En el primer mes de gobierno, 30 menores de edad han sido desvinculados de grupos armados ilegales
En su cuenta de X la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Carolina Restrepo Cañavera, entregó una cifra que da cuenta de la determinación del Gobierno para proteger a la niñez y la adolescencia del reclutamiento e impulsar su desvinculación de los grupos armados ilegales.
«En apenas un mes de gobierno hemos logrado extraer a 30 jóvenes de situaciones de riesgo de reclutamiento. Esto es proteger. Y esto fue lo que hicimos en el Catatumbo», aseguró en su red social @carorestreposcan.
Precisamente, esta semana en Tibú, Norte de Santander, el Ministerio de Defensa, en conjunto con el ICBF, realizó el rescate de tres menores de edad que se encontraban en amenaza inminente de ser reclutados y en riesgo de perder la vida.
La prevención del reclutamiento, así como el apoyo para la desvinculación de los menores de edad de grupos armados ilegales, hacen parte de las acciones articuladas con varias entidades del Estado para anticiparse a la ocurrencia de este delito y proteger a la niñez y adolescencia de la violencia.
«Esta es precisamente parte de la labor del ICBF cuando hablamos de prevenir el reclutamiento y proteger a nuestra niñez de la violencia: actuar de inmediato, articular a las instituciones y llegar al territorio», enfatizó la directora general.
Según datos obtenidos por el ICBF, en 2026 el 56 % de los desvinculados corresponden al sexo masculino y el 44 % a niñas y mujeres adolescentes. Del total de casos registrados, el 33 % pertenece a pueblos indígenas, el 8 % hacen parte de comunidades afrocolombianas y el 59 % no registra pertenencia étnica. En cuanto a la forma de desvinculación, el 73 % se entregó voluntariamente de manera individual y el 27 % fue recuperado por las fuerzas militares o la Policía.
El ICBF fortalece su presencia en los territorios y la articulación con las instituciones, familias y comunidades para identificar tempranamente las amenazas, activar las rutas de protección y evitar que la niñez y adolescencia sean reclutadas.
«La protección también significa llegar antes de que ocurra el reclutamiento. Tenemos que identificar el riesgo, actuar oportunamente y trabajar desde los territorios para mantener a nuestra niñez y adolescencia lejos de la violencia», concluyó la directora Restrepo Cañavera.






















