Vaupés

Bienestar Familiar recuperó en Vaupés diez niñas y niños de primera infancia con desnutrición

Mitú
Vaupés
  • La recuperación se realiza a través del Centro de Recuperación Nutricional, en convenio con el Hospital San Antonio de Mitú.

 

Entre los meses de febrero y mayo de 2026 el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar recuperó 10 niñas, niños de primera infancia que se encontraban en desnutrición aguda o moderada en Vaupés.

 

Bienestar Familiar realiza la recuperación de las niñas y niños a través del Centro de Recuperación Nutricional en convenio con el hospital del departamento. «Nuestros equipos interdisciplinarios realizan búsquedas activas de niñas y niños para encontrar casos en zonas apartadas y en comunidades indígenas; nuestro principal propósito es salvaguardar la vida», dijo el director regional, Martín Emilio Almanza. 

 

En el Centro de Recuperación Nutricional las niñas y niños son atendidos las 24 horas y permanecen por 15 días junto a sus madres, luego pueden ir a sus comunidades con supervisión del proceso y la entrega de alimentos por parte de Bienestar Familiar. El hospital adelanta control integral en salud: tamizaje nutricional, controles de crecimiento y desarrollo, control prenatal, vacunación entre otros. 

 

Dentro de la misma estrategia de atención y para garantizar la nutrición de las familias vulnerables en el departamento, entre febrero y mayo, Bienestar Familiar ha entregado 1.200 canastas nutricionales, 300 cada mes, particularmente para indígenas de los pueblos cubeo, desano, tucano, guambiano, cuiba, wanano y siriano. 

 

Los alimentos que entrega Bienestar Familiar son perecederos y no perecederos dentro de los que se encuentran arroz, fríjol, leche, huevos, frutas de la región, fariña, pescado, entre otros, además, dos bolsas de Bienestarina por 900 gramos para la niñez en primera infancia. 

 

Con estas acciones Bienestar Familiar y el Gobierno nacional avanzan en la disminución de la tasa de mortalidad de la niñez en el país. 

 

Actividades de Bienestar

Bienestar Familiar entrega libros a niñas y niños indígenas en Vaupés para el reconocimiento de sus derechos

Vaupés
Mitú

El Bienestar Familiar en alianza con la Biblioteca Pública Departamental José Eustasio Rivera, de Mitú, entregan libros a niñas y niños de comunidades indígenas del departamento.

 

El equipo de unidades móviles de la Regional Vaupés que se encarga de la entrega de los libros y de implementar la estrategia «El libro cobra vida», ha visitado comunidades indígenas apartadas del casco urbano, entre ellas San Pedro del Ti y Nazareth del Ti, ubicadas a seis horas en lancha de la capital, Mitú.

 

Dentro de las actividades que se realizan en los encuentros, las niñas y niños leen en voz alta el libro «Tengo derecho a ser niño», de Alain Serres e ilustrado por Aurélia Fronty.

 

Este texto desarrolla varios de los derechos de la niñez que fueron publicados por la Convención sobre los Derechos del Niño, entre ellos el derecho a tener una familia, a la educación, a alimentarse y a que sus opiniones sean respetadas.

 

Como parte de esta alianza se han dispuesto maletas viajeras con una selección de libros que acompañan el trabajo realizado en las comunidades, fortaleciendo el acceso a la lectura y favoreciendo la continuidad de las experiencias lectoras.

 

Con esta estrategia, Bienestar Familiar y la Biblioteca Pública José Eustasio Rivera fortalecen el reconocimiento de los derechos de la niñez, estimulan la lectura, la imaginación y creatividad.

 

Asimismo, estas acciones contribuyen al fortalecimiento de entornos protectores para las niñas y niños de las comunidades indígenas, promoviendo espacios de participación, convivencia y construcción de paz a través de experiencias que fortalecen el tejido social y el ejercicio de sus derechos.

 

Actividades de Bienestar

En Vaupés instalan Mesa de Participación con 51 niñas, niños y adolescentes indígenas 

Vaupés
Mitú

En la comunidad de Pueblo Nuevo, ubicada a una hora de Mitú, Vaupés, 51 niñas, niños y adolescentes se reunieron y activaron la Primera Mesa de Participación Indígena del departamento, un espacio que busca que sus voces sean escuchadas.  


La mesa de participación está compuesta por niñas, niños y adolescentes de comunidades indígenas como: cubeo, tukano, guanano, tuyucas. Todos hacen parte del colegio que lleva el nombre de la comunidad: Pueblo Nuevo.  

 
 

Ante la pregunta de por qué decidieron participar de la mesa, Jhon Jairo Valencia Bernal, un adolescente cubeo, señaló que es una «oportunidad para que nuestras voces y opiniones sean escuchadas por el país y en nuestro entorno».  

 
 

En la primera sesión, los estudiantes de la mesa de participación señalaron que hay muchos proyectos que no se concluyen, por ejemplo, el mejoramiento de la cancha de su colegio. También pidieron que entidades como Bienestar Familiar fortalezcan las acciones orientadas a la garantía de sus derechos.  

 

 

«Necesitamos que nos brinden más apoyo al colegio, a la comunidad educativa, en el colegio nos faltan muchas cosas», concluyó Carolina Villa Prieto, estudiante adolescente.  

 
 

 

El dato  

 
 

Las Mesas de Participación de Niñas, Niños y Adolescentes son un espacio de encuentro, diálogo, acuerdo y desarrollo de acciones donde se elevan solicitudes, propuestas, iniciativas, dudas o reclamos ante las autoridades de cada territorio en el país. 

 

En Vaupés instalan Mesa de Participación con 51 niñas, niños y adolescentes indígenas 
En Vaupés instalan Mesa de Participación con 51 niñas, niños y adolescentes indígenas 

Actividades de Bienestar

«Yo les doy el amor que ellos necesitan; eso es lo que más les hace falta» - Entrevista a Yaqueline Fernández, madre sustituta en Vaupés

Vaupés
Mitú

Yaqueline Fernández Rivas es una mujer indígena del pueblo cubeo y también es madre sustituta en Mitú, Vaupés. Su historia es particular: ella confiesa que dejó la construcción, el amarre de hierro, la mezcla del cemento y la arena, por el cuidado de niñas, niños y adolescentes bajo protección de Bienestar Familiar. Un trabajo que, como la construcción, es fuerte; sin embargo, en sus palabras, la garantía de los derechos de la niñez tiene mayores recompensas.


Yaqueline se convirtió en madre sustituta en 2022 y desde entonces ha cuidado y protegido niñas, niños y adolescentes, con discapacidad o sin discapacidad, de comunidades indígenas de la región.


 

¿Cómo llegó a ser madre sustituta?

 

Por medio de un funcionario (de Bienestar Familiar) que estaba haciendo una campaña. Me preguntaron que si yo quería ser una madre sustituta. Pues primero que todo, no entendía qué era ser una madre sustituta. Mi labor era como técnica en concreto. 


 

¿Trabajaba en construcción?

 

Sí, pero me gustaba el cuidado de los niños. Antes cuidaba a mis hermanos y pues me gusta esta labor que estoy haciendo hasta el día de hoy, es muy bonito. (…) Dejé la construcción y me dediqué a los niños.

 
 

Usted también es una mujer indígena, ¿cómo es cuidar niñas y niños que hacen parte de comunidades étnicas?

 

Hay que tener en cuenta la comida tradicional que es muy importante para ellos. Yo les mezclo comida tradicional y occidental; tradicional les doy pescado, casabe, mingao. Para que a los niños no se olviden sus raíces ya que a veces ellos vuelven a estar en sus comunidades.

 
 

¿Qué es lo más apasionante de ser madre sustituta?

 

Lo más apasionante es que uno aprende de los niños y ellos aprenden de uno. Yo les doy el amor que ellos necesitan; eso es lo que más les hace falta a ellos. Eso es lo que más me apasiona y me siento bien.

 

 
 

Bienestar Familiar requiere madres y padres sustitutos en todo el país. ¿Qué mensaje le daría usted a las mujeres y a los hombres que quieran ser madres y padres sustitutos?

 

Los invito a que sean papás y mamás sustitutas para que aprendan lo bonito que es tener a los niños. Ellos dejan enseñanzas. Unos mellizos que cuidé por dos años me dijeron que siguiera ayudado a los niños, porque muchos niños me necesitan. Eso está en mi mente hasta el día de hoy.


 

Actividades de Bienestar