Colombia se prepara para la segunda «Conferencia Ministerial para Poner Fin a la Violencia contra la Niñez»
Organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales, plataformas digitales y entidades del Estado se reunieron para construir en conjunto el nuevo compromiso que presentará Colombia a través de la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), María Carolina Restrepo Cañavera, en la segunda Conferencia Ministerial para Poner Fin a la Violencia contra la Niñez, que se realizará los días 18 y 19 de noviembre de 2026 en Manila, Filipinas.
La apuesta de Colombia se centra en el fortalecimiento de la respuesta del Estado y la sociedad civil frente a las violencias contra la niñez y adolescencia facilitadas por la tecnología.
Durante la jornada principal del encuentro, más de 80 personas trabajaron en cinco mesas de diálogo intersectorial. Los temas abordados fueron prevención; ciudadanía digital; acceso digital seguro; respuesta integral, protección y justicia, y gobernanza, información, recursos y resultados, con el fin de construir una línea común y una base para trabajar en la prevención de violencias contra la niñez y adolescencia.
La subdirectora general del ICBF, Silvia Catalina Uribe García, destacó la necesidad de transformar la protección de la niñez y adolescencia en una acción articulada, oportuna y efectiva en todo el país. Hizo un llamado al Gobierno, los organismos internacionales, la sociedad civil, la academia y el sector privado a unir capacidades para prevenir el reclutamiento, la explotación y las violencias facilitadas por la tecnología, bajo una premisa fundamental.
«Colombia no puede limitarse a reaccionar cuando los derechos de la niñez han sido vulnerados; debe anticiparse a los riesgos, actuar a tiempo y garantizar que ningún niño o adolescente quede solo frente a la violencia», destacó la subdirectora general.
Por su parte, Paola Franchi, jefa de Protección Infantil de Unicef Colombia, dijo que los entornos digitales ofrecen oportunidades extraordinarias para aprender, participar y desarrollarse, pero también pueden exponer a la niñez y adolescencia a formas nuevas de explotación, abuso y otros riesgos; por eso, no se puede abordar la protección digital en una agenda separada.






















