Del abrazo al impulso: la historia de Amparo, una joven que floreció con el apoyo del Bienestar Familiar
Durante ocho años, Amparo recibió apoyo del Instituto a través de Proyecto Sueños, Mi Familia y Sacúdete. Con este acompañamiento logró culminar el bachillerato, iniciar estudios universitarios en Derecho y construir una red de apoyo sólida gracias a su experiencia con madres sustitutas. En 2024, un día después de egresar del programa de protección, fue vinculada en el área de Protección del Centro Zonal San Gil.
«Ahora entiendo a las familias porque yo estuve ahí. Sé lo que es vivir el proceso, y por eso quiero seguir trabajando para transformar otras vidas», afirma Amparo con convicción. Su testimonio representa el verdadero impacto del trabajo articulado entre equipos psicosociales, operadores, programas y comunidad, y refleja cómo el Bienestar Familiar transforma realidades y siembra oportunidades.
Hoy, esta joven abogada continúa su formación con una especialización en Derecho Administrativo y se proyecta como una funcionaria comprometida con la niñez y la adolescencia. Su historia es muestra del poder que tienen las acciones del Instituto cuando se articulan con la perseverancia, la resiliencia y el amor.
Desde el Bienestar Familiar Regional Santander celebramos y compartimos historias como la de Amparo que nos inspiran a seguir construyendo caminos de protección, bienestar y desarrollo para niñas, niños, adolescentes y jóvenes en todo el país.
(Fin zbg/om)





















