"Testimonios de niños y niñas víctimas de las Farc confirman que sí hubo política sistemática para reclutarlos”: Directora ICBF

Bogotá, D. C.
La Directora General del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Lina Arbeláez, presentó hoy ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), un informe con material probatorio que sustenta las denuncias contra las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), por el reclutamiento forzado, recurrente, sistemático y oficializado de niños, niñas y adolescentes en el territorio nacional. 
En compañía de la Consejera Presidencial para la Niñez y Adolescencia, Carolina Salgado, y la Consejera para los Derechos Humanos y Asuntos Internacionales, Nancy Patricia Gutiérrez, la Directora del ICBF aseguró que los testimonios de los menores de edad atendidos en el programa especializado para las víctimas de este delito confirman que sí hubo una política sistemática para reclutarlos.  
 
“El ICBF cuenta con 6.931 expedientes de niños, niñas y adolescentes víctimas del reclutamiento, uso y utilización por parte de grupos armados al margen de la ley, y 3.878 de ellos corresponden a las Farc”, dijo la Directora del ICBF. “Aquí probamos una práctica sistemática, recurrente, aceptada y oficializada, por quienes fueron miembros del secretariado de las Farc, con testimonios que son evidencia irrefutable de las atrocidades que cometieron contra los menores de edad reclutados en sus filas”, puntualizó. 
 
Por su parte, el Presidente de la JEP, Eduardo Cifuentes Muñoz, agradeció la entrega del informe y señaló que el documento radicado por el ICBF ante la JEP se incluirá en el Caso 007 sobre el reclutamiento y utilización de niñas y niños en el conflicto armado, abierto el 1º de marzo de 2019 por Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas de la JEP. 
 
“En este Caso 007, pudimos identificar inicialmente por los menos 8.000 hechos victimizantes, que corresponden a una cifra meramente provisional, de los cuales dan cuenta los informes de la Fiscalía, el Centro de Memoria Histórica y de otras organizaciones y hoy se agrega el informe de una de las Instituciones más valiosas para el país, que es el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar”, dijo el Presidente de la JEP.  
 
Finalmente, el procurador III delegado ante la JEP, Leonardo Wolffhugel, reiteró el compromiso de la Procuraduría en la visibilización de estas conductas que calificó como crímenes internacionales y recordó que más de la mitad de la población mundial afectada por los conflictos armados son niños, niñas y adolescentes. “Las voces de los niños y sus historias de abusos indescriptibles durante el conflicto armado no deben pasar desapercibidas”, señaló el Procurador, recogiendo las palabras de la Corte Penal Internacional.  
 
En el informe presentado por la Directora del ICBF se establece que para reclutar a sus víctimas, las Farc utilizaban el engaño y la persuasión, aprovechando espacios de socialización en las instituciones educativas como en reuniones con otros miembros de la comunidad. Estos encuentros facilitaban lazos de confianza entre los guerrilleros y los niños, niñas y adolescentes, punto de partida para el adoctrinamiento. 
 
De los testimonios se concluye además que en medio del reclutamiento se cometieron muchos otros actos de violencia que van desde el maltrato físico y psicológico, hasta los tratos crueles e inhumanos, y la violencia sexual.
 
“La reparación integral de las víctimas del reclutamiento depende en gran medida de que se conozca la verdad, se sancione a los responsables y se garantice que estos hechos no vuelvan a repetirse. Por eso siempre que ayudemos a resolver estos casos, estamos aportándole a la paz con legalidad que necesitamos todos los colombianos”, puntualizó la Directora del ICBF. 
 
De los 6.931 niños, niñas y adolescentes víctimas de reclutamiento atendidas por el ICBF entre noviembre de 1999 y diciembre de 2020, el 56% relata haber sido reclutado por las Farc.

Actividades de Bienestar

En acto simbólico, Bienestar Familiar y organizaciones indígenas firman resolución que fortalece la protección de la niñez indígena en Colombia

Risaralda
  • En un acto cargado de significado, el Bienestar Familiar y representantes de las organizaciones indígenas nacionales realizaron la firma simbólica de la resolución que crea y reglamenta la Mesa Técnica de Seguimiento a la Situación de la Niñez, Fortalecimiento Familiar y Comunitario Indígena en Colombia.
Este espacio, que se convierte en instancia técnica del Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF), permitirá articular esfuerzos entre el Estado y los pueblos indígenas para garantizar el goce efectivo de derechos de niñas, niños y adolescentes, desde un enfoque diferencial y respetuoso de sus cosmovisiones y sistemas propios de vida. 
 
Durante la jornada, las comisionadas de la Comisión Nacional de Mujeres Indígenas (CNMI) y las entidades que hacen parte de la Mesa Permanente de Concertación destacaron que la resolución responde a una solicitud histórica de los pueblos indígenas, al reconocer el papel fundamental de la mujer, la familia y la comunidad en la transmisión de saberes, la protección de la infancia y el fortalecimiento de la identidad cultural. 
 
La directora general del Bienestar Familiar, Astrid Eliana Cáceres Cárdenas, manifestó: «Este acto simbólico representa el compromiso del Estado colombiano de caminar junto a los pueblos indígenas en la construcción de políticas públicas que protejan a la niñez y fortalezcan a las familias desde la diversidad cultural». 
 
La Mesa Técnica estará conformada por las principales organizaciones indígenas nacionales y por instituciones del orden nacional como Presidencia de la República, ministerios, DANE, DNP, la Registraduría, la Agencia Nacional de Tierras y la Unidad para las Víctimas, entre otras.

Actividades de Bienestar

Manuel, el niño que renació gracias al proceso de adopción del Bienestar Familiar

Cartagena
El inicio de la vida de Manuel no fue como el de otros niños. Fue hallado en condición de abandono, sin registro civil, sin afiliación en salud, sin una red de cuidado real. Tenía cerca de dos años, aunque su edad tuvo que calcularse con apoyo de Medicina Legal y profesionales de Nutricióndel Bienestar Familiar, porque no existía documento alguno que confirmara su nacimiento.
Con su caso se activó de inmediato la ruta de restablecimiento de derechos del Bienestar Familiar que lo acogió como niño expósito y lo vinculó a un hogar sustituto mientras avanzaba el proceso legal.

Hoy, a pocos meses de cumplir tres años, Manuel ya no está solo. Tiene una familia. Fue adoptado legalmente tras un proceso liderado por el programa de adopciones del Bienestar Familiar y hoy es el hijo de una pareja cartagenera que, tras no poder tener hijos biológicos, encontró en la adopción no solo una alternativa, sino una nueva manera de construir vida.

«El niño fue llevado al Bienestar Familiar poruna mujer que decía haberlo recibido de su madre biológica y quien nunca volvió por él. El equipo interdisciplinario identificó señales de vulneración y decidió activar la ruta de protección», explicó uno de los defensores de familia que acompañó el caso. Desde ese momento, Manuel fue registrado, afiliado a una EPS, vacunado y vinculado a un programa de primera infancia. En otras palabras: se le restituyeron todos sus derechos.
 
Un proceso riguroso y transformador


El proceso de adopción tomó cerca de nueve meses, tiempo en el que la pareja interesada fue evaluada por el Bienestar Familiar a través de talleres, entrevistas, visitas domiciliarias y estudios psicosociales. La preparación es tan exigente como necesaria: «Adoptar implica una transformación profunda. No solo es recibir a un niño en casa; es comprometerse con su historia, su cuidado y su futuro».

Manuel fue presentado en el programa de adopciones una vez se declaró su adoptabilidad. Paralelamente, la pareja que hoy lo llama hijoculminaba su preparación como familia postulante. La asignación fue notificada formalmente y, tras cumplir con todos los pasos legales, se concretó la garantía del derecho de Manuel a tener una familia.

«Fue el día más feliz de nuestras vidas», cuenta emocionada la madre adoptiva. «No importa que no haya nacido de nosotros; Manuel es nuestro hijo desde el corazón. Dios nos lo envió».

Desde su llegada a su hogar definitivo, Manuelha sido recibido con amor no solo por sus padres, sino por una red familiar extendida que lo espera con entusiasmo. «Ahora nuestra vida gira en torno a él. Todo ha cambiado, y para bien», relataron.

«Tendrá acceso a salud, alimentación, afecto y educación de calidad. Tendrá abuelos, tíos, primos. Pero sobre todo, tendrá amor», afirmaron.
 
La ruta de la adopción en Colombia

El Bienestar Familiar recuerda que existen dos tipos de adopción: determinada, cuando se conoce de antemano el nombre del niño (como en los casos de hijos de cónyuges o parientes);e indeterminada, que es el proceso más común, cuando la familia no conoce al menor de edadpreviamente. En ambos casos, los interesados deben acercarse a un centro zonal del Bienestar Familiar o iniciar su proceso a través de la plataforma virtual ADA, en la que recibirán orientación y acompañamiento.

La preparación tiene una duración aproximada de nueve meses, similar a la de una gestación biológica. A veces, por razones administrativas, puede extenderse hasta un año. Una vez obtenida la idoneidad, las familias entran en una lista de espera para recibir a un menor de edad en adopción.

Un llamado a la consciencia y el amor

«Invitamos a todas las familias que lo estén considerando a que se animen. Hay muchos niños y niñas esperando una oportunidad para crecer en un hogar lleno de afecto y cuidado», señaló Ana Emperatriz Guerrero, defensora de familia y secretaria del Comité de Adopciones.

La historia de Manuel es una entre miles, peronos recuerda la importancia de proteger a la niñez más allá de los discursos. Adoptar, en Colombia, es también un acto de justicia social.

Y para Manuel esta no fue una simple adopción:renació con el amor, la paciencia y una familia.Renació desde el milagro más terco de todos: el de una segunda oportunidad.

Actividades de Bienestar

De la adolescencia a la juventud: «aprender las lecciones para ser»

De la adolescencia a la juventud: «aprender las lecciones para ser»
Todos los seres humanos en nuestro tránsito de la adolescencia hacia la juventud pasamos por «aprender las lecciones para ser», un proceso lleno de crecimiento, cambios y transformaciones que son claves en nuestra vida y que nos permiten construir nuestro lugar y ser en el mundo; esto desde nuestras experiencias, expectativas, habilidades, capacidades y oportunidades. Es precisamente en este proceso de tránsito en el que nos vamos a centrar el día de hoy en Mis Manos Te Enseñan.
La etapa de la adolescencia se caracteriza por el crecimiento, el desarrollo humano y por los múltiples cambios a nivel biológico, físico, psicológico, intelectual y social.  Esto no significa que exista una sola manera de ser adolescente, porque las experiencias individuales en este periodo son diferentes con relación a como se vivencian los cambios físicos, la maduración emocional y cognitiva, entre otros aspectos.

En otras palabras, no son solo los cambios sino el cómo cada uno vive, percibe, experimenta, crece y se construye a partir de ellos; en los que el entorno que nos rodea juega un papel vital. Para entenderlo, basta con solo recordar la época de colegio y el cómo nos sentíamos cuando reconocían nuestras habilidades y las potencializaban; esto indudablemente influía en la convicción que teníamos de las mismas.

Asimismo, por los múltiples cambios que se viven en la adolescencia también se produce una crisis de identidad, por ello muchas veces es sentida como el lugar del no lugar, porque no nos identificamos con lo que éramos «los niños» pero tampoco nos identificamos con lo que percibimos como «los adultos».

Es precisamente allí donde está el potencial de esta etapa pues es la adolescencia el momento en el que creamos una nueva representación de nuestro cuerpo e identidad psicológica y social, es decir, asimilamos de manera consciente los cambios físicos, nuestra construcción de identidad, gustos y preferencias, nos identificamos con un grupo de pares y asumimos un rol en el sistema cultural.

De la adolescencia transitamos hacia la juventud, etapa que implica retos, expectativas y presiones  ya que es un periodo de preparación o de tránsito hacia la vida adulta; en esta se producen varias experiencias del desarrollo humano muy significativas como la transición hacia la independencia social y económica, la consolidación de identidad y proyecto de vida y la adquisición de aptitudes necesarias para establecer relaciones y roles de adulto en diferentes esferas como la familiar, laboral y social.

Por todo esto, la juventud es la consolidación de nuestra autonomía intelectual, física, económica, moral, social y cultural. En otras palabras, es la construcción de nuestros criterios en múltiples sentidos, es la convicción de lo que soy, como pienso, como me veo, lo que creo, lo que quiero y del cómo participo y aporto al desarrollo de la sociedad.

Ahora bien, si hemos planteado que son etapas de cambios, tránsitos, crisis e identidad, ¿cómo podemos favorecer el proceso? Algunos de los siguientes aspectos pueden ayudarte a encontrar un poco de respuesta:
  • Asumamos una actitud comprensiva frente a nuestros cambios y las crisis que se pueden generar.
  • Reconozcamos la importancia de nuestras emociones y cómo ellas influyen en las interacciones que establecemos con los demás.
  • Fortalezcamos nuestras relaciones familiares y sociales para que contribuyan como red de apoyo en el proceso.
  • Trabajemos en la construcción de un criterio y autonomía que nos permita la toma de decisiones sin presiones que puedan afectar nuestro desarrollo y bienestar.
  • Fomentemos nuestros intereses capacidades, habilidades, elementos claves para la construcción de nuestro proyecto de vida.
  • Comprendamos los cambios y el conflicto como posibilidades de crecimiento personal, familiar y social.
Por tanto, así como dice el dicho popular sobre que «cada día trae su afán», cada etapa de nuestro curso de vida trae sus retos, transiciones y cambios que hacen parte de lo que vamos construyendo como ser, saber, hacer, poder hacer y que luego materializamos en nuestro proyecto de vida; nunca hay un camino prestablecido, sino que construimos nuestro camino al andar.

Por todo ello, solo nos queda por decir: sacúdete, inspírate y conócete, identifica tus capacidades, potencialidades y recursos; luego enfócate en tus habilidades y clarifica tu proyecto de vida y, finalmente, transfórmate, construye y haz de ese proyecto de vida parte de tu realidad y bienestar y de la realidad de los demás.
 
Elaborado por: Mónica Narváez Betancur, psicóloga con maestría en Medicina y Salud y referente de la línea técnica «Nos importas», promoción de la salud mental y prevención del suicidio, Dirección de Adolescencia y Juventud del ICBF.
 

Centro Zonal Baudó

Dirección:

Calle principal al lado del Palacio Municipal y diagonal a la cancha sintética en Puerto Meluk Barrio Villa Nueva, Medio Baudó - Chocó

Teléfono (s):

57(601) 437 76 30
Ext: 446111

Horario de Atención:

Lunes a Viernes 08:00 a.m. a 05:00 p.m. (Jornada Continua)

Directores y Encargados

Coordinador(a) Centro Zonal
Claudia Esther Mosquera Palacios
Responsable Servicios y Atención
Yaneth Yudith Rentería Asprilla

Cobertura

Municipios:
  • Medio Baudó
  • Bajo Baudó
  • Alto Baudó

Bienestar Familiar se suma al lanzamiento de la estrategia: “Brújula 2025, Carnavales de juego por la Niñez en Colombia”

Villavicencio
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en articulación con la Gobernación del Meta y entidades territoriales, realizó el lanzamiento de la estrategia: “Brújula 2025 Carnavales de Juego por la Niñez en Colombia”, en el municipio de Villavicencio. La iniciativa representa un paso significativo en la promoción de entornos protectores y participativos para niñas, niños y adolescentes.
La estrategia tiene como propósito fundamental fortalecer el derecho al juego, reconociéndolo como un elemento central para el desarrollo integral de la niñez y la adolescencia. En este evento donde participaron los representantes de las 29 entidades territoriales que conforman la arquitectura institucional del departamento del Meta y representantes del Sistema nacional del Bienestar Familiar, se suscribió el Pacto por la Niñez Brújula 2025. 
 
Este pacto simboliza un compromiso profundo con la niñez y la adolescencia, reafirmando su condición como sujetos de derechos y deespecial protección. La directora encargada del Bienestar Familiar en Meta, Martha Solano,destacó que este tipo de iniciativas son de vital importancia para la promoción de sus derechosy su bienestar en los territorios e invitó a todas las personalidades presentes a continuar promoviendo entornos seguros y protectores para las niñas, niños y adolescentes deldepartamento.

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