Colombia transforma la forma de cuidar, educar y acompañar a la primera infancia desde el inicio de la vida
LOGRO: 2.070.660 niñas y niños recibieron educación inicial en el marco de la atención integral al cierre de 2025.
HITO: 2.353 madres comunitarias y madres transitadas fueron vinculadas al Bienestar Familiar como trabajadoras oficiales.
LEGADO: 426 municipios priorizados cuentan con una atención fortalecida, con pertinencia étnica y territorial.
El país avanzó hacia un modelo que reconoce los territorios, las culturas y el papel de las comunidades en el desarrollo integral de niñas y niños.
Durante el Gobierno del Cambio, Colombia avanzó en la transformación de la educación inicial mediante un modelo que reconoce las particularidades de los territorios, las culturas, las comunidades y las familias como protagonistas del desarrollo integral de la primera infancia.
Al cierre de 2025, 2.070.660 niñas y niños recibieron educación inicial en el marco de la atención integral a través de las diferentes modalidades del Bienestar Familiar. Durante el mismo periodo fueron atendidas 220.175 mujeres gestantes, lo que representó un incremento del 29,8 % en la atención a esta población.
La transformación fue una construcción territorial. En 426 municipios priorizados, se fortaleció la atención con pertinencia étnica y territorial mediante la educación inicial campesina, la educación inicial propia e intercultural, los modelos propios y autónomos, la educación inicial itinerante y el Modelo Integrado de Atención.
Las madres comunitarias: de cuidadoras invisibles a trabajadoras oficiales
Uno de los principales hitos del Gobierno del Cambio fue la vinculación de 2.353 madres comunitarias y madres transitadas al Bienestar Familiar como trabajadoras oficiales en 31 regionales, con corte al 31 de mayo de 2026.
Este avance se enmarca en el proceso de formalización laboral y reconocimiento de quienes, durante décadas, han sostenido el cuidado y la educación inicial de niñas y niños en sus comunidades. La Reforma Laboral, Ley 2466 de 2025, estableció en su artículo 68 la laboralización de madres comunitarias y trabajadores de hogares infantiles.
El reconocimiento también llegó a quienes dedicaron años de su vida a esta labor. A junio de 2026, 17.419 exmadres y madres comunitarias eran beneficiarias del subsidio de sustitución pensional, con montos mensuales de entre $1.401.000 y $1.664.000.
Comida de la propia tierra para los niños de la propia tierra
La alianza con el campesinado se fortaleció mediante dos líneas de trabajo complementarias: la entrega de alimentos y las acciones de soberanía alimentaria, y la operación del servicio de Educación Inicial Campesina.
Por una parte, 178 organizaciones campesinas y étnicas participan en la entrega de alimentos y en acciones de soberanía alimentaria, con 5.916 unidades de atención en 26 departamentos y 189 municipios, que llegan a 289.016 niñas, niños, mujeres gestantes, adolescentes y familias. Por otra, 66 organizaciones campesinas son responsables de la operación de Educación Inicial Campesina, con 1.163 unidades de atención en 17 departamentos y 23.764 participantes.
En conjunto, estas acciones vinculan a 244 organizaciones, 7.079 unidades de atención y 312.780 niñas, niños, mujeres gestantes, adolescentes y familias, mediante servicios que reconocen las formas de vida, los saberes, las prácticas de cuidado y la relación de las comunidades campesinas con sus territorios.
Los pueblos étnicos, protagonistas de su educación inicial
El Gobierno del Cambio avanzó en el reconocimiento y fortalecimiento de los sistemas propios de educación, cuidado y crianza de los pueblos étnicos.
Actualmente, Colombia cuenta con seis modelos propios en implementación en Cauca, Putumayo y Tolima, que atienden a 16.416 niñas, niños y mujeres gestantes.
Además, después de diez años, fueron habilitados dos territorios del Cauca en el Sistema Educativo Indígena Propio, de acuerdo con el Decreto 1953 de 2014. Estos procesos llegan a 5.824 Semillas de Vida.
También avanzan 18 modelos propios en construcción y se encuentra en curso una solicitud de habilitación presentada por el pueblo Zenú, en Córdoba.
Menos barreras, más territorio
El fortalecimiento de la educación inicial permitió acercar los servicios a las comunidades y avanzar en la reducción de las barreras de acceso al cuidado de la primera infancia, especialmente en las zonas rurales.
Esta apuesta territorial reconoce que la atención debe responder a las condiciones sociales, culturales y geográficas de cada comunidad y que el desarrollo integral de niñas y niños debe construirse desde sus propios entornos.
Un cambio construido entre todos
Nada de esto se construyó únicamente desde la institucionalidad. Las comunidades, las familias, las madres comunitarias y los pueblos étnicos y campesinos fueron protagonistas de una transformación acompañada técnica y financieramente por el Bienestar Familiar.
El legado del Gobierno del Cambio es un país que reconoce a quienes cuidan, fortalece la atención en los territorios y promueve modelos de educación inicial que responden a la diversidad cultural, social y territorial de Colombia.
Fuente: Dirección de Primera Infancia, Bienestar Familiar. Presentación técnica de empalme y presentación de la directora general entregada a Presidencia de la República. Cortes de información según cada indicador: diciembre de 2025, 31 de mayo y junio de 2026.






















