Colombia fortalece una alimentación que nace en los territorios y protege la vida de niñas y niños: Bienestar Familiar presenta resultados en nutrición, lanza Mi Primera Bienestarina y fortalece su relación con el campesinado colombiano
- Logro: reducción del 60,4 % en las muertes por desnutrición aguda en niñas y niños menores de cinco años entre 2022 y 2025.
- Hito: en sus 50 años de historia, la Bienestarina presenta Mi Primera Bienestarina, elaborada con el 99 % de materia prima nacional.
- Transformación: la Bienestarina y las compras públicas del Bienestar Familiar fortalecen la producción del campo colombiano.
Entre 2022 y 2025, las muertes por desnutrición aguda en niñas y niños menores de cinco años en Colombia disminuyeron de 404 a 160 casos, lo que representa una reducción del 60,4 %. Asimismo, entre 2022 y 2026, la tasa de mortalidad por esta causa cayó un 59,6 %, resultado del fortalecimiento de la detección temprana, la atención oportuna y la articulación institucional.
Detrás de estos resultados hay una transformación del modelo de atención. El país pasó de responder únicamente cuando la emergencia ya estaba presente a consolidar una estrategia que integra la detección temprana, la atención en salud, el acompañamiento familiar y la recuperación nutricional, construida junto con comunidades que aportan sus conocimientos, prácticas y soluciones propias.
Este modelo se consolidó en los territorios mediante la articulación entre hospitales públicos, comunidades y equipos territoriales. A través de 145 convenios con Empresas Sociales del Estado, el Bienestar Familiar atendió a 214.171 niñas y niños menores de cinco años con riesgo o desnutrición aguda y a mujeres gestantes con malnutrición, en 569 municipios de 30 departamentos.
Como resultado, el 90,2 % de las niñas y los niños atendidos mejoró su estado nutricional. La estrategia priorizó municipios rurales y dispersos como Maicao y Uribia, en La Guajira; Tibú, en el Catatumbo; Tumaco, en Nariño, y Quibdó, en Chocó, territorios históricamente con menor acceso a la respuesta institucional. Allí, mediante 58 Zonas de Recuperación Nutricional y 27 Unidades de Recuperación Nutricional Comunitaria, la recuperación nutricional dejó de depender únicamente de las instituciones para fortalecerse desde las familias y sus propios saberes.
Esta visión también transformó la manera de entender la alimentación. Más allá de la entrega de complementos nutricionales, incorporó alimentos naturales y acordes con las prácticas culturales y alimentarias de cada territorio.
Bienestarina: 50 años y más colombiana que nunca
En 2026, la Bienestarina cumple 50 años de historia y presenta Mi Primera Bienestarina, sabor piña y aguacate, elaborada con un 99 % de materia prima nacional, el porcentaje más alto alcanzado desde su creación.
Este avance hace parte de un proceso iniciado en 2023 con el lanzamiento de Bienestarina Mamá con chontaduro. En 2024 se presentó Bienestarina Más Nuestra con harina de yuca y sacha inchi, la primera elaborada completamente con materias primas nacionales. En 2025 llegó Bienestarina Líquida Mi Tierra con pulpa de mango.
Como resultado de esta apuesta, las compras de materia prima nacional para la producción de Bienestarina pasaron de 3.545 toneladas en 2023 a 6.078 toneladas en 2025, un incremento del 71 %. Paralelamente, la estrategia de Alimentos de Alto Valor Nutricional benefició, en promedio, a 3,1 millones de personas y distribuyó 78.037 toneladas de productos entre agosto de 2022 y mayo de 2026.
El campesinado, reconocido como socio del Estado
La transformación también fortaleció la relación entre el Bienestar Familiar y el campesinado colombiano. Tras el reconocimiento constitucional del campesinado como sujeto de derechos mediante el Acto Legislativo 01 de 2023, la entidad adoptó el Modelo de Enfoque Diferencial de Derechos mediante la Resolución 7998 del mismo año y creó mesas técnicas nacionales y regionales para incorporar este enfoque en toda su oferta institucional.
Posteriormente, la Resolución 6300 de 2024 fortaleció el otorgamiento de personerías jurídicas a organizaciones campesinas. Solo en 2025 fueron reconocidas 135 organizaciones. Además, por primera vez el Bienestar Familiar incorporó la variable de autorreconocimiento campesino en sus sistemas de información, identificando a 121.962 usuarios de primera infancia que se reconocen como campesinos.
Este reconocimiento también se refleja en las compras públicas y la educación inicial. Las Compras Públicas Locales con organizaciones campesinas pasaron de 144 contratos en 2025 a 197 en 2026, con presencia en 31 regionales, 369 municipios y 92 mercados campesinos.
En materia educativa, la Educación Inicial Campesina acumuló 414.600 atenciones entre 2025 y mayo de 2026 y dio origen al primer modelo propio de educación inicial dirigido al campesinado colombiano «Risas, Raíces y Reconocimiento Campesino», creado mediante la Resolución 5000 de 2025 junto con organizaciones campesinas del Cauca. En un año, esta estrategia pasó de atender 703 a 1.670 usuarios.
Asimismo, mediante la estrategia Tejiendo Interculturalidad, el Bienestar Familiar acompañó a 9.700 familias campesinas entre 2024 y mayo de 2026, con acciones específicas en la región del Catatumbo.
La reducción de las muertes por desnutrición, el fortalecimiento de la Bienestarina con materias primas nacionales y el reconocimiento del campesinado como actor estratégico son el resultado del trabajo conjunto entre familias, comunidades, productores campesinos, pueblos étnicos, hospitales públicos y equipos territoriales.
Con este proceso, el Bienestar Familiar consolidó una política que entiende la alimentación como un derecho humano y que fortalece la prevención, la participación comunitaria y el reconocimiento de los territorios como pilares para garantizar el bienestar de las niñas, los niños y sus familias.






















