En este tiempo en el que todos debemos quedarnos en casa, es importante tener ideas para compartir tiempo de calidad con nuestros hijos e hijas. Jugar es una de ellas, jugar para divertirnos, para conocernos, para acompañarnos, para compartir, para crecer como familia… jugar para potenciar el desarrollo de nuestros niños y niñas.
Antes de empezar
Conversa con las niñas y niños y organiza el tiempo entre las tareas de la casa como organizar, limpiar, preparar los alimentos; las tareas de autocuidado como bañarse, lavarse los dientes, vestirse y las tareas de tu trabajo. Así lograrás sacar un tiempo de calidad y ¡ a jugar!
¡Prueba algunas de las siguientes ideas y añade a la lista las tuyas!
Juegos con masas: puedes utilizar plastilina, arcilla o hacer una masa con harina y agua… diviértanse cortando, armando figuras y formas (usando cortadores de galletas o tazas grandes u otros utensilios que tengan en la cocina, que no tengan filos y que sean fáciles de agarrar).
Juegos de movimiento: puedes poner música e invitar a la familia a moverse al ritmo que escuchan. En determinados momento, detén la música y todos deberán quedarse quietos como una estatua. Es divertido en la medida en que todos están atentos de la música para bailar y también para quedarse inmóviles.
También puedes preguntarles a niñas y niños cuál es su ritmo preferido e inventar bailes y coreografías: una persona de la familia propone los pasos y los demás lo imitan.
Juegos de palabras: puedes jugar a las adivinanzas, si recuerdas las de tu infancia o puedes inventarlas dando pistas sobre el objeto o animal que quieres descifrar. Por ejemplo “ es un animal que tiene las orejas largas y una cola que parece algodón, come zanahorias y tiene una nariz muy pequeña… ¿Qué es?”
Otra opción es hacer una pelota con trapos y jugar a no dejarla caer mientras repiten series de palabras (animales, objetos de la casa, colores, etc.) En este caso, alguien puede iniciar diciendo “amarillo” y pasa la pelota. Quien la reciba dirá “amarillo, azul” y lanza. Así sucesivamente, los participantes deberán recordar el listado y añadir una palabra nueva.
También puedes preparar un teatro con títeres (los pueden construir con medias viejas o guantes) o muñecos que tengan en casa. Además, puedes construir un escenario con una caja de cartón para hacer que el espectáculo sea un verdadero éxito. Inventa historias o recrea cuentos que a todos les gusten.
Juegos de expresión artística: en este caso, se trata de disponer de diferentes materiales como crayolas, pintura, colores y hojas para que las niñas y los niños dibujen lo que imaginan, sienten o quieran expresar mientras escuchan una melodía e intercambiar diferentes ritmos musicales.
Juegos de representación: Juega a intercambiar los papeles. Por ejemplo, tú serás el hijo o la hija y los niños harán el rol de los papás, mamás o abuelos. Esta actividad te permitirá conocer los que sienten nuestros hijos e hijas y cómo ven al adulto cuidador. Jueguen a la cocina preparando alimentos imaginarios, al doctor, al supermercado, a la escuela….
Y lo más importante de todo: pregúntale a tus niñas y niños “¿a qué quieres jugar hoy?”.
Antes de empezar
Conversa con las niñas y niños y organiza el tiempo entre las tareas de la casa como organizar, limpiar, preparar los alimentos; las tareas de autocuidado como bañarse, lavarse los dientes, vestirse y las tareas de tu trabajo. Así lograrás sacar un tiempo de calidad y ¡ a jugar!
¡Prueba algunas de las siguientes ideas y añade a la lista las tuyas!
Juegos con masas: puedes utilizar plastilina, arcilla o hacer una masa con harina y agua… diviértanse cortando, armando figuras y formas (usando cortadores de galletas o tazas grandes u otros utensilios que tengan en la cocina, que no tengan filos y que sean fáciles de agarrar).
Juegos de movimiento: puedes poner música e invitar a la familia a moverse al ritmo que escuchan. En determinados momento, detén la música y todos deberán quedarse quietos como una estatua. Es divertido en la medida en que todos están atentos de la música para bailar y también para quedarse inmóviles.
También puedes preguntarles a niñas y niños cuál es su ritmo preferido e inventar bailes y coreografías: una persona de la familia propone los pasos y los demás lo imitan.
Juegos de palabras: puedes jugar a las adivinanzas, si recuerdas las de tu infancia o puedes inventarlas dando pistas sobre el objeto o animal que quieres descifrar. Por ejemplo “ es un animal que tiene las orejas largas y una cola que parece algodón, come zanahorias y tiene una nariz muy pequeña… ¿Qué es?”
Otra opción es hacer una pelota con trapos y jugar a no dejarla caer mientras repiten series de palabras (animales, objetos de la casa, colores, etc.) En este caso, alguien puede iniciar diciendo “amarillo” y pasa la pelota. Quien la reciba dirá “amarillo, azul” y lanza. Así sucesivamente, los participantes deberán recordar el listado y añadir una palabra nueva.
También puedes preparar un teatro con títeres (los pueden construir con medias viejas o guantes) o muñecos que tengan en casa. Además, puedes construir un escenario con una caja de cartón para hacer que el espectáculo sea un verdadero éxito. Inventa historias o recrea cuentos que a todos les gusten.
Juegos de expresión artística: en este caso, se trata de disponer de diferentes materiales como crayolas, pintura, colores y hojas para que las niñas y los niños dibujen lo que imaginan, sienten o quieran expresar mientras escuchan una melodía e intercambiar diferentes ritmos musicales.
Juegos de representación: Juega a intercambiar los papeles. Por ejemplo, tú serás el hijo o la hija y los niños harán el rol de los papás, mamás o abuelos. Esta actividad te permitirá conocer los que sienten nuestros hijos e hijas y cómo ven al adulto cuidador. Jueguen a la cocina preparando alimentos imaginarios, al doctor, al supermercado, a la escuela….
Y lo más importante de todo: pregúntale a tus niñas y niños “¿a qué quieres jugar hoy?”.


















