadores,  así como fomentar la permanencia en los hogares es una prioridad.

Por esta razón, los invitamos a seguir aprovechando este tiempo en familia, a que se diviertan con las niñas y los niños y a que hagamos de nuestros hogares el lugar más seguro para la infancia y la adolescencia.

En esta cartilla, que complementa la primera de su naturaleza,  encontrarás diversas actividades, recomendaciones, experiencias y consejos para compartir en familia con las niñas, los niños y las mujeres gestantes, durante este aislamiento preventivo obligatorio.

Para esta nueva edición  hemos creado un mapa que te guiará, a ti y a tu familia, en el descubrimiento de los diferentes tipos de tesoros que allí se encuentran:

Mis manos te enseñan: con tesoros para la exploración, el juego y el desarrollo de experiencias artísticas con las niñas, los niños y las mujeres gestantes.

Mis manos te enseñan a alimentarnos: con tesoros relacionados con alimentación y hábitos de vida saludable.

Mis manos te enseñan a cuidarnos: con tesoros sobre recomendaciones para cuidar a las niñas, niños y mujeres gestantes en los espacios y entornos del hogar y alrededor del mismo.

Mis manos te enseñan a protegernos: con tesoros para prevenir situaciones que vulneren o atenten contra la integridad y la vida de las niñas, los niños y las mujeres gestantes.

Vale la pena resaltar que esta guía hace parte del componente pedagógico entregado durante la segunda fase de distribución de Canastas Nutricionales Reforzadas en todo el territorio nacional.

                                                                                                 
                                                                              ¡Disfrútala con tus niñas y niños en casa!



 

Cuidados de niñas, niños y adolescentes de comunidades étnicas en tiempos de pandemia

Cuidados de niñas, niños y adolescentes de comunidades étnicas en tiempos de pandemia
Este tiempo es propicio para aprender desde lo propio y lo ancestral.
Los niños, niñas y adolescentes en Colombia viven en un universo de diversidad étnica. Por esta razón, debemos aprovechar estos tiempos para fortalecer, resaltar y revitalizar nuestras prácticas, nuestra cosmovisión y nuestras creencias.
 
  • Conectarnos con lo propio significa enriquecer el diálogo familiar. Es revivir los espacios en torno al fogón, la hamaca, el hogar, para contar las historias que fundamentan la cosmovisión de nuestros pueblos, nuestras comunidades y nuestras kumpanias.

Esto nos permite reencontrarnos con la memoria de nuestros ancestros, imaginarnos nuevas posibilidades de la existencia, afianzar el sentido de identidad y la sostenibilidad del planeta.
 
  • Este tiempo es propicio para aprender desde lo propio y lo ancestral. Nos motiva a fortalecer los relatos de transmisión oral como forma de memoria colectiva con aquellos saberes que se transmiten, de generación en generación, a través de la palabra al lado del fogón o del fuego escuchando a los tíos y tías, a los abuelos y a los mayores aprendiendo de ellos y preguntándoles sobre sus experiencias, inquietudes y sueños.
 
  • En este momento, actuar desde lo propio, significa reencontrarnos con la naturaleza, permanecer en nuestros hogares y territorios, para conectarnos con los elementos que nos brindan protección, sanación, cuidado y prevención.
 
  • Hoy más que nunca, es esencial escuchar las voces de nuestras autoridades políticas y espirituales indígenas (caciques, curacas, jaibanás, gobernadores, etc.), las autoridades de los Consejos Comunitarios y las autoridades de las Kumpanyas, prestando especial atención a sus conocimientos respecto al cuidado y protección de nuestros niños y niñas. 
 
  • Debemos procurar trabajar de la mano con dichas autoridades políticas y espirituales indígenas para socializar las medidas que se están tomando ante la situación presentada por la COVID-19 y que pueden afectar niñas, niños y adolescentes.
 
  • Asimismo, cuidarnos desde lo propio implica el correcto lavado de manos, fomentar las prácticas de autocuidado e higiene,  cuidar el territorio,  y ejercer la autonomía territorial desde el acompañamiento de las autoridades. En comunidad y familia seguro nos cuidaremos, y evitaremos los riesgos de posible contagio.
 
  • Nuestras instituciones informarán y apoyarán permanentemente la difusión de información oficial, especialmente la que busque la protección y el cuidado de nuestros niños y niñas.  
 
  • El llamado de los grupos étnicos en tiempos de pandemia es la invitación a ser más humanos, más solidarios y mejores personas con los otros y con el planeta.

Peleas entre hermanos ¿cómo actuar cuando se presentan?

Los conflictos entre niñas, niños y adolescentes en casa pueden ser difíciles de abordar para los adultos. Aquí te damos algunas pautas para resolverlos.

La actual situación en la que se encuentra el mundo debido a la contingencia generada por el Coronavirus, ha generado situaciones de distanciamiento físico y confinamiento obligatorio en los hogares lo cual ha propiciado que las familias pasen más tiempo juntas y que, en muchas ocasiones, esta situación termine generando tensiones y conflictos.

Uno de los más comunes son los conflictos entre hermanos, una situación que para muchos padres puede ser difícil de afrontar.

¿Por qué ocurren las peleas entre hermanos?

En muchas ocasiones las peleas inician porque alguno de ellos pasó los límites de la intimidad del otro, tomó algo de su propiedad sin pedir permiso, dañó algo que no le pertenecía o sintió celos en relación con el afecto o la atención dada por los padres.

Otro factor que puede ocasionar enfrentamientos entre los hermanos es que se ha promovido la rivalidad o la comparación entre ellos, lo que fomenta la expresión de sentimientos de dolor, rabia, culpa o tristeza.

Los conflictos entre hermanos también se pueden presentar porque niños, niñas y adolescentes necesitan herramientas para regular las emociones y ser capaces de solucionar sin violencia los desacuerdos o los conflictos que surgen entre sí, respetar opiniones contrarias y ser conscientes del daño que su comportamiento puede hacer a otra persona.

¿Qué pueden hacer padres y cuidadores?

El primer paso para entrar a mediar los conflictos entre hermanos es adoptar como principio fundamental que la violencia no se acepta, en ninguna de sus formas, en nuestras casas y mucho menos en nuestras familias.

Si los hermanos no logran llegar a un acuerdo, se están agrediendo o piden ayuda, padres y cuidadores deben propiciar el diálogo, evitando tomar posición o inclinarse hacia un lado u otro.

Aquí, la clave está en que los adultos generen un clima amable y fraternal que conduzca al diálogo, la escucha y el respeto con el fin de negociar una solución que beneficie a todos.

Ahora, si se presenta un enfrentamiento, se debe empezar por responder con calma y de manera oportuna cuando la situación puede implicar un riesgo para la integridad de alguno de los involucrados.

Aceptar incondicionalmente la individualidad de cada hija o hijo.

En ocasiones los hermanos se ven como rivales que compiten por el amor de los padres. Por ello, cada niña, niño o adolescente necesita sentir un espacio y un lugar en los afectos de sus padres que se evidencien en acciones de atención, cuidado y aceptación de su hija e hijo, independientemente de la edad que tengan. Esto fomenta la autoestima y la seguridad.

Normas de convivencia con todos los miembros de la familia

No solo durante el periodo de confinamiento sino en todo momento, padres de familia y cuidadores deben llegar a acuerdos con los niños, niñas y adolescentes donde se establezcan responsabilidades en el hogar y las labores de cada miembro de la familia.

Igualmente, deben quedar claras las consecuencias educativas (sin violencia) que implica el no cumplimiento de las responsabilidades acordadas.

En este sentido, todos los miembros del hogar, incluidos los más pequeños, deben tener un compromiso en el cuidado de sus pertenencias y jugar un papel en la distribución de las tareas del hogar, de acuerdo con sus habilidades y su edad.

Si alguien no ha cumplido con los acuerdos, es importante decirlo de una manera que no genere conflictos, escuchando las razones por las que no se realizaron las tareas y buscando soluciones de manera propositiva, pero resaltando que se deben cumplir los acuerdos principales.

Regular las emociones

Promover que niñas, niños y adolescentes, hablen, dibujen, o escriban lo que esta situación de confinamiento les genera, lo que imaginan, lo que sienten, lo que les atemoriza, lo que les da seguridad y revisen sus fortalezas.

Es importante que cada persona de la familia piense y descubra cuáles son las formas que lo calman y que puede realizar sin molestar a nadie. Existen muchos recursos como escribir, pintar, cantar, hablar con alguien de confianza que ayude a reflexionar; realizar ejercicios de respiración, mindfullness, yoga, tai chi, etc. El movimiento y el ejercicio nos ayuda a sentirnos mejor.

Como adultos revisemos la manera como esta situación nos está afectado, la manera como regulamos el estrés y trabajamos la escucha, la paciencia y la tolerancia.


Empatía

Un acuerdo fundamental para la convivencia es que todos se comprometan a actuar de forma respetuosa, evitando comportamientos hacia los demás que produzcan daño o dolor.

Por ello, se deben establecetr acuerdos para generar actividades que requieran la colaboración y el cuidado entre las personas de la familia, promoviendo así la solidaridad.

Respeto por la privacidad y la individualidad

Es importante dejar claro que es necesario respetar las pertenencias de los demás y que, si es el caso y se requiere, se debe pedir permiso para tomarlas y procurar cuidarlas al máximo.

Así mismo, es importante respetar la intimidad, o los espacios individuales de cada miembro del hogar.

 

Ser modelo de respeto

Los padres de familia y cuidadores debemos se modelo de respeto en la relación con niñas, niños y adolescentes y con los demás miembros de la familia. Esto implica evitar a toda costa los gritos, los golpes, los insultos, las humillaciones, los juicios, los apodos, las comparaciones y las descalificaciones.

Esas mismas normas de convivencia son las que se deben promover en las relaciones entre hermanos, pero siempre partiendo del ejemplo como eje orientador.
 

Resolver conflictos

A su vez, padres y cuidadores deben enseñar, mediante el ejemplo, a ofrecer disculpas, a generar el diálogo para la solución de conflictos y escuchar argumentos contrarios a los propios, sin exaltarse. Se debe aceptar la equivocación y, así mismo, se debe enseñar a reparar el daño físico o emocional que pudo haber causado el comportamiento equivocado en la otra persona.

En este punto, es clave no permitir que los hermanos discutan o peleen sobre cosas del pasado. Si ocurre con frecuencia, seguramente es porque hace falta exteriorizar sentimientos reprimidos y dialogar al respecto cuando todos estén calmados y se permita hablar con el acuerdo de no usar palabras que hieran, o acusen, eliminando actitudes agresivas y manteniendo el compromiso de escuchar al otro con tranquilidad y respeto.


Generar encuentros

Es indispensable promover, desde que son pequeños, el apoyo y la solidaridad entre hermanos. Los espacios para la diversión, los juegos en equipos, las celebraciones y otras actividades que posibiliten encuentros afectivos ayudan a fortalecer los vínculos de cuidado entre los miembros de la familia y disminuyen el riesgo de violencia.

Se puede planificar un encuentro con toda la familia, que tenga como fin revisar “cómo vamos” donde cada uno comunique las cosas que ha vivido, las que le preocupan e, incluso, las que le molestan y donde se hable de situaciones que han generado conflictos o desacuerdos, con el fin dialogar y negociar para tomar decisiones que sean de beneficio para todos.

Hogares con niñas, niños y adolescentes con discapacidad. Recomendaciones para la cuarentena

Hogares con niñas, niños y adolescentes con discapacidad. Recomendaciones para la cuarentena
Es importante que este tiempo de aislamiento este lleno de cariño, reconocimiento, aceptación y comprensión.

No solo durante la cuarentena sino a lo largo de su ciclo de vida, la familia es el principal núcleo de amor y solidaridad para los niños, niñas y adolescentes con y sin discapacidad. Sin embargo, ahora que compartimos más tiempo en casa, es preciso atender algunas recomendaciones.
 

El Equipo de Enfoque Diferencial de Derechos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) te comparte varios consejos de atención y cuidado.

 

· Recuerda verificar si cuentan con los medicamentos necesarios y suficientes para el tiempo de confinamiento, tanto para los cuidadores como para la niña, el niño, el adolescente o la mujer gestante con discapacidad en caso de requerir medicación.

· Ten presente que, para el caso de niñas, niños, adolescentes y mujeres gestantes que tengan restricciones en la movilidad y que estén en sillas de ruedas o en cama, se les debe realizar la variación constante de las posiciones del cuerpo y humectarles la piel para evitar lesiones.

· En estos momentos que compartimos más tiempo en casa, es fundamental que fomentes la independencia en las niñas, niños y adolescentes con discapacidad. Por ejemplo: ayúdale a desarrollar habilidades de cuidado diario tales como vestirse, comer por su propia cuenta, usar el baño, tender la cama, organizar los juguetes, etc.

· Delégale algunas actividades del cuidado del hogar que la niña, niño o adolescente puedan apoyar, de acuerdo con su edad y sus capacidades. Para ello, es importante darle instrucciones cortas, dividir las tareas en pasos y acompañar y orientar el desarrollo de la tarea si se evidencia la necesidad o por el contrario, si él o ella solicitan ayudan.

· Aprovecha el uso de los medios tecnológicos para fortalecer las diferentes formas de comunicación con las niñas, niños y adolescentes con discapacidad. Asimismo, busca contenidos pedagógicos apropiados que les permita desarrollar nuevas habilidades.

· Identifica los gustos o preferencias de la niña, niño o adolescente con discapacidad y con base en ellas, desarrolla actividades en familia que sean cortas y favorezcan el movimiento y la comunicación como: cantar, bailar, armar torres, imitar caras, adivinar animales, etc.

· Destaca las capacidades de la niña, niño o adolescente con discapacidad comentando en familia anécdotas curiosas que tú y los integrantes del hogar hayan vivido en su ejercicio como cuidadores.

· Recuerda que todas las experiencias están llenas de aprendizajes y son importantes para los niños, niñas y adolescentes.

Por ello, es importante que este tiempo de aislamiento este lleno de cariño, reconocimiento, aceptación y comprensión. No siempre requerimos de espacios, elementos o profesionales especializados para fortalecer las capacidades de las personas con discapacidad.

· El descanso de las madres, padres y/o cuidadores de niñas, niños y adolescentes con discapacidad es esencial. Por ello, organiza las actividades de tu vida cotidiana, de tal manera que puedas distribuir tiempos libres para realizar actividades de relajación, esparcimiento o entretenimiento.

· Procura distribuir equilibradamente las labores de atención y cuidado de la niña, niño o adolescente con discapacidad entre los miembros del hogar. De esta forma, se evita la sobre carga y se comparten los roles y tareas.

Muffins y torta de banano, una receta para “chuparse los dedos”

Muffins y torta de banano, una receta para “chuparse los dedos”
Luciana Rodríguez Brito, de 12 años, te enseña, junto a la Directora General del ICBF, Lina Arbeláez y el chef Héctor Cardona, a preparar unos exquisitos muffins de banano o, si lo prefieres, una torta que hará que todos en casa quieran repetir, una y otra vez.

ICBF lanza la estrategia de Hogares Sustitutos de Emergencia para atender a niños, niñas y adolescentes durante la emergencia sanitaria

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La Directora del ICBF resaltó la labor de los operadores, familias vinculadas a los servicios de Protección y a los funcionarios y contratistas del Instituto que trabajan día a día por el bienestar de los niños, niñas, adolescentes
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