*Este contenido se publica en Mis Manos Te Enseñan como parte del convenio entre ICBF y Tigo. Los contenidos son compartidos originalmente desde la plataforma https://contigoconectados.com/
Esto implica que desde la escuela, los maestros están preparando a niños, niñas y adolescentes para que en un futuro se desempeñen en trabajos y profesiones que incluso pueden no existir aún, pero que podrán llevar a cabo exitosamente si poseen las competencias necesarias para hacerlo.
Entre las competencias digitales encontramos no solo la técnica, que es la que nos da la habilidad para manejar determinados software y dispositivos digitales con propiedad, sino que también existen diversas competencias que incorporan: el manejo de información (para reconocer, por ejemplo, si una fuente de información es confiable), la comunicación, la colaboración, la creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas e, incluso, entran cuestiones como la conciencia ética (decidir qué es correcto publicar o respaldar), la conciencia cultural (el respeto por la diversidad que encontramos en la red), la flexibilidad, la autodirección y la capacidad de obtener conocimiento duradero.
Las competencias digitales docentes, por su parte, son habilidades que se espera que los maestros adquieran con el fin de preparar a sus estudiantes para enfrentarse al mundo tanto en el ámbito laboral como en el social. A esto le añadimos el hecho de que son competencias para que los maestros ejerzan con propiedad su rol de mediadores proactivos en el uso que niños y adolescentes a su cargo hacen de Internet y de los dispositivos tecnológicos. En Colombia, el Ministerio de Educación Nacional propone cinco competencias digitales básicas para los docentes:
Tecnológica: con ella se pretende que los docentes puedan hacer uso responsable de herramientas tecnológicas y que tengan la capacidad de seleccionar aquellas que responden de forma adecuada a las necesidades que tienen en el aula, tanto si son creadas para trabajar específicamente en el ámbito educativo —un laboratorio digital—, así como si son creadas con otros propósitos —cámaras, celulares, entre otros—.
Pedagógica: es la que busca que los maestros integren las TIC en sus prácticas, con el fin de fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Comunicativa: a través de ella los docentes pueden relacionarse de forma fácil y efectiva con diferentes personas, haciendo uso de diferentes medios, de forma sincrónica y asincrónica.
Gestión: busca que los docentes tengan la capacidad de usar herramientas tecnológicas para mejorar los procesos de planeación, organización, administración y evaluación que adelantan en sus actividades diarias, tanto en las pedagógicas como en las institucionales.
Investigativa: a través de ella los educadores generan nuevos conocimientos con la ayuda de herramientas tecnológicas y también transforman sus saberes.
Que los docentes adquieran y fortalezcan estas competencias es fundamental, ya que, aunque se ha demostrado que internet tiene un gran potencial educativo, aún hace falta que integren su conocimiento con los nuevos contextos escolares, pues los métodos didácticos que incluyen el uso de herramientas digitales han evolucionado lentamente.
El rol del docente en la era de internet
Existen varias plataformas ofrecidas por entidades que tienen alianzas con universidades en todo el mundo, que ofrecen cursos gratuitos en temas específicos para fortalecer y poner en práctica las habilidades digitales como es el caso de Coursera o Khan Academy.
Asimismo, los gobiernos del mundo han hecho esfuerzos por crear sitios que permitan la cualificación digital de los docentes. En el caso de Colombia encontramos la conocida plataforma Colombia Aprende como una iniciativa pública, o Aulas Amigas (ahora TOMi.digital), una apuesta privada creada específicamente para facilitar la labor de los maestros.
Las universidades y los gobiernos locales también se han interesado progresivamente en probar distintas plataformas que permitan un fortalecimiento de las competencias de sus maestros.
Esto implica que desde la escuela, los maestros están preparando a niños, niñas y adolescentes para que en un futuro se desempeñen en trabajos y profesiones que incluso pueden no existir aún, pero que podrán llevar a cabo exitosamente si poseen las competencias necesarias para hacerlo.
Entre las competencias digitales encontramos no solo la técnica, que es la que nos da la habilidad para manejar determinados software y dispositivos digitales con propiedad, sino que también existen diversas competencias que incorporan: el manejo de información (para reconocer, por ejemplo, si una fuente de información es confiable), la comunicación, la colaboración, la creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas e, incluso, entran cuestiones como la conciencia ética (decidir qué es correcto publicar o respaldar), la conciencia cultural (el respeto por la diversidad que encontramos en la red), la flexibilidad, la autodirección y la capacidad de obtener conocimiento duradero.
Las competencias digitales docentes, por su parte, son habilidades que se espera que los maestros adquieran con el fin de preparar a sus estudiantes para enfrentarse al mundo tanto en el ámbito laboral como en el social. A esto le añadimos el hecho de que son competencias para que los maestros ejerzan con propiedad su rol de mediadores proactivos en el uso que niños y adolescentes a su cargo hacen de Internet y de los dispositivos tecnológicos. En Colombia, el Ministerio de Educación Nacional propone cinco competencias digitales básicas para los docentes:
Tecnológica: con ella se pretende que los docentes puedan hacer uso responsable de herramientas tecnológicas y que tengan la capacidad de seleccionar aquellas que responden de forma adecuada a las necesidades que tienen en el aula, tanto si son creadas para trabajar específicamente en el ámbito educativo —un laboratorio digital—, así como si son creadas con otros propósitos —cámaras, celulares, entre otros—.
Pedagógica: es la que busca que los maestros integren las TIC en sus prácticas, con el fin de fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Comunicativa: a través de ella los docentes pueden relacionarse de forma fácil y efectiva con diferentes personas, haciendo uso de diferentes medios, de forma sincrónica y asincrónica.
Gestión: busca que los docentes tengan la capacidad de usar herramientas tecnológicas para mejorar los procesos de planeación, organización, administración y evaluación que adelantan en sus actividades diarias, tanto en las pedagógicas como en las institucionales.
Investigativa: a través de ella los educadores generan nuevos conocimientos con la ayuda de herramientas tecnológicas y también transforman sus saberes.
Que los docentes adquieran y fortalezcan estas competencias es fundamental, ya que, aunque se ha demostrado que internet tiene un gran potencial educativo, aún hace falta que integren su conocimiento con los nuevos contextos escolares, pues los métodos didácticos que incluyen el uso de herramientas digitales han evolucionado lentamente.
El rol del docente en la era de internet
Existen varias plataformas ofrecidas por entidades que tienen alianzas con universidades en todo el mundo, que ofrecen cursos gratuitos en temas específicos para fortalecer y poner en práctica las habilidades digitales como es el caso de Coursera o Khan Academy.
Asimismo, los gobiernos del mundo han hecho esfuerzos por crear sitios que permitan la cualificación digital de los docentes. En el caso de Colombia encontramos la conocida plataforma Colombia Aprende como una iniciativa pública, o Aulas Amigas (ahora TOMi.digital), una apuesta privada creada específicamente para facilitar la labor de los maestros.
Las universidades y los gobiernos locales también se han interesado progresivamente en probar distintas plataformas que permitan un fortalecimiento de las competencias de sus maestros.



















