Focalización, valoración y seguimiento nutricional a la niñez indígena en Vichada

Cumaribo
En el marco del modelo integrado de prevención y atención a la desnutrición, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), a través del equipo de Unidades Móviles de Protección, realiza acciones de focalización, valoración y seguimiento nutricional a 258 niños, niñas y adolescentes del resguardo indígena Santa Teresita del Tuparro, en el municipio de Cumaribo, departamento del Vichada.
 
Durante las jornadas de atención, el equipo interdisciplinario de Bienestar Familiar tomó medidas antropométricas como peso y talla, y adelantó la evaluación nutricional a los niños, niñas y adolescentes de la comunidad, además de realizar actividades en educación alimentaria y nutricional con las familias (hábitos de estilos de vida saludables) y acciones para el  fortalecimiento familiar como entorno protector.

A través del equipo de unidades móviles se continuarán desarrollando estas actividades pedagógicas y de fortalecimiento en salud, nutrición, cuidado y crianza en todos los municipios del departamento, además de la entrega de alimento de alto valor nutricional como Bienestarina líquida y en polvo, a las familias focalizadas.

Bienestar Familiar reafirma su compromiso de seguir trabajando desde las diferentes instancias de protección de los derechos, para garantizar el bienestar de los niños, niñas, adolescentes en Vichada.

(Fin/lcv/pup)
 
 

Actividades de Bienestar

Res. No. 1733 del 22 de abril de 2025- Modificación Gerente de Recursos y delegación en la Ordenación de gasto.

Contenido
Por la cual se modifica parcialmente el artículo 1° de la Resolución 0002 del 02 de enero de 2025, en el sentido de reemplazar el literal “INVERSIÓN” de la estructura presupuestal ICBF, así como la designación de los Gerentes de Recursos y delegación de la Ordenación de Gasto del ICBF.
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Vigente
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Promovamos la participación de niños, niñas y adolescentes

La participación infantil y adolescente requiere, en ocasiones, de espacios formales, pero con frecuencia se produce en la vida cotidiana, en los momentos de comer, vestirse, jugar, salir, ver televisión u organizar la casa, así como para acordar normas y consecuencias por su imcumplimiento; siempre teniendo en consideración el momento de vida y particularidades de cada persona.
En Mis Manos Te Enseñan compartimos algunas recomendaciones que plantea la psicóloga Leonor Isaza Merchán (2014) para asumir, como madres, padres y cuidadores, una actitud abierta, sensible, respetuosa, amorosa y firme para favorecer la participación constructiva de niñas, niños y adolescentes.

Reconocer a cada niño, niña o adolescente como un sujeto activo y capaz desde su nacimiento. Confiar en sus capacidades para expresarse, comunicarse, decidir, proponer y actuar.

Escuchar de manera abierta y activa la voz del niño, la niña o el adolescente, ser sensible a las señales que envían y aprender a comprenderlas para tenerlas en cuenta y responder a ellas desde el nacimiento; al llanto del bebé o del niño o la niña, a sus silencios o sus gestos de disgusto o a la cara seria o enojada del adolescente.

Escuchar sin interrumpir, que sientan valorado lo que expresan, aunque opinen distinto.

Construir un ambiente de comprensión y confianza o seguridad afectiva que garantice al niño, la niña o el adolescente la expresión de sus emociones, ideas, opiniones y gustos. Esta garantía implica, además, que se les enseñen los límites de la convivencia cuando estas  expresiones  dañan  a  otros,  pues  no  se  trata  de  que  muestren  sus  emociones  sin tener en cuenta al otro, sino que, en la medida en que se van expresando, se les escucha, se les acepta y se les ayuda a autorregularse para que vayan aprendiendo a respetar a los demás.

Involucrar paulatinamente a los niños, las niñas y los adolescentes en la construcción de las normas de la familia de manera que estas no se impongan verticalmente, sino que se acuerden en un ambiente de diálogo, búsqueda de convivencia y de soluciones para resolver los problemas que se presenten por su incumplimiento. Los adultos que procuran acordar las consecuencias de no cumplir las normas con la participación de los niños, las niñas y los adolescentes les dan la oportunidad de aprender a reparar los daños causados a otros por su comportamiento.  Esto les ayudará a entender que, más que castigos dolorosos, se aprende cuando podemos encontrar soluciones a los problemas que hemos causado en la convivencia y se busca esa solución entre varios.

Escuchar las razones de los niños, las niñas y los adolescentes en los conflictos o cuando han incumplido una norma o traspasado un límite y, entre los involucrados, buscar una solución que muestre la posibilidad de construir sobre las diferencias.

Involucrar a los niños, las niñas y los adolescentes en las decisiones cotidianas, como el vestido, el arreglo personal (peinado, adornos, etc.), los menús de la familia, las  actividades  lúdicas  y  los  juegos,  los  amigos,  entre  otros  asuntos.  Escuchar  las  propuestas  de  los  niños,  las  niñas  y  los  adolescentes  sobre  actividades  familiares  y  acogerlas dentro de las decisiones que se toman en la familia.

Informar o explicar a los niños, las niñas y los adolescentes sobre las decisiones en las cuales, por su momento de desarrollo, todavía no pueden involucrarlos. Por ejemplo,  un  cambio  de  vivienda,  de  condiciones  de  vida  por  efectos  de  un  traslado  laboral, la llegada de un nuevo integrante a la familia o un procedimiento médico al cual deben someterse.

Tomado de: El valor de mi voz. Participación infantil en la familia. Cartilla No. 18 del ciclo de profundización de la modalidad Mi Familia..

Organismos internacionales y sector privado respaldan al ICBF con ayuda humanitaria para familias desplazadas en Catatumbo

Bogotá, D. C.
Más de 24 organizaciones de cooperación internacional y del sector privado en Colombia respondieron al llamado del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para llevar ayudas humanitarias a niñas, niños, adolescentes y sus familias desplazadas por el conflicto armado en la región del Catatumbo.
Los aliados que apoyan esta emergencia han entregado una amplia variedad de insumos y elementos esenciales, incluyendo elementos de aseo, kits de dignidad para mujeres y niñas, alimentos no perecederos, pañales, ropa, calzado y cobijas. Además, han entregado utensilios para el hogar como estufas portátiles, ollas, sartenes, cafeteras, licuadoras, picadoras, entre otros, así como mobiliario (mesas, sillas y estibas para almacenamiento de alimentos). También se han recibido botiquines, material lúdico-pedagógico, kits escolares, mosquiteros, repelente de insectos y otros artículos destinados a mejorar las condiciones de albergue de las familias afectadas.

Así mismo, se han generado espacios de cultura y recreación para las familias desplazadas, entre ellos Ruta 90 de Cine Colombia proyectó películas en alojamientos temporales de Ocaña, contribuyendo al bienestar emocional de la comunidad.

Otras organizaciones que se han sumado con la entrega de ayudas humanitarias para atender las necesidades de las niñas, niños, adolescentes y sus familias desplazadas, son: Fondo Paz, Save the Children, Fondo de Población de las Naciones Unidas, Fundación L'Albero della Vita, Federación Nacional de Representantes Estudiantiles -FENARES, Efecty, Fedearroz, Servientrega, Deprisa, Envía Colvanes, We Love U, Fedepanela, Distrihogar, Corporación Internacional para el Desarrollo Educativo - Canapro, Medical Teams, Imusa Samurai, Sudelec Sueco, Industrias Cheff, Lafayette, Taller 5 y Tiendas Ara – Jerónimo Martins.

Actividades de Bienestar

Crónica sobre el inicio de la operación directa de 7 Centros de Desarrollo Integral (CDI) en Bogotá

Bogotá, D. C.
Son las ocho de la mañana y siete Centros de Desarrollo Infantil (CDI) ubicados en Puente Aranda, Bosa y San Cristóbal, en Bogotá, comienzan a cobrar vida con risas, juegos y aprendizajes. Niñas y niños llegan acompañados por madres, padres, abuelas, quienes los despiden entre abrazos y recomendaciones cariñosas. Adentro, la jornada empieza con actividades diversas diseñadas específicamente para potenciar el desarrollo integral.
 
En uno de los salones, un grupo construye mundos con bloques de colores, explorando sus propias capacidades corporales y creativas con el acompañamiento cercano de agentes educativas que han sido cuidadosamente seleccionadas por el Bienestar Familiar. La pedagogía, fundamentada en experiencias vivenciales, permite a cada niña y niño avanzar a su ritmo, descubriendo sus propias fortalezas y expresando su imaginación.

A pocos metros, otra aula se convierte en un teatro improvisado donde títeres y marionetas esperan pacientes su turno en «cartelera». Las sillas pequeñas, cuidadosamente ordenadas, están listas para recibir a sus espectadores. En otra sala, la música llena el ambiente mientras niñas y niños se mueven de distintas formas y bajo indicaciones que invitan a nuevos movimientos, fortaleciendo así su coordinación y bienestar emocional.

Más tarde, en el comedor, se percibe un delicioso aroma proveniente de los platos preparados con alimentos cultivados por productores campesinos locales, parte de un esfuerzo consciente del Bienestar Familiar por promover una alimentación saludable y apoyar las economías comunitarias. Este compromiso se refleja no solo en la calidad nutricional de los alimentos servidos, sino también en el fortalecimiento de las redes locales de agricultores.

Julie Pauline Trujillo Vanegas, directora encargada de Primera Infancia, comenta con orgullo: «Hoy marcamos un hito importante de política pública, la atención directa permite un acompañamiento integral más cercano a niñas, niños, sus familias y a la comunidad. Esto no solo optimiza nuestros recursos, sino que fortalece vínculos fundamentales para el desarrollo infantil».
 
El diálogo constante con las familias es otro sello distintivo de esta nueva etapa. Madres, padres y cuidadores participan activamente en la valoración del personal y comparten experiencias que enriquecen aún más los procesos pedagógicos. Esta interacción no solo fortalece la confianza, sino que también contribuye a construir un entorno seguro y potenciador del desarrollo de niñas y niños.

Al finalizar el día, queda claro que la operación directa del Bienestar Familiar no es solo un cambio administrativo; es una apuesta por la primera infancia, por el desarrollo integral de cada niña y niño, y por una generación que crece para la Paz.
 

Actividades de Bienestar