La dotación incluyó balones, camisetas, conos y hula hulas, elementos que les permitirán practicar el deporte en mejores condiciones. La Escuela es dirigida por el entrenador Rosly Martínez, quien destacó la importancia del apoyo institucional: «Este respaldo era un sueño. Ver a niños y niñas felices es lo que me motiva. Trabajamos en su disciplina y en el desarrollo de sus habilidades físicas y espirituales», señaló.
Las sonrisas y gestos de emoción al recibir cada elemento reflejaron mejor que cualquier palabra la importancia de este acompañamiento. Andrea Isabel Burgos, una de las integrantes del equipo, lo expresó con sencillez: «El fútbol nos ayuda a distraer la mente y a no estar tanto en el celular. Antes casi no teníamos balones».
El fortalecimiento de la Escuela de Fútbol no solo impulsa la práctica deportiva y el buen uso del tiempo libre, también se complementa con el trabajo de la Unidad Móvil del Bienestar Familiar junto a las 89 familias de la zona (332 personas en total) sobre pautas de crianza y fortalecimiento de vínculos familiares.
La intervención cobra aún más relevancia porque el corregimiento de La Ye fue priorizado en el marco de la alerta temprana 011 de 2024, emitida por la Defensoría del Pueblo, que advierte sobre la presencia de grupos ilegales y la limitada cobertura institucional. En este contexto, el fútbol y el acompañamiento comunitario se convierten en herramientas de esperanza y protección para la niñez.