Entendiendo la mendicidad como problemática y no como negligencia
La mendicidad es una problemática social que se encuentra directamente relacionada con la desigualdad y la pobreza. Es la práctica de pedir dinero en puntos específicos de las calles. Es un fenómeno que resulta de contextos de pobreza, desplazamiento forzado, conflicto armado o flujos migratorios y no es, en sí, una vulneración de derechos; sin embargo, expone a niñas, niños y adolescentes a situaciones de amenaza o vulneración. En Mis Manos Te Enseñan te contamos más sobre esto.
La legislación colombiana prevé la mendicidad infantil dentro del artículo 93 del Código Penal que habla sobra la explotación de menores de edad, y en el que se manifiesta que aquellas personas que utilicen de forma directa o mediante un tercero a niños para mendigar, tendrá una sanción.

Existen varias razones por las que un niño, niña o adolescente termina ejerciendo la mendicidad; en primer lugar, esta práctica se constituye como la única forma de ayudar a su familia generando un ingreso adicional, a este tipo de mendicidad se le conoce como mendicidad propia.

Y, en segundo lugar, está la mendicidad ajena en la que los menores de edad son coaccionados a realizar esta conducta, afectando así su salud física y mental. Este tipo de mendicidad es considerada como delito y tiene consecuencias penales.

Los niños, niñas y adolescentes que se ven expuestos a contextos de mendicidad enfrentan dificultades en:
  • Vida en calle
  • Alta permanencia en calle
  • Trabajo infantil
  • Violencia sexual
  • Trata de personas
  • Maltrato
  • Utilización por grupos armados organizados al margen de la ley
  • Otras violencias generadas por los escenarios públicos donde son ubicados por sus padres o cuidadores
Todo lo que viven en calle incide de manera importante en su desarrollo integral.

Al identificar una situación de amenaza o vulneración de derechos en el contexto de la mendicidad, ¡denuncia!

El ICBF ha dispuesto de 51 Equipos Móviles de Protección Integral, para hacer búsqueda activa de niñas, niños y adolescentes en situación de trabajo infantil, vida en calle, alta permanencia en calle o mendicidad.

Es importante resaltar que la mendicidad puede representar una forma de pobreza y no se puede criminalizar esta situación ni revictimizar la población que se encuentra bajo estas circunstancias.