Pasto
KELLY KATHERINE TORRES PATIÑO YILMAR ESNEIDER CANAMEJOY REYES
Espinosa Jojoa Omayra Marcela
Chaves Unigarro Angela Marcela y Calderon Ortiz Andres Arbey
ARIATNE COROMOTO PARRA RANGEL
ARIATNE COROMOTO PARRA RANGEL
Bienestar Familiar rechaza hechos que dejaron niños heridos por explosivo en Nariño
El Bienestar Familiar activó rutas de atención y brinda acompañamiento a las familias afectadas.
El Bienestar Familiar expresa su rechazo categórico frente a los hechos ocurridos en zona rural de Olaya Herrera, Nariño, donde varios niños resultaron heridos tras la activación de un artefacto explosivo.
Desde el momento en que se conoció la situación, el Instituto activó sus rutas de atención y dispuso equipos de protección integral en el territorio. Actualmente, se brinda acompañamiento psicosocial a las familias y se articulan acciones con las autoridades locales y el sector salud para garantizar la protección de los derechos de los niños afectados.
La presencia de artefactos explosivos en zonas habitadas por comunidades representa una amenaza inaceptable para la niñez y constituye una grave infracción a las normas del Derecho Internacional Humanitario.
El Instituto hace un llamado urgente a cesar cualquier acción que ponga en riesgo a niñas y niños en el país y reitera que su protección debe ser un principio inquebrantable.
El Bienestar Familiar continuará acompañando de manera permanente este caso y adoptando todas las medidas necesarias para salvaguardar la integridad y el bienestar de los niños y sus familias.
(Fin/dco/aas)
Compras públicas locales de Bienestar Familiar llevan alimentos frescos del campo a más de 6 mil niñas y niños en Nariño
Seis asociaciones campesinas de Nariño y un consejo comunitario abastecen con productos frescos y de origen local los programas de alimentación del Bienestar Familiar en 24 municipios del departamento.
El modelo de compra directa fortalece la economía campesina, reduce la intermediación y mejora el acceso a alimentos nutritivos y de calidad para la niñez.
La directora general, Astrid Cáceres, lideró en Pasto un encuentro con las organizaciones para escuchar sus experiencias y seguir consolidando esta estrategia en el territorio.
Bienestar Familiar avanza en Nariño en la implementación de compras públicas locales con asociaciones campesinas, una estrategia que fortalece la economía rural y garantiza alimentos frescos, nutritivos y de calidad para más de 6 mil niñas y niños atendidos por los programas de la entidad en el departamento.
Durante un encuentro realizado en el corregimiento de El Encano, en Pasto, la directora general del Bienestar Familiar, Astrid Eliana Cáceres Cárdenas, y la directora encargada de la Regional Nariño, Yovana Burbano, se reunieron con cuatro asociaciones campesinas que hoy hacen parte de este modelo de abastecimiento directo y que se han convertido en proveedoras de alimentos para la atención a la niñez en distintos municipios del territorio.
Las organizaciones participantes fueron la Asociación de Agricultores Porvenir Campesino, la Asociación de Productores Agropecuarios de la Vereda San José de Catambuco (Agrosanjose), la Asociación de Juntas de Acción comunal (Asojuntas) y la Asociación Quillinzayaco.
«Las compras públicas locales demuestran que cuando el Estado compra en los territorios, fortalece la producción campesina, dinamiza la economía rural y, al mismo tiempo, garantiza alimentos frescos y de calidad para las niñas y los niños. Aquí hay una apuesta concreta por la dignidad del campo y por el bienestar de la niñez», afirmó la directora general.
Esta estrategia, impulsada por la Ley 2046 de 2020, promueve que las entidades públicas adquieran directamente alimentos producidos por la agricultura campesina, familiar, étnica y comunitaria, con lo cual se reduce la intermediación, se generan condiciones comerciales más justas para los productores y se optimiza el uso de los recursos públicos.
En Nariño, este modelo ha permitido que asociaciones campesinas ofrezcan una variada canasta de alimentos de origen local, entre ellos hortalizas, verduras, tubérculos, frutas, granos, huevos y otros productos propios del territorio. Esta oferta llega a niñas y niños atendidos por Bienestar Familiar en los municipios de Samaniego, Providencia, Ricaurte, Mallama, Chachagüí, San Lorenzo, Ipiales, Puerres, Potosí, Cumbal, Pasto, Sandoná, Linares, Consacá, La Florida, Cumbitara, Leiva, Barbacoas, Tumaco, Pasto, Policarpa, Los Andes y Túquerres.
«El campo alimenta, cuida y sostiene la vida. Por eso seguiremos fortaleciendo este modelo, escuchando a las asociaciones, reconociendo sus aprendizajes y superando las dificultades que todavía existen, para que más familias campesinas encuentren en esta estrategia una oportunidad de desarrollo y más niñas y niños reciban una alimentación adecuada», agregó Astrid Cáceres.
El encuentro permitió conocer de primera mano la experiencia de las asociaciones, identificar retos del proceso y recoger aprendizajes para consolidar este modelo en el departamento.
Con esta apuesta, el Bienestar Familiar ratifica su compromiso con la protección integral de la niñez y con el fortalecimiento de la economía campesina, al demostrar que la contratación pública también puede ser una herramienta de desarrollo social, económico y territorial.
(Fin/ /aas)
ANA PASTORA VELASQUEZ MONCAYO
Nueva Casa Universitaria en Pasto impulsa proyectos de vida de jóvenes en educación superior
- Bienestar Familiar pone en marcha este servicio en la ciudad, con atención para 22 jóvenes y acompañamiento integral para fortalecer su permanencia educativa y autonomía para la vida independiente.
El Bienestar Familiar puso en marcha en San Juan de Pasto la modalidad de Casa Universitaria, una servicio orientado a fortalecer la permanencia en la educación superior y el bienestar integral de jóvenes que continúan su proceso de acompañamiento por parte del Estado.
Esta modalidad está dirigida a jóvenes, con o sin discapacidad, que al alcanzar la mayoría de edad bajo medidas de protección especial se encuentran adelantando estudios de educación superior o de formación para el trabajo y el desarrollo humano. El servicio ofrece alojamiento en un entorno seguro, junto con acompañamiento psicosocial y nutricional, enfocado en el fortalecimiento de la autonomía.
La Casa Universitaria en Pasto cuenta con licencia de funcionamiento otorgada por la autoridad competente, tras la verificación de requisitos técnicos, administrativos y de calidad. Tiene una capacidad de atención de 22 jóvenes, consolidándose como una apuesta para garantizar condiciones dignas que favorezcan la continuidad de sus trayectorias educativas.
«Estamos construyendo un modelo que les permite a los jóvenes transitar a la vida adulta con herramientas reales. Aquí no solo garantizamos un lugar donde vivir, sino condiciones para que continúen sus estudios, fortalezcan su autonomía y consoliden sus proyectos de vida», destacó la directora de Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, Durante la apertura.
Asimismo, uno de los jóvenes beneficiarios señaló que «este espacio nos permite enfocarnos en estudiar, aprender a ser independientes y construir un futuro. Aquí encontramos apoyo, pero también la responsabilidad de salir adelante».
Esta iniciativa consolida un modelo de atención que prioriza la autonomía, la vida en comunidad y el desarrollo de capacidades, permitiendo que los jóvenes avancen en sus proyectos de vida con el acompañamiento institucional en una etapa clave de transición hacia la adultez.





















