La directora regional (e), Carmen Cecilia Miranda, madre comunitaria, destacó el arduo trabajo que durante años han entregado por el cuidado y la atención de niñas y niños de primera infancia.
«Ustedes han sido durante décadas, el corazón de la atención a la primera infancia en Colombia. Han entregado su tiempo, su amor y su compromiso para que cada niño y niña crezca protegido, acompañado y con oportunidades de desarrollo. Hoy, gracias a la implementación de la reforma laboral, su trabajo recibe el reconocimiento que merece: formalización laboral, estabilidad económica y acceso a prestaciones sociales», dijo.
Este logro marca un hito en la historia del país, pues representa un acto de justicia social y de reparación con quienes han sostenido, con dedicación y vocación, la base del bienestar de la primera infancia en Colombia.
La vinculación oficial de las madres comunitarias no solo fortalece el sistema de protección integral, sino que también envía un mensaje contundente: Colombia avanza hacia un modelo más equitativo, en el que el cuidado y la educación de la niñez son pilares de la construcción de paz y desarrollo.
El Instituto reafirma su compromiso de seguir trabajando de la mano con las madres comunitarias, reconociendo que su labor es esencial para garantizar que cada niño y niña tenga un comienzo de vida digno, lleno de oportunidades y esperanza.
(Fin/ykc/)