0 - 5 años
Golpes y caídas, ¿cómo prevenirlos en casa y qué hacer cuando ocurren?
Te contamos cuáles son los accidentes más comunes en cada etapa de desarrollo de niñas y niños, cómo evitarlos y cómo actuar cuando se presentan.
| Las niñas y los niños son exploradores por naturaleza. Con la autonomía que les da el inicio del gateo y, luego, de sus primeros pasos, se despierta también la curiosidad por descubrir cada rincón de su entorno. Conocer espacios, escalar y bajar muebles, alcanzar y agarrar objetos son, durante la primera infancia, grandes experiencias que favorecen el desarrollo de sus habilidades motrices y cognitivas. Sin embargo, en este proceso de descubrimiento y aprendizaje, las niñas y los niños pueden estar expuestos a diferentes accidentes como golpes y caídas. Conocer los riesgos y tomar medidas para mitigarlos es indispensable para que las madres, padres y cuidadores generen un ambiente seguro y protector en los hogares. Carol Duarte Beltrán, profesional de Asistencia Técnica del Componente de Ambientes Educativos Protectores de la Dirección de Primera Infancia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), señala que lo primero que hay que tener en cuenta es que los accidentes están relacionados con la etapa de desarrollo de las niñas y los niños, lo cual los hace más predispuestos a sufrir ciertos accidentes. De 0 a 10 meses: caídas de brazos y de cunas Según la profesional, a pesar de que su capacidad de movimiento es limitada, entre los 0 y los 10 meses, los bebés son susceptibles a sufrir accidentes como caídas de alturas debido, en gran parte, a deficientes condiciones de seguridad en las cunas y corrales. “En esta etapa hay que asegurarse de que estos muebles queden bien armados, con todas sus piezas bien ajustadas y que las barandas no superen los 6 cm para impedir que la cabeza o el cuerpo del bebé logre atravesar dichos espacios”, indica Duarte. Así mismo, a los bebés nunca se les debe dejar solos o sin atención, aunque sea por un instante, en camas, cambiadores, hamacas, chinchorros, mecedoras o cualquier otro lugar desde los que pueda caer. De otro lado, y aunque parezca irónico, las caídas de los brazos de los cuidadores también se presentan con frecuencia en esta etapa. Por lo tanto, es esencial que, antes de cargar a un bebé, tanto los adultos como los menores de edad que quieran hacerlo aprendan las técnicas para sujetar correctamente al niño teniendo en cuenta que se debe realizar un buen agarre sosteniendo cuello y cabeza. “En este punto, es aconsejable no jugar con los bebés lanzándolos hacia el aire y recibiéndolos de nuevo porque se incrementa el riesgo de caídas”, añade la profesional del ICBF. De 10 a 18 meses: inicia la exploración Entre los 10 meses y los dos años, las niñas y los niños inician el gateo, empiezan a dar sus primeros pasos y a explorar su entorno. Por lo tanto, así como aumenta su autonomía también es indispensable que los adultos incrementen la atención y las medidas de seguridad en el entorno “En esta etapa los golpes y caídas se dan porque, en la medida en que empiezan a desarrollar sus habilidades motrices, se tropiezan, resbalan o sufren lesiones por la caída de objetos contundentes en el intento por sostenerse de muebles y artefactos o de tratar de trepar por ellos”, explica Darío Botero, pediatra y puericultor, miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría. Tanto el médico pediatra como la profesional del ICBF coinciden en afirmar que la mejor estrategia para que madres, padres y cuidadores prevengan los riesgos que hay en sus casas, consiste en ponerse el nivel de la niña o el niño y gatear por toda la casa. De esta manera, podrán analizar el entorno desde la perspectiva del menor de edad e identificar aquellos elementos que pueden presentar amenaza como, por ejemplo, escaleras, muebles inestables, cables sueltos, alfombras y objetos decorativos que al alcanzarlos o al agarrarse de ellos, caigan con facilidad. Identificar este tipo de amenazas les permitirá tomar las medidas pertinentes. De 2 a 6 años: cuidado con las ventanas Toda vez que las niñas y los niños aprenden a caminar, logran la libertad motora que les permite correr, subir muebles con mayor facilidad y dar saltos de un lugar a otro. Además, son capaces de mover objetos como sillas y mesas pequeñas para luego, escalar en ellas y continuar la exploración de su entorno. De hecho, en esta etapa las ventanas se convierten en focos críticos de atención por lo que es esencial eliminar cualquier mueble cercano a estas que le permita al niño alcanzarlas y caer a través de ellas. Así mismo, y dado que, según el doctor Botero, los niños aún no han aprendido a regular su velocidad a la hora de correr, se debe seguir prestando atención a las escaleras y a los objetos que haya en el lugar, así como establecer normas sobre los juegos permitidos en casa. |

Contenido Complementario
| Recomendaciones clave para prevenir golpes y caídas Ten en cuenta las siguientes recomendaciones para prevenir riesgos y transformar tu hogar en un entorno protector:
¿Qué hacer ante un golpe o caída? “Conservar la calma es la primera recomendación - señala Carol Duarte, del ICBF -Solo de esta manera, madres, padres y cuidadores podrán actuar de la mejor manera”. El siguiente paso, dice la profesional, consiste en atender el evento y revisar la gravedad de este con el fin de identificar la presencia de heridas o hematomas. Si el golpe fue en la cabeza y el niño o niña es menor de un año, los pediatras recomiendan acudir inmediatamente al médico. En el caso de los niños más grandes, deberás verificar su estado de consciencia haciéndole preguntas tipo ¿cómo te llamas? ¿dónde te duele? ¿cuántos años tienes?, etc. Para aliviar el golpe puedes poner agua al clima y en caso de que haya heridas, deberás limpiar con agua y jabón de baño. No apliques remedios caseros como sal, café o cáscaras de frutas o verduras que pueden empeorar el estado de la lesión. En lugar de ello, puedes recurrir a antisépticos de uso externo que puedes aplicar con la ayuda de una gasa o un algodón. Si la herida no deja de sangrar, el niño está inconsciente o manifiesta dolor intenso, no puede mover la parte del cuerpo afectada o fragmentos del objeto con el que se golpeó le quedaron incrustados (por ejemplo, vidrios, astillas de madera, etc.) debes llevarlo de forma inmediata a un centro médico. ¿Qué no hacer? Los siguientes son algunos errores que, usualmente, cometen los cuidadores a la hora de atender un golpe o caída. Conócelos y evítalos:
![]() Los accidentes también pueden ser maltrato infantil Recuerda que conocer los factores de riesgo que causan este tipo de accidentes y no mitigarlos es negligencia y constituye una forma de maltrato infantil. “Los accidentes son considerados violencia contra los niños y las niñas porque son prevenibles y si ocurren, en la mayoría de los casos, es por imprudencia, desidia, descuido o exceso de confianza de madres, padres y cuidadores”, puntualiza la profesional del ICBF, Carol Duarte. |



