Misión humanitaria educativa en el Catatumbo: Bienestar Familiar verifica situación de niñas, niños y adolescentes en instituciones educativas
· Bienestar Familiar verifica la situación de niñas, niños y adolescentes en instituciones educativas del Catatumbo.
· Los recorridos permiten identificar riesgos que afectan el derecho a la educación y la permanencia escolar.
· Las acciones se desarrollan como parte de la misión humanitaria educativa que recorre Tibú, El Tarra y Teorama.
· La misión humanitaria educativa se desarrolla con la participación del Ministerio de Educación Nacional, la Gobernación de Norte de Santander, la Defensoría del Pueblo, MAPP-OEA y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
El Bienestar Familiar adelanta acciones de verificación de la situación de niñas, niños y adolescentes en instituciones educativas de Tibú (zona rural), El Tarra (zona rural y cabecera municipal) y Teorama (zona rural), como parte de la misión humanitaria educativa que se desarrolla en el Catatumbo, territorio históricamente afectado por el conflicto armado.
Durante los recorridos, Bienestar Familiar sostiene encuentros con rectores, docentes, madres, padres de familia y liderazgos comunitarios para verificar las condiciones en las que niñas, niños y adolescentes desarrollan su proceso educativo, identificar riesgos que afectan el derecho a la educación y recoger información sobre las situaciones que impactan la permanencia escolar.
En Tibú (zona rural) la misión visitó la Institución Educativa Rural Bertrania, la Institución Educativa Horacio Olave Velandia —con sus sedes Guachimán Bajo, Miramontes y Versalles— y la Institución Educativa Rural La Angalia.
En El Tarra se realizaron visitas a la Institución Educativa Orú Bajo, la Institución Educativa Filo El Gringo y la Institución Educativa Monseñor Díaz Plata. Durante la jornada también se visitó la obra en proceso de la Universidad del Catatumbo, iniciativa orientada a ampliar las oportunidades educativas para la región.
En Teorama (zona rural) la misión llegó a la Institución Educativa Rural La Cecilia, la Institución Educativa Rural El Aserrío y la Institución Educativa Agrícola del Catatumbo, ubicada en el corregimiento de San Pablo.
Los encuentros con las comunidades educativas permiten recoger información directa sobre la situación de niñas, niños y adolescentes en los territorios, especialmente frente a factores asociados al conflicto armado, desplazamientos y otras condiciones que afectan el ejercicio pleno del derecho a la educación.
Durante esta jornada, Bienestar Familiar también adelanta verificación de las condiciones de atención y permanencia en los servicios de primera infancia en los corregimientos y municipios visitados.
A pesar de la situación de seguridad en la región y de enfrentamientos registrados durante algunos desplazamientos, las visitas institucionales continuaron en las instituciones educativas del Catatumbo.
Escuchar a las comunidades para proteger a la niñez
Los encuentros con las comunidades educativas permiten escuchar directamente a docentes, familias y líderes del territorio sobre las realidades que enfrentan niñas, niños y adolescentes en el acceso y la permanencia en la educación. Esta información resulta clave para comprender las condiciones que viven las comunidades y orientar las acciones institucionales de protección.
La información recopilada durante estas jornadas será consolidada en un informe que será presentado al Consejero Comisionado de Paz, al Ministerio de Educación, a la Unidad para las Víctimas y a las demás entidades relacionadas con la situación del Catatumbo, con el fin de aportar insumos para la toma de decisiones institucionales frente a la situación que enfrenta la niñez en la región.
La misión también se inscribe en los esfuerzos del Gobierno Nacional por avanzar en la política de Paz Total, con acciones orientadas a proteger a la niñez en territorios afectados por el conflicto armado.
Estas acciones hacen parte de los esfuerzos del Gobierno del Cambio por fortalecer la presencia del Estado en territorios históricamente afectados por la violencia, mediante la articulación de entidades del orden nacional, regional y local.
En este proceso, Bienestar Familiar cumple un papel central en la verificación de la situación de niñas, niños y adolescentes, la identificación de riesgos que afectan sus derechos y la activación de rutas de protección cuando se detectan posibles vulneraciones, contribuyendo a garantizar su bienestar y la protección de sus derechos en el Catatumbo.






















