12 - 18 años
Señales de alerta que indican que un adolescente está presentando un trastorno de conducta alimentaria
Conoce cuáles son las actitudes o comportamientos que indican un posible trastorno, cómo detectarlos a tiempo y cómo abordar el tema con los adolescentes.
| Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) afectan principalmente a los adolescentes por encontrarse no solo en una etapa en la que construyen su autoestima e identidad sino porque atraviesan por un periodo de grandes cambios a nivel emocional y son más susceptibles a seguir ejemplos, modelos y comportamientos del entorno, los cuales, muchas veces están relacionados con los estereotipos culturales y la publicidad alrededor de la imagen corporal, la belleza y la delgadez. En este sentido, el doctor Ferney Alonso Baquero Quevedo, médico pediatra especialista en adolescencia advierte que “los medios de comunicación y el significado que la sociedad actual le da a la “belleza”, han hecho que algunos jóvenes desde la adolescencia o inclusive antes, cambien sus hábitos y sus costumbres alimentarias buscando obtener una imagen y un cuerpo perfecto”. ![]() Para hacerle frente a este problema, la nutricionista dietista e integrante del equipo de Planificación Alimentaria y Nutricional de la Dirección de Nutrición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Diana Hurtado Cortés, advierte que es esencial que madres, padres y cuidadores estén atentos a las señales de alerta. Algunos comportamientos o actitudes que adoptan las personas con trastornos de la conducta alimentaria dan pista sobre el desarrollo de un Trastorno de la Conducta Alimentaria. Por eso, presta atención si tu adolescente:
![]() ¿Qué hacer? Ante la presencia de uno o más de estos síntomas, lo primero que debes hacer como madre, padre o cuidador es acercarte a tu hijo de manera comprensiva y empática, generando un diálogo en el que le incentives a hablar sobre cómo se siente. “No hay que atacar su aspecto físico sino iniciar la conversación con mensajes como “te vemos cansado”, “te hemos notado triste”, “vemos que no te está gustando la comida”, ¿Hay algo que podamos hacer por ti? “Te amamos y aquí estamos para ti””, aconseja el psicólogo de la Clínica El Bosque Camilo Espinoza. Por su parte, Natalia Cárdenas, nutricionista dietista de la Clínica Medical y magíster en bioquímica de la Universidad Nacional agrega que “este primer diálogo debe ser muy cariñoso y amable. Si el acercamiento se hace de manera agresiva, desde la confrontación, la imposición o el juzgamiento, se producirá una sensación de rechazo en el adolescente que hará que no quiera acceder a ningún tipo de ayuda o tratamiento”.
Según Cárdenas, si la persona decide hablar sobre su problema, se le puede ofrecer ayuda profesional y convencerlo de asistir a una consulta médica inicial. Por el contrario, si se rehúsa a hablar del tema, lo mejor será solicitar la orientación de un psicólogo y activar la red de apoyo de familiares, compañeros de colegio y amigos cercanos en los que él o ella confié para que le animen a hacerse consciente de que necesita ayuda. Una vez que esto se logre “el tratamiento requiere una aproximación multidisciplinar que incluye intervenciones psiquiátricas, psicológicas, médicas y nutricionales, suministradas en el nivel de atención en salud de acuerdo con la gravedad de la enfermedad”, concluye la nutricionista del ICBF, Diana Hurtado Cortés. |




