El Caribe campesino entró a la cadena pública de alimentación con ventas directas y sin intermediarios
Rueda de negocios en Sucre dejó acuerdos por más de $100 millones entre organizaciones campesinas y programas públicos de alimentación.
Organizaciones campesinas del Caribe participaron por primera vez en una rueda de negocios para comercializar alimentos directamente a programas públicos.
Más de 500 asistentes participaron en el Encuentro Campesino del Caribe realizado en Sincelejo.
Bienestar Familiar fortalece las compras públicas locales para conectar directamente al campesinado con programas públicos de alimentación.
El Caribe campesino dio un paso histórico. Por primera vez, organizaciones campesinas de la región participaron en un ejercicio de comercialización directa con programas públicos de alimentación, avanzando en una apuesta del Gobierno del Cambio para fortalecer la economía campesina, reducir la intermediación y conectar al campo colombiano con la alimentación de niñas, niños y familias.
La rueda de negocios dejó como resultado 15 acuerdos comerciales concretados por valor de $100.153.952 entre asociaciones campesinas del departamento de Sucre y operadores de suministro de alimentos de Bienestar Familiar y la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC). Los acuerdos permitirán abastecer programas de atención a la niñez operados por Bienestar Familiar en el departamento.
La jornada se realizó en el corregimiento Laguna Flor de Sincelejo durante el Encuentro Campesino del Caribe por el Derecho a la Alimentación, liderado por Bienestar Familiar, la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) y la Asociación de Pequeños Productores Campesinos de Sucre (ACAPROSIN).
La directora general de Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, señaló que la apuesta del Gobierno está en fortalecer las asociaciones campesinas y avanzar en compras públicas que permitan que los alimentos lleguen directamente del campo a los programas del Estado.
«La transformación arranca por la tierra. De allí nacen los alimentos con los que crecen niñas y niños sanos y felices. Estamos cumpliendo un mandato del presidente Gustavo Petro: que las instituciones del Estado le compren directamente al campesinado», afirmó.
Más de 500 asistentes, entre asociaciones campesinas, mujeres rurales, jóvenes productores, organizaciones afro, cocineras tradicionales, operadores y entidades públicas, participaron en una jornada que puso al campo en el centro de la conversación sobre alimentación, producción local y bienestar.
La jornada hizo parte de las apuestas del Gobierno del Cambio para fortalecer la Reforma Agraria y las compras públicas locales, reconociendo al campesinado como actor fundamental en la producción de alimentos y en la transformación de los territorios.
En este proceso, Bienestar Familiar aporta a la Reforma Agraria desde su misionalidad, incorporando compras públicas locales para que alimentos producidos por organizaciones campesinas lleguen directamente a programas de atención para niñas, niños y familias en los territorios.
La directora general de Bienestar Familiar y la representante de la Presidencia del Banco Agrario, Yelena Fuentes Urzola, anunciaron la entrega de créditos por $641 millones para la asociación campesina ACAPROSIN, integrada por 48 campesinas y campesinos del corregimiento Laguna Flor.
Los recursos serán destinados a fortalecer procesos productivos y agrícolas de las familias campesinas de la región.
«Queremos decirles a los campesinos y agricultores que asociarse sí genera impacto y transforma los territorios cuando se trabaja de manera conjunta», señaló la asesora presidencial.
El presidente de ACAPROSIN, Héctor Villalba, aseguró que este tipo de acuerdos representan esperanza para las comunidades rurales. «Hoy el campesinado tiene esperanza y piensa en el futuro», afirmó.
Con este encuentro, el campesinado del Caribe comenzó a ocupar un lugar directo en la alimentación pública del país. Lo que históricamente estuvo en manos de intermediarios empieza hoy a conectar directamente al campo colombiano con los programas que alimentan a niñas, niños y familias. Bienestar Familiar fortalece así una apuesta del Gobierno del Cambio para que la Reforma Agraria también se construya desde las compras públicas, la producción campesina y la dignificación de quienes durante décadas sostuvieron la alimentación del país desde los territorios.





















