Este proceso se desarrolla en el marco de las reformas promovidas por el Gobierno del Cambio y se orienta al reconocimiento de los derechos laborales de mujeres que, durante años, han ejercido su labor en el cuidado y acompañamiento de niñas y niños desde sus comunidades.
Durante el acto de formalización, Yenny Andrea Chantré Velasco, una de las madres comunitarias vinculadas, destacó la importancia de este paso: «Hago parte de las primeras trabajadoras oficiales del ICBF. Agradezco a Dios y al Gobierno del Cambio por brindarnos la oportunidad de ser reconocidas como trabajadoras oficiales y por valorar la labor que hemos desarrollado durante tantos años».
Por su parte, Yolima Rivera, madre comunitaria, compartió su experiencia y el significado de esta labor: «Mi primer día como madre comunitaria fue un reencuentro con mi niño interior, con el juego, el arte y la exploración. Fue volver a preguntar, a comprender el entorno y a acompañar a niñas y niños desde una mirada significativa».
La formalización de esta vinculación laboral se traduce en un avance en el fortalecimiento de la atención integral a la primera infancia en el territorio y en la consolidación de condiciones laborales acordes con el rol que desempeñan las madres comunitarias en los procesos de cuidado, orientación y protección.
Desde el Bienestar Familiar continuamos avanzando en acciones que contribuyen al reconocimiento del trabajo comunitario y al cumplimiento de las disposiciones vigentes, en favor de la garantía de los derechos de niñas y niños en el departamento.
(Fin/cmm/om)