Bienestar Familiar fortalece la lucha contra la desnutrición en 30 municipios de Santander
El Bienestar Familiar Regional Santander y la E. S. E. - Hospital Universitario de Santander continúan impactando positivamente la calidad de vida de la población más vulnerable del departamento a través del Servicio Integrado de Atención y Prevención a la Desnutrición. Este convenio interinstitucional está llegando a 1.200 familias de 30 municipios, incluyendo a la comunidad indígena u'wa, con acciones enfocadas en la garantía del derecho humano a la alimentación adecuada.
Desde el 1 y hasta el 12 de diciembre, el convenio está desplegando una serie de actividades de fortalecimiento familiar mediante encuentros grupales comunitarios en las áreas de influencia. El objetivo central de esta intervención es mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de los beneficiarios. La articulación de esfuerzos entre el Bienestar Familiar y el Hospital Universitario de Santander permite ofrecer un enfoque integral que combina la educación y la atención directa para prevenir y mitigar los riesgos asociados a la malnutrición en la región.
La estrategia principal del servicio es la complementación alimentaria, que se materializa con la entrega de la Ración Familiar Para Preparar proporcionada por el Instituto. Esta ración está diseñada para complementar la dieta de los beneficiarios y es un pilar clave en la lucha contra la desnutrición. Los beneficiarios directos de esta acción son los niños y niñas menores de 5 años con riesgo o diagnóstico de desnutrición aguda, así como las mujeres gestantes o en periodo de lactancia que también presentan algún grado de malnutrición.
El impacto del convenio se extiende a una amplia geografía del departamento, cubriendo municipios clave como Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta, Los Santos, Girón, Lebrija, Rionegro, El Playón, San Gil, Simacota, Contratación, Vélez, Barbosa, Florián, Bolívar, y la comunidad indígena u'wa en Concepción, entre otros. El compromiso de ambas entidades busca dejar una capacidad instalada en las comunidades para que continúen implementando prácticas adecuadas de alimentación y cuidado, asegurando un futuro más saludable para la niñez de Santander.
(Fin zbg/om)






















