ICBF apoya los sueños de los jóvenes bajo Protección del Instituto en Cali, Valle del Cauca
Por último, cabe destacar que este hijo del ICBF ingresó en 2007 a los servicios de Protección que brinda la Entidad.
Desde que se decretó la cuarentena a nivel nacional por la emergencia sanitaria, funcionarios del ICBF en La Guajira socializaron con la comunidad indígena Wayúu, acciones enfocadas al cuidado y prevención del coronavirus por medio de mensajes en wayúunaiki.
De igual forma, en los Centros de Recuperación Nutricional donde hay presencia en su gran mayoría de madres de la etnia Wayúu se han realizado charlas y orientaciones para prevenir el contagio.
El ICBF, por medio de los operadores de sus programas de atención a la primera infancia, niñez y adolescencia, realiza seguimiento a las familias beneficiaras vía telefónica y en algunos lugares donde la conectividad es más compleja se recurre a las autoridades indígenas, con quienes se trabajan temas de recomendaciones de cuidado y medidas que pueden tomar para evitar el coronavirus entre sus comunidades.
Por su parte, en los corregimientos de La Mesa, Azúcar Buena, Sabana Crespo y la zona rural de Valledupar, dos funcionarias del ICBF pertenecientes a la etnia Arhuaca, con el apoyo de traductores y bajo la concertación de las autoridades indígenas, tradujeron la cartilla suministrada por el instituto sobre la prevención del COVID-19 al dialecto Iku para que pudiera ser aprovechada por todas las familias arhuacas en las comunidades de Umuriwa, Birwa, Izrwa y Jugaka donde habitan cerca de dos mil habitantes.
Hoy, hay un mensaje que camina y trasciende en nuestro país, que supera sus accidentes geográficos y que se fortalece en la diversidad de culturas: “Desde el Gobierno Nacional estamos apoyando a las familias para lograr que los días de aislamiento preventivo sean aprovechados para potenciar el desarrollo de los niños y niñas”, sostuvo la Directora General del ICBF, Lina Arbeláez.
En el marco de la herramienta Tabla de composición de alimentos colombianos de la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – ICBF en el año 2016 contrató la tercera fase de la actualización, con el fin de contar con datos de caracterización y composición nutricional de preparaciones tradicionales y de mayor reconocimiento de la población en sus distintas regiones.
Actualmente existe un consenso entre quienes trabajan la relación alimentación y cultura, en comprender que el consumo de alimentos va más allá de las necesidades fisiológicas o nutricionales de las personas. Los seres humanos han adquirido, a partir de la transmisión generacional, un conjunto de saberes y conocimientos acerca de la diversidad vegetal y animal presente en los territorios que habitan, que les permite decidir qué alimentos consumir y cómo consumirlos para un mejor aprovechamiento. Es así como alrededor de la alimentación se generan una serie de comportamientos socioculturales que aprovechando los recursos disponibles, determinan la alimentación humana bajo criterios religiosos o dietéticos, de aceptación de un número de alimentos, de las representaciones y simbolismos alrededor de los alimentos, entre otros aspectos que fundamentan lo que comemos y cómo lo comemos.
En este último aspecto, la cocina tradicional se configura como la relación entre los aspectos naturales y socioculturales de una población puesto que a partir de la disponibilidad presente en el entorno, se desarrollan unas maneras de preparación de los alimentos para su consumo en donde la selección, la combinación de ingredientes, las formas de preparación, de servido y de consumo dan identidad a una comunidad. Entendiendo que las cocinas son dinámicas e innovadoras. Desde el punto de vista nutricional, el presente trabajo identifica la composición química de estas preparaciones tradicionales con el fin de determinar el aporte de calorías y nutrientes como resultado de la combinación de ingredientes propios de las regiones. Este ejercicio permite contar con datos nuevos disponibles para ser incluidos en la herramienta de la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Tabla de Composición de Alimentos Colombianos.”
Bienestar Familiar, en articulación con la Gobernación de Norte de Santander, realizó en Cúcuta una jornada de mercado campesino para fortalecer la economía rural, promover la alimentación saludable y preservar las tradiciones de la región.