Gobierno del Cambio entrega a la niñez un legado de participación, protección integral y fortalecimiento territorial
Durante el Empalme ante el Pueblo realizado en Pasto, Bienestar Familiar presentó a representantes de las Mesas de Participación del Sistema Nacional de Bienestar Familiar los legados construidos durante el Gobierno del Cambio en participación de niñez, desarrollo integral, articulación territorial, control social, gestión del riesgo y generación de conocimiento.
Con la participación de representantes de las Mesas de Participación de Niñas, Niños y Adolescentes del Sistema Nacional y sus familias, se realizó el Empalme ante el Pueblo, un espacio orientado a reconocer lo construido durante el Gobierno del Cambio, presentar los avances alcanzados y señalar las acciones que deben continuar para garantizar sus derechos.
La apertura estuvo a cargo de la directora general del Bienestar Familiar, Astrid Cáceres, quien destacó la importancia de realizar un empalme público, detallado y comprensible, que permita a la ciudadanía conocer la gestión adelantada y contribuya a dar continuidad a los procesos institucionales en favor de la niñez y la adolescencia.
«No se pueden tomar decisiones sobre las niñas y los niños sin hablar con ellas y ellos. No basta con escuchar sus voces: es necesario tenerlas en cuenta y tomar decisiones a partir de sus propuestas. Este empalme permite entregarles la información sobre lo que se ha hecho y las rutas para que estos procesos sigan avanzando», señaló la directora general.
La jornada tuvo como elemento central la caja del legado, una propuesta pedagógica mediante la cual niñas, niños y adolescentes descubrieron siete símbolos: a través de un megáfono, una mochila, un rompecabezas, un libro, una sombrilla, una brújula y un faro, se representaron los avances en participación, desarrollo integral, articulación territorial, control social, territorialización de las políticas públicas, gestión del riesgo con enfoque de niñez y generación de conocimiento.
El director del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, Julián Moreno Parra, señaló que estos resultados son producto de una construcción colectiva y constituyen una base para continuar avanzando.
«Este legado no es solamente del Gobierno o de sus funcionarios. Es el resultado de lo que se construyó con miles de niñas, niños y adolescentes, con familias, comunidades y entidades. No es un punto final, sino un punto de partida para seguir fortaleciendo la garantía de sus derechos».
Entre los principales resultados se destacó el crecimiento de las Mesas de Participación, que pasaron de 819 mesas activas y una cobertura territorial del 72 % en 2022 a 1.055 mesas y una cobertura del 93 %, lo que representa un aumento cercano al 29 %.
También se presentaron los avances de la estrategia intersectorial Atrapasueños, mediante la cual 783.233 niñas, niños y adolescentes participaron en acciones para el desarrollo de habilidades, vocaciones y talentos, alcanzando un cumplimiento del 223,88 % de la meta del cuatrienio. Las diferentes modalidades de atención llegaron a 535.214 participantes, mientras que Atrapasueños tuvo presencia en 385 de los 426 municipios priorizados en el Plan Nacional de Desarrollo y consolidó 36 Casas Atrapasueños.
A través de la estrategia Juntos por la Niñez, se construyeron 4.947 iniciativas propuestas por niñas, niños y adolescentes, de las cuales 3.000 ya fueron cumplidas, para un avance del 60 % en los planes de desarrollo territoriales.
En materia de control social se realizaron 188 talleres, se formaron 5.900 multiplicadores, se conformaron 152 veedurías ciudadanas y se consolidó una Red de Guardianes del Cuidado con 998 personas inscritas en el país.
El empalme también permitió presentar los 32 planes departamentales de territorialización de políticas públicas, los 96 boletines territoriales de riesgo, el Índice de Riesgo de la Niñez y los productos del Observatorio del Bienestar de la Niñez, entre ellos 41 boletines y notas técnicas y cuatro tableros territoriales.
En representación de las familias, Melisa Herrera, destacó la importancia de acompañar la participación y el liderazgo de las niñas, los niños y adolescentes desde los hogares y las instituciones. «Este es un lugar seguro para que las voces de las infancias y las adolescencias puedan germinar. Como familias debemos apoyar sus procesos y, como institucionalidad, seguir brindando las capacidades y los recursos para que sus propuestas se lleven a la práctica».
El encuentro concluyó con una jornada de trabajo en la que las niñas, los niños y adolescentes analizaron los resultados presentados, compartieron sus experiencias y plantearon los asuntos que consideran necesario mantener y fortalecer en los próximos años.
Con este ejercicio, Bienestar Familiar reafirmó que los logros alcanzados no constituyen un punto final, sino una ruta para que la participación incidente, la protección integral y el reconocimiento de las niñas, los niños y adolescentes como sujetos de derechos continúen siendo una prioridad para el país.






















