Bogotá, D. C.
Directora de Bienestar Familiar advierte sobre cómo las plataformas y algoritmos facilitan la explotación de niñas, niños y adolescentes
Durante la presentación del primer estudio integral elaborado por UNICEF, ECPAT Internacional e INTERPOL sobre la explotación y el abuso sexual de niñas, niños y adolescentes facilitado por la tecnología, la directora general de Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, cuestionó la ética de los programadores y de las empresas tecnológicas que desarrollan algoritmos que permiten la circulación y amplificación de contenidos nocivos dirigidos o accesibles para menores de edad.
La directora también llamó la atención sobre la responsabilidad de las compañías digitales que obtienen ganancias al facilitar la exposición de niñas, niños y adolescentes a contenidos perjudiciales. En ese sentido, aseguró que está de acuerdo con establecer prohibiciones, «pero no sobre el consumo, sino sobre la manera en que se producen y operan los algoritmos».
Durante su intervención, la directora Cáceres explicó que los hallazgos de la investigación, denominada Disrupting Harm, evidencian que existen múltiples escenarios para la comisión de estos delitos y que la tecnología se ha convertido en un vehículo que acelera y facilita las agresiones.
«El delito puede moverse por cualquier canal, desde un aviso pegado en una pared hasta una red social. La tecnología hace más rápida la posibilidad de cometer estos delitos», señaló.
La directora de Bienestar Familiar insistió en la necesidad de acompañar el desarrollo moral y emocional de niñas, niños y adolescentes, y no dejar esta responsabilidad en manos de empresas que producen o difunden materiales perjudiciales. Asimismo, resaltó la importancia de orientar la construcción de identidad durante la adolescencia, especialmente entre los 14 y los 17 años, para evitar que esta se vincule con referentes o identidades falsas.
Al cierre de su intervención reiteró la importancia de proteger integralmente a la niñez y adolescencia. «Nadie debe tocar el cuerpo de una niña o un niño, ni tampoco afectar su mente con imágenes que vulneren su desarrollo moral y ético. Quien lo haga debe ser judicializado con celeridad y de manera ejemplarizante, para enviar un mensaje claro sobre la importancia del respeto por su integridad», afirmó.
De acuerdo con la investigación, en un solo año, uno de cada cinco adolescentes en Colombia sufrió abuso o explotación sexual facilitada por la tecnología. Los resultados se basan en una encuesta nacional representativa realizada a 999 adolescentes entre los 12 y 17 años y sus familias, además de entrevistas con especialistas del sector.
Disrupting Harm es una iniciativa global lanzada en 2019 que busca visibilizar cómo las tecnologías digitales son utilizadas para explotar y abusar sexualmente de niñas, niños y adolescentes, así como proporcionar a los países evidencia para fortalecer las acciones de prevención, protección y judicialización frente a esta violencia.
Bienestar Familiar presenta mecanismo de monitoreo para la protección de niñas, niños y adolescentes en el marco de la política de Paz Total
Este lunes 4 de mayo, la directora general del Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, presentó ante el consejero comisionado de paz, Otty Patiño, y las delegaciones gubernamentales de las mesas de diálogo y de los Espacios de Conversación Sociojurídicos un mecanismo para hacer seguimiento a los compromisos asumidos por las partes, con el fin de avanzar en la protección de niñas, niños y adolescentes en territorios afectados por el conflicto armado y la criminalidad organizada.
Este mecanismo busca monitorear los acuerdos alcanzados en el marco de la política de Paz Total, para la prevención del reclutamiento, la desvinculación de niñas, niños y adolescentes de grupos armados, y la protección de bienes protegidos, con especial énfasis en instituciones educativas.
El instrumento incluye el conocimiento, la verificación y la documentación de casos, así como la entrega de reportes a las delegaciones gubernamentales con el objetivo de que se produzcan respuestas institucionales oportunas, en paralelo con las rutas de atención y los procesos administrativos de restablecimiento de derechos (PARD) iniciados por el Bienestar Familiar.
En este espacio participaron las delegaciones de las mesas de diálogo con Comuneros del Sur y el Estado Mayor de Bloques y Frentes, así como de los Espacios de Conversación Sociojurídicos del Valle de Aburrá, Buenaventura, la Sierra Nevada, Barranquilla, Quibdó y el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia.
Este esfuerzo se suma a la reciente creación del Mecanismo Nacional de Acción Inmediata, una instancia de articulación institucional liderada por el Bienestar Familiar para atender de manera urgente situaciones de riesgo contra la vida, riesgo inminente de reclutamiento o procesos de desvinculación de niñas, niños y adolescentes a nivel nacional.
En el diálogo con las delegaciones, la directora general insistió en la necesidad de articular esfuerzos y mantener canales de comunicación permanentes para atender los casos.
Igualmente, resaltó la necesidad de promover procesos de participación y pedagogías de paz con niñas, niños y adolescentes, que el Instituto impulsa con la campaña nacional «Aquí Crece la Generación para la Paz».
El Bienestar Familiar reitera que crecer en paz es un derecho de niñas, niños y adolescentes.





















