| ¿Has notado que, de un momento a otro, tu hijo o hija empezó a dejar de comer o come y luego se encierra en el baño? ¿Te has fijado que se preocupa demasiado por su peso corporal? ¿O que ha empezado a hacer ejercicio de manera compulsiva? ¿Le has escuchado expresiones como “parezco una vaca” o “estoy demasiado gordo o gorda”? ¿Tienes sospechas de que está mintiendo sobre lo que come, se induce el vómito o busca excusas para dejar de comer? ¡Cuidado! Es posible que esté desarrollando un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA). Este tipo de trastornos están catalogados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre las enfermedades mentales de prioridad dado el riesgo para la salud que implican principalmente a las niñas, niños y adolescentes. De ahí la importancia que como madre, padre o cuidador conozcas qué son, cuáles son los factores que inciden en su desarrollo y cómo hacer prevención desde el hogar. Tipos de TCA Los Trastornos de Conducta Alimentaria se materializan en diversos comportamientos con relación al consumo de alimentos. Los siguientes son algunos que se presentan con mayor frecuencia y que debes conocer para estar alerta y poder intervenir a tiempo. Anorexia Se caracteriza por un peso corporal anormalmente bajo, la percepción distorsionada del peso (sentirse gordo, aunque esté demasiado delgado), el intenso temor a aumentar de peso y la restricción, debido a ello, de la cantidad de alimentos que consume. En este sentido, el adolescente deja de comer para no subir de peso. Bulimia La bulimia, por su parte, se caracteriza por la ingesta excesiva de comida en cortos periodos de tiempo, lo que también se denomina “atracones”. En este caso, se realizan prácticas inadecuadas para compensar el consumo y evitar la ganancia de peso que incluyen la inducción del vómito, el uso de laxantes, diuréticos (tés, aguas ‘milagrosas’, aguas de apio, limón), enemas o el consumo de suplementos para disminuir el aporte de calorías, ayuno o ejercicio excesivo. Trastorno Alimentario Compulsivo (TAC) Suele asociarse a episodios recurrentes de atracones ya sea por la ingesta excesiva de comida en un período corto de tiempo, por ejemplo, a lo largo de 2 horas, de una cantidad de alimentos superior a lo que la mayoría de las personas comerían en un período similar. También provoca una sensación de ausencia de control sobre la comida (el adolescente no puede parar de comer o no puede controlar la cantidad de alimentos que está consumiendo). En estos casos, el consumo de alimentos suele ser más rápido de lo normal, se realiza aún sin tener sensación de hambre, hay aislamiento y comidas en solitario por sentimiento de vergüenza ante la cantidad ingerida o el desarrollo de sentimientos de molestia, depresión o culpabilidad consigo mismo tras haber comido. Ortorexia Es la fijación que se desarrolla hacia una dieta “perfecta” adhiriéndose a reglas alimentarias demasiado estrictas. Desarrolla una obsesión por el conteo de calorías y por el origen y la composición de los alimentos. En este caso, el problema para el adolescente no es la cantidad sino la calidad de los alimentos que consume, lo que le lleva a centrar su vida en esta preocupación, incidiendo en el desarrollo normal de sus actividades cotidianas. En este sentido, suelen presentarse sentimientos de culpabilidad por haber ingerido alimentos “no sanos” o incluso la preferencia del ayuno frente al consumo de dichos alimentos. ¿Por qué los adolescentes son tan vulnerables a desarrollar Trastornos de Conducta Alimentaria? Este tipo de trastornos tienen una alta incidencia en la adolescencia por ser esta una etapa de la vida en la que se construyen la autoestima y la identidad, se presentan cambios a nivel emocional y hay una mayor susceptibilidad a seguir ejemplos, modelos y comportamientos del entorno, los cuales, muchas veces están relacionados con los estereotipos culturales y la publicidad alrededor de la imagen corporal, la belleza y la delgadez. Así mismo, en la adolescencia, los menores de edad definen muchos aspectos de su identidad, lo que por supuesto incluye su aspecto físico. En esta etapa comienzan a intentar nuevas cosas para vestirse, para cambiar su aspecto y dentro de eso está la satisfacción con su peso, el qué tan delgados o gordos se ven y si eso es aceptable o no para ellos. Infórmate más: Señales de alerta que indican que un adolescente está presentando un trastorno de conducta alimentaria
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¿Puedo adoptar al hijo de mí cónyuge o compañera permanente?
Si es posible. En este caso, se debe demostrar una convivencia ininterrumpida de por lo menos dos (2) años y no aplica el requisito consistente en que el adoptante haya cumplido veinticinco (25) años de edad y tenga al menos quince (15) años más que el adoptable, respecto del hijo de su cónyuge o compañero(a) permanente. Para la adopción del hijo del cónyuge o compañero(a) permanente, se requiere en todo los casos, del consentimiento de los padres biológicos del niño, niña o adolescente que figuren en el respectivo registro civil, con independencia de se haya adelantado privación judicial de la patria potestad para alguno de ellos.
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Trastornos de la Conducta Alimentaria ¿qué son y por qué los adolescentes son tan vulnerables a padecerlos?
¡Hagamos una huerta casera!
De hecho si el espacio de nuestro hogar lo permite y contamos con un patio al aire libre, en las huertas también podemos tener animales como pollos, gallinas, cuyes, conejos, etc., los cuáles son fáciles de criar, crecen rápido y se adaptan a espacios reducidos; además, son muy nutritivos, y ahorramos dinero porque no tenemos que comprarlos en el mercado.
Una huerta en casa también nos permite tener alimentos variados para toda la familia durante varios meses o, incluso, durante todo el año. Así mismo, nos ofrece una opción de alimentación saludable, al tener disponibilidad de alimentos nutritivos, frescos y sanos en todo momento.
Con los alimentos producidos en la huerta podemos hacer preparaciones variadas, coloridas y muy ricas como ensaladas de frutas, ensaladas de vegetales mixtas, guisos, sopas o cremas.
Si en la huerta tenemos animales, también podemos aprovechar los huevos, comer pollo, gallina u otro animal, para complementar la alimentación.
Así mismo, podemos usar los desperdicios de alimentos que se generan en la cocina para preparar abono y así “alimentar” nuestra huerta para que los productos que allí cultivamos crezcan sanos sin químicos o pesticidas. Así contribuímos también al cuidado del medio ambiente.
Aprovechar la huerta casera es una muy buena forma de mejorar la economía de nuestro hogar. Si cultivamos nuestros propios alimentos, nuestros padres y cuidadores no tendrán que comprarlos y ahorrarán dinero. Este se puede destinar para cubrir otras necesidades del hogar como vestuario, educación, servicios, vivienda, transporte, etc.
Otra ventaja que nos ofrecen las huertas caseras es que su cuidado nos permite entretenernos a diario y ocupar nuestro tiempo libre e involucrar a todos los miembros de la familia.
Pasos para sembrar una zanahoria. Capítulo 1 de Huertas caseras para niños y niñas
Este es el primer capítulo de una serie en la que Antonia Baquero, una niña apasionada por la siembra de frutas y verduras en casa, te enseñará a sembrar una deliciosa zanahoria en tu propio hogar.
Fuente:
https://coin.fao.org/coin-static/cms/media/1/12956304968670/cartilla_una_huerta_para_todos.pdf
MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALIMENTACIÓN: “DE LA HUERTA A LA MESA”, Universidad Nacional de Colombia.
Formato Plan del Caso v4
¿El padre de mi hijo(a) falleció, qué puedo hacer para salir del país con el niño?
Cuando uno de los padres ha fallecido, solamente se debe presentar el Registro Civil de Defunción del mismo, ante la autoridad de migración que lo requiera.
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Vivo con mi hijo fuera de Colombia y requiero solicitar su custodia, ¿Qué debo hacer?
"El Código de infancia indica que cuando el niño(a) se encuentre fuera del País será competente para realizar el trámite de la Fijación de Custodia el Centro Zonal del ICBF del último lugar de residencia del niño(a) en Colombia, si allí no existe ICBF se debe acudir a la Comisaría de Familia. Es posible que se haga personalmente o por intermedio de abogado debidamente facultado.
Así mismo podrá acudir ante notaria, Centro de Conciliación de Universidad o Centro de Conciliación Privado legalmente autorizado por la ley, Delegados regionales y seccionales de la Defensoría del Pueblo, Agentes del Ministerio Público ante las autoridades judiciales y administrativas en asuntos de familia. A falta de todos los anteriores, en el respectivo municipio, esta conciliación podrá ser adelantada por los Personeros y los jueces civiles y promiscuos municipales. "
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Tejiendo la red contra el consumo de sustancias psicoactivas en niños y adolescentes
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) como invitado al foro “Tejiendo Red”, subrayó que la articulación interinstitucional es esencial para abordar un problema de salud pública que impacta de manera particular a niñas, niños, adolescentes y sus familias.
El encuentro de diálogo sobre el consumo de sustancias psicoactivas (SPA) desde una narrativa comunitaria, organizado por los ministerios de Salud y de Justicia, se convirtió en un ejercicio conjunto entre entidades del Estado que permitió compartir experiencias exitosas como las de Bienestar Familiar: Atrapasueños y Pajareritos.
Atrapasueños es una estrategia intersectorial de prevención de riesgos que promueve el reconocimiento, la garantía y la protección de los derechos, el buen vivir y la participación de niñas, niños y adolescentes, potenciando sus habilidades a través de las artes y la cultura.
Por su parte, Pajareritos es una experiencia comunitaria con 101 niñas y niños indígenas y campesinos del departamento de Putumayo, que promueve el sentido de conexión con la naturaleza y su conservación a través del avistamiento de aves.
Mucho por trabajar
Las cifras actuales indican que el 9,4 % de los adolescentes entre los 12 y 17 años han consumido alguna sustancia ilícita al menos una vez en su vida y se evidencia que el uso de SPA inicia cada vez a edades más tempranas.
A nivel global, las drogas más consumidas entre los adolescentes son el alcohol y el cannabis, pero también se ha registrado un aumento en el uso de sustancias más peligrosas, como los inhalantes y las drogas sintéticas.
Bienestar Familiar, a través de iniciativas como Atrapasueños y la experiencia Pajareritos, busca sembrar las bases para un futuro libre de adicciones, en el que el acceso a los derechos sea la piedra angular del desarrollo de la infancia y la adolescencia en Colombia.
(Fin/ghl/pup)





















