Antioquia
Bienestar Familiar acompaña la atención integral de un niño indígena en Apartadó
Frente al caso de un niño indígena de nueve meses, perteneciente al resguardo Las Playas, en el municipio de Apartadó, Bienestar Familiar informa a la opinión pública que un equipo del Centro Zonal Urabá, integrado por el Defensor de Familia y una profesional en Psicología del equipo interdisciplinario, articuló acciones con la Comisaría de Familia del municipio y el líder de asuntos étnicos para brindar una atención oportuna a la situación reportada, actuando de manera inmediata una vez se conoció el caso.
Durante la visita al resguardo indígena se desarrolló un proceso de diálogo y sensibilización, desde el enfoque étnico, con los padres del niño y su núcleo familiar, promoviendo acuerdos orientados a garantizar su derecho fundamental a la salud y a la atención integral. Como resultado de esta intervención, la familia aceptó el traslado del niño a un centro asistencial, donde actualmente recibe la atención médica requerida.
De manera paralela, en coordinación permanente con la Secretaría de Salud del municipio, se gestionó la priorización de la atención del niño por parte del centro asistencial, garantizando una respuesta articulada entre las entidades competentes.
Asimismo, el equipo interdisciplinario adscrito a la Defensoría de Familia continuará adelantando las actuaciones correspondientes para la verificación de derechos y la valoración integral del caso, con el fin de definir las medidas de protección que resulten necesarias para salvaguardar el bienestar del niño.
Bienestar Familiar reitera su compromiso con la protección integral de las niñas, niños y adolescentes y continuará articulando esfuerzos con las autoridades territoriales, las entidades del Sistema Nacional de Bienestar Familiar y las comunidades para garantizar la protección y el restablecimiento de sus derechos.
(Fin/srl/aas)
Bienestar Familiar fortalece la prevención de la trata de personas con adolescentes del oriente antioqueño
En el marco de la campaña nacional «Voces que previenen la trata» y de la conmemoración del Mes de la Lucha contra la Trata de Personas, Bienestar Familiar realizó un foro en el que se promovió la participación y liderazgo de adolescentes, además del trabajo articulado entre las instituciones para fortalecer la prevención de este delito y la protección integral de sus derechos, en el municipio de El Peñol, Antioquia.
El encuentro, desarrollado en la Casa Atrapasueños El Jardín de los Sueños, reunió a 31 adolescentes y representantes de diferentes entidades del departamento y del territorio en un espacio de diálogo, reflexión y construcción colectiva sobre los riesgos asociados a la trata de personas y las acciones necesarias para prevenir este delito.
Durante la jornada, las y los adolescentes asumieron un papel protagónico al conducir el espacio, compartir sus reflexiones, formular preguntas a las instituciones participantes y construir compromisos orientados a fortalecer la protección de sus derechos y la corresponsabilidad de los diferentes actores del territorio. Sara Manuela, alcaldesa infantil de El Peñol resaltó en una frase el peligro de las redes sociales respecto a este delito: «(...) en las redes sociales lo pueden obligar a hacer cosas que uno no quiere hacer, pero prácticamente lo obligan a uno con cosas que uno quiere, como con sueños que uno quiere cumplir».
Como parte de la agenda, se desarrolló la experiencia artística «El corazón que nos protege», una metodología que permitió a los participantes expresar, a través del arte, aquellos factores familiares, comunitarios e institucionales que fortalecen sus proyectos de vida y los protegen frente a los riesgos de la trata de personas.
Este espacio hace parte de las acciones que Bienestar Familiar impulsa para fortalecer la participación incidente de niñas, niños y adolescentes, promoviendo su liderazgo como agentes de cambio y prevención dentro de sus comunidades.
Con iniciativas como esta, Bienestar Familiar continúa consolidando estrategias de movilización social que fortalecen las capacidades de los territorios para prevenir las violencias, proteger a la niñez y la adolescencia y promover entornos seguros donde sus voces sean escuchadas y tenidas en cuenta en la construcción de soluciones colectivas.






















