La estrategia busca avanzar en el fortalecimiento de las sedes educativas como entornos protectores frente a las amenazas de reclutamiento, uso, utilización y violencia sexual que persisten en seis departamentos priorizados: Putumayo, Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Norte de Santander y Guaviare.
A través del muralismo, los estudiantes de ambos colegios expresaron los sueños de paz para el territorio que habitan, afectado por el conflicto armado. El proceso de creación de estas obras busca fortalecer el sentido de pertenencia, identidad y participación de los estudiantes, promoviendo las culturas de paz, el respeto y la convivencia, desde el arte y el trabajo en equipo.
Las imágenes plasmadas reconocen los derechos de la población LGTBIQ+ y, a la vez, son una reivindicación cultural de los antepasados, la interculturalidad, la vida, la unión y la esperanza. Las y los estudiantes también pintaron flores y el movimiento del viento, que evocan el renacer, la fuerza del territorio y la transformación que avanzan cuando las comunidades educativas se unen para proteger y acompañar a la niñez y la adolescencia.
«Las niñas y los niños, con sus manos llenas de tizas de colores, nos enseñaron, desde las montañas de Jamundí, que la paz no es solo una imagen, sino el reflejo de mil miradas. Ellos dibujaron sus sueños sin fronteras, alrededor de un planeta que es abrazado por un lazo rosa que susurra paz», explicó un docente de la Institución Educativa José María Córdoba.
Tal como reafirmaron durante el proceso de creación, las niñas, niños y adolescentes de Jamundí son la Generación para la Paz.