Cuentas para la vida aterrizó en Bolívar: campesinos y comunidad tejen los cambios con Bienestar Familiar
Seguimos contando las historias que tejen los cambios en Bienestar Familiar, por eso «Cuentas para la Vida» llegó al departamento de Bolívar, donde los relatos y reflexiones de las comunidades campesinas son reflejo del compromiso del Gobierno del Cambio con la Generación que Crece para La Paz y con el aporte a la reforma agraria, en particular desde el derecho a la educación inicial.
Desde el municipio de Santa Rosa de Lima, la lideresa campesina Rosario Oquendo expresó su agradecimiento: «De verdad que estábamos tan escondidos, tan arrinconados, que hoy le damos gracias al Bienestar Familiar, en cabeza de la directora Astrid, y a todo el gobierno que ha puesto el corazón para que esto sea una realidad. Primero, porque nuestros hijos e hijasy todas las generaciones tengan el derecho a la alimentación».
Al respecto, la directora general del Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, respondió que «esto es algo que soñamos, es una lucha social que heredamos de nuestras familias, que sí nos dijeron cuál era el valor del campesino y qué valor tenía el alimento que llegaba a la mesa».
Bolívar es uno de los territorios priorizados por el Gobierno del Cambio y una de las regiones donde el Bienestar Familiar ha realizado mayores inversiones para fortalecer la soberanía alimentaria y el desarrollo rural, vinculando al campesinado en la entrega de alimentos en sus procesos de atención.
Gracias a esta apuesta, 23 asociaciones campesinas de Bolívar han logrado suministrar productos frescos, nutritivos y de calidad a las diferentes unidades de servicio, mediante contratos que superan los 18.782 millones de pesos, un hecho que contribuye al fortalecimiento de la reforma agraria, dinamiza la economía campesina y beneficia a 45.574 niñas, niños, familias y comunidades del departamento.
Actualmente, en Colombia, 185 asociaciones campesinas abastecen con productos locales y de origen campesino a las unidades de servicio en todo el país, mediante contratos que superan los 224.487 millones de pesos. Esta articulación entre el sector campesino y los programas de atención a la primera infancia fortalece las compras directas, rompe cadenas de intermediarios y consolida la soberanía alimentaria para 282.381 niñas, niños y familias.
La directora de Bienestar Familiar reiteró que la tierra pertenece a quien la trabaja y señaló quela entidad logró romper un esquema de contratación concentrado en monopolios que había desplazado y acorralado al campesinado:«Hoy estamos de parte de él. Hoy puedo decir con mucho orgullo, y luego de una lucha también interna de tres años, que son ustedes los que ponen los alimentos en la mesa de nuestros niños y niñas».
Está jornada de «Cuentas para la Vida» en el departamento de Bolívar contó con el seguimiento y participación del equipo de la dirección y Subdirección general; Protección Especial, Primera Infancia; Infancias y Adolescencias; Familias, Comunidades y Pueblos y otras dependencias que escucharon las voces de niñas, niños, adolescentes y comunidad para conocer de primera mano fortalezas y desafíos presentes en sus entornos alrededor de los cambios que nos permiten hablar de Bienestar Familiar.





















